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AL ESTE DEL CANAL, blog de ANA ALCOLEA

DESCUBRIMIENTOS

Hay ciudades que no son aparentemente monumentales. Es lo que le ocurre a Genova: no tiene una catedral parangonable a la de Firenze, ni una plaza como San Marcos, ni unas fuentes como las de Piazza Navona. M.L. me lleva a un lugar que desconozco: Boccadasse, un enclave de pescadores en pleno centro marítimo de la ciudad. Me digo que me gustaría retirarme aquí, comprar un apartamento ahí arriba, mirar el mar, escribir y olvidarme de casi todo lo demás.

Genova es una de mis ciudades favoritas: es caótica, llena de motos, de coches, cuando estoy allí vivo cerca del Mercado de la Fruta, y por la noche, me despiertan las voces de los vendedores y de los compradores. Hay un olor a fruta y verdura en todo el barrio que me gusta. Cuando lo huelo en otros lugares me transporta a los veranos infantiles. Además, el Teatro Carlo Felice ofrece una temporada operística espléndida. Este anno representarán Caballeria Rusticana, igual que en el Real. Las ninnas me han cantado en casa los coros porque los han preparado para las fiestas de final de curso en la escuela.

He vivido la semifinal mundialista dentro de una casa y una familia italianas. Los ninnos han sufrido y han disfrutado con las paradas de Buffon, el portero. Los dos goles han sumido la ciudad en dos gritos unánimes. Besos y abrazos para celebrarlo. Felicitaciones sumadas al cumpleannos de G., que acaba de ser papá. El bebé no se ha despertado a pesar de los gritos.

Yo no he podido dormir durante casi toda la noche. El ruido del mercado ha sido sustituido por los cláxones de los coches que bajaban por Corso Sardegna hacia la Piazza Ferrari, que tiene una fuente donde se celebran las victorias.

Me pregunto por qué las victorias se celebran en las fuentes. Una vuelta al origen acuático, al útero materno para revivir los momentos de felicidad. Será eso.

A. me regala una botella de jarabe de rosas recién hecho el día anterior para mí. Ahora está al fresco, en el sótano de esta casa.

Ahora hay gaviotas en el jardín.

5 comentarios

Javier B. -

Este texto me ha hecho recordar el bonito viaje que hice el año pasado en estas fechas por Italia. Jamás he visto una ciudad con tantas motos como Génova. Me sorprendió mucho ver hileras larguísimas de motos aparcadas donde aquí habría coches. Y sus inmensas aguas azul intenso. Y el precioso promontorio de Portofino, el entorno de Santa Margherita, la silueta de sus acantilados...

Alberto -

hola ana!! soy un ex-alumno tuyo dl servet; he encontrado esta pagina yendo d blog en blog, y m parece muy interesante y mas siendo d una profesora mia(magnifica profesora mia). T dejo mi direccion d correo por si kieres enviarme algo o recomendarme algun libro o lugar. Un beso muy grande y ke pases un gran verano.

Javier -


¡Jarabe de rosas!

J. ;)

Ricardo. -

Genova fue mi primera ciudad italiana, donde no pude encontrar un maravilloso paraje marítimo, cerca, en Nervi, que alguien me recomendó. Recorro ahora con la memoria los lugares que citas y me gusta.

Yo viví el partido de Italia en Las Ramblas de Barcelona, abarrotadas de "tifosi" entusiastas, cientos en congregación. Increíble. Bacione!

srg -

¡Qué maravilla! Dan ganas de marcharse ahí ahora mismo. ¡Ah! y las eñes no se echan nada de menos.