Blogia
AL ESTE DEL CANAL, blog de ANA ALCOLEA

COSTAS

La costa noruega no se parece a ninguna otra: agreste, sin apenas árboles, llena de islas, de islotes, de faros, de casas rojas de madera, de cabannas, de barcos de todas las tallas...

También hay cementerios. Todos los cementerios de la costa recuerdan a los marineros muertos.

Hoy he visitado uno de ellos. En Stokøya, uno de los puntos más occidentales de la costa de esta región de Trøndelag, donde estoy.

En los cementerios noruegos no hay fotos. Creo que es así en general en los de religión luterana, pero no estoy segura. Sólo lápidas con nombres, fechas y con alguna frase. Y muchas flores de colores sobre la tierra. Las tumbas aquí son tumbas, y no colmenas en las que el cuerpo no vuelve a la tierra, sino a un agujero de cemento.

Aquí los cementerios tampoco se llaman cementerios, se llaman "jardines de la iglesia", kirkegård. El filósofo danés Soren Kierkegaard se apellidaba así, "cementerio". Y están alrededor de las iglesias.

El que he visto hoy estaba entre una iglesia blanca y el mar. Entre las lápidas, una con una fotografía, la de Robin, que me ha mirado desde su sonrisa de ninno de ocho annos, muerto quién sabe cómo y por qué. Su cara amable, simpática, sana y feliz no presagiaba que poco después fuera a irse debajo de la tierra, delante del mar junto al que vivió, y tal vez junto al que un día de 2003 murió.

Se llamaba Robin y sonreía. No sé nada más de él, pero su mirada y su sonrisa se me ha quedado dentro.

 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

3 comentarios

Isa -

Ana, me he leído ya "Bajo el león de San Marcos", y me ha encantado.
Sólo me ha quedado una duda... ¿qué ponía en el cuadernillo de la madre de Angélica? jaja
Muchos besos:
Isa

Montse Viver -

Hola Ana,
Ante todo felicidades!
Desde la presentación de tu libro en Sevilla con la crónica que de la misma hizo Juan Antonio, no habia entrado en tu interesante blog.
Me entran ganas de ir a Noruega ahora mismo, primero por el freesquito que debe hacer y tambiés por su cultura tan diferente de la nuestra, y que reflejas paso a paso magistralmente en tus últimas entradas. Kikegaard es uno de mis autores preferidos ahora estoy con "Los estados eróticos inmediatos o lo erótico musical", donde habla mucho del "Don Juan" de Mozart.
Me pregunto de dónde vendrá la existencia de personas que se apellidan cementerio, o jardin de iglesia. En Barcelona conozco un violoncelista que se apellida Friedhof (cementerio en alemán). Quiza algun antepasado sepulturero? allí supongo que no le dan ninguna importancia al significado de un apellido, aquí sería motivo seguramente de mofa, burla, o cuchufleta: es otra cultura, ciertamente.

Un abrazo onomástico

Isa -

Vaya...los cementerios son muy tristes...
Muchos besos:
Isa
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres