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ESCRIBIR
Muchos días sin escribir en este blog y, me temo, va a seguir siendo así durante unas semanas.
Lo último escrito fue sobre la presentación del libro de David Lozano: ahora ese libro, El mal está sobre mi mesa, esperando ser leído. El mal, otro mal, un virus, me dejó K.O. el mismo día de la presentación. Después fueron días de viaje, de nieve, de montañas, de sol, de leer El mapa del tiempo, de Félix, J. Palma, de volver a ser finalista en un premio literario, de varias cosas más, buenas, muy buenas, malas, muy malas, y regulares.
Ese abanico del cual está hecho la vida.
Y sobre todo de escribir, no en este blog, pero sí en otra novela. La novela evoca un lugar muy especial en mi infancia, el lugar de mis primeros recuerdos. Escribir en ella es como volver a vivir esos lugares. Me gusta hacerlo.
Cristina Grande y Manuel Vilas han sido finalistas del Premio de la Crítica. No han ganado, pero haber sido finalistas ya es una espléndida noticia. Compartimos aulas y promoción en la Universidad. Felicidades a los dos.
El ganador ha sido David Trueba: además de hacer buen cine, escribe muy bien, y los críticos han premiado su Saber perder. La novela fue presentada en Zaragoza por Luis Alegre y por Pep Guardiola. Pep Guardiola, además de saber mucho de fúltbol, como jugador y entrenador, es lector y hombre culto. No sólo sabe dar patadas a un balón y enseñar como darlas. Además, conoce la literatura.
Y ahora, regreso a mi novela.
Hasta otro día.
ESCRIBIR
No he podido resistir la tentación de volver a escribir en el blog.
En un receso de la escritura de la novela, mientras mis personajes ponen en orden las sensaciones recibidas tras un relato inesperado.
Y mientras suena la voz de Angela Gheorghiu cantando a Puccini. Espléndida siempre, pero como Mimí, siempre Mirella Freni. Al parecer, Karajan lloró dos veces en su vida: la primera, cuando murió su madre. La segunda, cuando dirigió a la Freni en el primer acto de LA BOHÈME, en la histórica grabación con Pavarotti, en la cual todos están en estado de gracia. En ese momento en el cual Mimí dice eso de: "Ma, cuando vien lo sgielo, il primo sole é mio". No sé si se escribe así. No escribo bien el italiano. De hecho, no lo escribo.
Os propongo un fácil juego de investigación: ¿cuál es el verdadero nombre de Mimí en LA BOHÈME de Puccini?
Juan Antonio: ya ves, te acabo de dar otra pista sobre la novela. Don Diego, vaya rapidez en la lectura del libro de David Lozano, ¿no te llevaste el libro el viernes? Mañana devuelvo El mal y la podrás leer enseguida.
DÍA DEL LIBRO
Mañana es el Día del Libro, y como no estaré disponible, os deseo muchos libros y muchas rosas para mañana.
Yo leeré a Carlos Castán estos días y también a mí misma: tengo que revisar la novela recién terminada.
La acabé el lunes, a medianoche, exactamente.
Que disfrutéis del Día de los Libros, leyendo y escribiendo. O hablando.
He ahí los tres pilares de la literatura, sustentados a sí mismos por la palabra.
Siempre nos quedarán las palabras.
Y buen día de Sant Jordi, o de San Jorge. Que disfrutéis del festivo los que lo tengáis. Y que disfrutéis... del trabajo los que a pesar de ser el día del patrono, tenéis que trabajar.
LU: no conozco ese libro, lo buscaré. Gracias por el recuerdo nórdico.
LIBROS
Paso el Día del Libro en Madrid. Acudo un rato al Cícurlo de Bellas Artes y asisto a la lectura-representación del episodio de los galeotes, a cargo de un joven y espléndido grupo de teatro.
Me compro unas sandalias para el verano: siempre es más barato comprar zapatos en Madrid, calle Augusto Figueroa, especialmente si se tiene la suerte de calzar el número del muestrario. La diferencia es considerable.
Doy cinco charlas ese día y cuatro el siguiente. Me lo paso muy bien con los alumnos de Daganzo y de Madrid.
El fin de semana termino de corregir la nueva novela y la acabo de entregar. Ésta es, por tanto, una tarde extraña. Tal vez empiece otra novela: ya me asaltan algunas ideas... , ¿las convertiré en palabras? Tal vez sí, veremos, veremos. O tal vez intentaré descansar mi cabeza...
Juan Antonio, gracias por tu comentario. Me das una envidia: Feria de Sevilla... debería haber aceptado la invitación de ciertas preciosas niñas... Otro año será. Nerea, Marta, Lu, gracias por vuestros ánimos.
Don Diego: lo he leído ya tarde tu comentario. Pero, seguro, encontraste a David en la Feria.
Néstor: pues sí, has acertado. No esperaba menos.
La siguiente propuesta de "juego" es la siguiente: William Faulker tituló una de sus más famosas novelas con un verso de otro William: se trata de averiguar el apellido de ese William, la obra en la cual aparece ese verso, y escribir el verso original, o al menos explicar el contexto en el cual aparece. No es difícil. Una pista: a Luis Alberto de Cuenca le gusta mucho el verso en cuestión, y lo utiliza mucho en sus poemas.
LIBROS II
Explico la gran novela cervantina en mi clase y disfruto del caballero como si lo tuviera a mi vera. Mis pobres alumnos de Bachillerato me han de aguantar siempre a primera hora de la mañana, recién salidos del sopor nocturno, y ahí llego yo, a hablarles de Durandartes, Belermas y Caballeros de los Espejos y de Blancas Lunas. Deben de pensarme contagiada de la locura del caballero. Del caballero-no caballero. Salido de esa pluma, tantas veces desaparecida de la estatua de la Plaza de su nombre en Alcalá de Henares: Cervantes creó todo lo creable en materia novelesca. Vamos, me parece a mí.
En fin, paciencia.
Pues sí, Néstor y Juan Antonio, por supuesto habéis averiguado la solución de la adivinanza: William Faulkner, autor de El sonido y la furia. Título extraido de Macbeth, del divino William Shakespeare.
El juego propuesto para hoy es el siguiente: se busca el nombre, y el apellido, de un escritor inglés, amigo y admirador de los prerrafaelitas, o prerrafaelistas. Dibujó piedras y escribió sobre ellas. Tuvo una controversia judicial con un famoso pintor británico. Le gustaba mucho una ciudad protagonista de dos de mis novelas.
LIBROS III
Vivo sin vivir en mí, entre correcciones urgentes y más correcciones urgentes.
Pero me gusta. Me llena de buenas vibraciones.
Espero, incluso, contagiar algunas. Eso siempre está bien. Es un virus bueno. Lo podemos llamar "virus vibrador".
Nerea: ojalá hubieras estado en mi clase. Las historias del caballeronocaballero son geniales.
Néstor: depende de las traducciones. En inglés es "The sound and the fury". Cada traductor lo traduce como le parece. Pero tal vez sea más acertado, efectivamente, El ruido y la furia, por el sentido dado en Macbeth.




