Blogia
AL ESTE DEL CANAL, blog de ANA ALCOLEA

COLORES

COLORES

Colores en el Jardín de Majorelle,

en Marrakech. 

El jardín fue diseñado por él, y décadas después

rediseñado por Ives Saint-Laurent,

el mismo de los vestidos y los perfumes.

Y de las barras de labios.

 

 

Escribe Claudio Magris en El infinito viajar:

"Los colores son un alfabeto del mundo; no sólo el mar, el prado o el fuego, sino también los sentimientos, las palabras, las situaciones e incluso las ideas tienen sus colores".

Pasear por Marrakech también es pasear por un alfabeto de colores: los de las especias rojas para el cus-cus, verdes para la ensalada, los de las piedras volcánicas teñidas de colores imposibles convertidos en collares, los de las babuchas de seda, o raso, los de las chilabas, también de seda, raso, algodón, salpicadas de oro y plata.

Los colores de las buganvillas: mi madre siempre deseó tener una, pero el clima de estas tierras de Aragón no es propicio para algunos colores. Los colores de los olivos, verdes, grises, plateados. Las campanillas blancas, violetas, los geranios, los jazmines.

Las naranjas en los árboles o en los puestos de la plaza. O ya convertidas en zumo.

Los colores de las gentes: blancos, muy blancos, rojos turistas del norte con demasiadas horas en la piscina del hotel sin protección, tostados otros desde siempre, negros, hombres azules del desierto: sus ropas teñidas de un azul como el azulete de nuestras abuelas, impregnan su piel oscura, por eso los llaman los hombres azules.

La plata de las teteras. El verde de la menta en las teteras, o en el vaso. Depende del café donde te lo tomes.

El ocre de los minaretes, más dorado cuando el sol se va retirando.

Y el rojo de toda la ciudad, el color del adobe. Toda la ciudad es roja. La llaman "la Perla Roja del Sur": el rojo protege del calor. El sol es muy intenso: las casas no podrían ser blancas como en Andalucía. La luz cegaría a los habitantes, y a los viajeros. Incluso a los turistas.

En Marrakech hay muchos ciegos. Canetti  habla de ellos.

Yo también los vi.

 

Una recomendación ajena al post: en YOUTUBE, buscad "BARBARA, Ma plus belle histoire d´amour". En la traducción, eso sí, cambiad el "usted" por "ustedes", al menos al final: la canción está dedicada al público, no a una persona en particular. "Vous", en francés, ya sabéis. La canción es bellísima, y ver interpretarla a Barbara, un lujo, una belleza. Es una de mis canciones favoritas. La conocí gracias a mi amiga MariJo.

2 comentarios

Juan Antonio -

Yo, de pequeño, tenía en la casa del pueblo una buganvilla. Qué poco la valoré entonces y qué añoranza de colores ahora. Besos

José María -

Me encanta la fotografía de este jardín de Marruecos. No he estado en ese país y la lectura de tus últimas entradas me ayuda a viajar virtualmente con los cinco sentidos.
Un abrazo.