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AGUA Y FLORES

Flores no acuáticas como si lo fueran.
En los Cubos casi anexos al Pabellón Puente.
EXPO de Zaragoza.
Cuando veo flores sobre el agua recuerdo otras flores y otra agua.
Esparcimos las cenizas de mi madre en alta mar, y arrojamos rosas rojas sobre la estela del barco.
Una cada vez. Permanecían allí, sobre el agua, errantes. Miraban lo desconocido, se mecían con las olas provocadas por la embarcación. Parecían cabezas de náufragos atónitos por serlo.
Cuando el mar se calmara con nuestra lejanía, sólo permanecerían ellas. Ellas y las cenizas ya mezcladas con el agua salada.
A menudo me preguntó cómo sería su vida cuando nosotros desaparecimos hacia la costa. Si les llegaría el sonido, imperceptible para los humanos, de las lágrimas cuando caen.
Ahora veo estas flores sobre el agua, encerradas en un cubo junto al Pabellón Puente. Son un estallido de color en contraste con la transparencia del agua.
Alguien, muchos alguienes, han echado monedas al agua en calma. Como si fuera la Fontana de Trevi y expresaran un deseo de volver.
No entiendo el deseo de arrojar monedas al agua.
No se vuelve por eso.
Ni se deja de volver.
¿Volver?
NOTA: En el blog de Magda podéis encontrar el Número 10 de la revista NARRATIVAS. Se trata de un monográfico de Literatura Erótica. Os encontraréis con alguna sorpresa...
CUBOS

Cubos a la entrada del Pabellón Puente,
en la EXPO de Zaragoza.
De metal, de madera, de cristal.
De palabras de agua.
Las flores de ayer están dentro.
Estar dentro de un cubo es estar dentro de la matemática más pura.
Oí hablar por primera vez de "cubos" en el colegio de monjas, cuando era niña.
Hasta entonces, para mí un "cubo" era un "pozal", voz aragonesa para el recipiente contenedor de agua para fregar, basuras, etcétera.
La monja nos mandó dibujar en casa un cubo.
Y yo estaba dibujando un pozal cuando llegó mi padre. Me dijo: "Si en clase de Matemáticas, la monja te ha mandado dibujar un cubo, se referirá a esto". Y cogió un lápiz y con dedos sabios empezó a dibujar un cuadrado, a su lado otro cuadrado, y luego fue uniendo las aristas con líneas rectas. De pronto apareció, como por arte de magia, el cubo.
Eso era un cubo, lo otro era un pozal.
No supe del aragonesismo de la palabra "pozal" hasta muchos años después, cuando vivía en Madrid y alguien me lo dijo.
Para mí el cubo es el cubo, y el pozal es el pozal.
Desde el día en el cual el cubo salió de los dedos de mi padre.
Hace ya muchos años de eso.
LISTA DE HONOR

No muy lejos del lugar
"donde aprenden
a volar las gaviotas".
Acabo de leerlo en el Blog de Literatura Infantil y Juvenil
Mi novela DONDE APRENDEN A VOLAR LAS GAVIOTAS, publicada por la editorial ANAYA, forma parte de la LISTA DE HONOR de los Premios CCEI de Literatura Infantil y Juvenil 2008.
De hecho, por orden de votos obtenidos, es la primera de la Lista de Honor.
Ha sido una sorpresa estupenda y una alegría inesperada.
La ganadora ha sido LA LEYENDA DEL BOS_UE SIN NOMBRE, de Pedro Riera, en la Editorial Alfaguara. (Lo siento: ya sabeís, no funciona en este teclado la grafía adecuada, y al sustantivo del complemento del nombre le falta la grafía correspondiente al sonido [k])
Felicidades al vencedor, y al resto de los premiados.
Y muchas gracias al jurado por haber elegido mi novela.
AGUA

El iglú de la EXPO en Zaragoza,
y una de las cascadas.
El esplendor del agua.
Ganas de convertirse una en Anita Ekberg y llamar a Marcello,
Mastroinani, claro.
Un poco de "dolce vita" no está nada mal.
A veces las noticias caen como chorros de agua fría.
Otras veces como una lluvia refrescante.
Si el cántaro va mucho a la fuente, al final va y se rompe. Eso me decía mi madre de niña. No conocí el significado del refrán hasta muchos años después.
Una cascada como ésta era el emblema de la Plaza de Colón en Madrid. A mí me gustaba escuchar el estruendo del agua al caer, y pasar junto a ella, y sentir las minúsculas partículas de agua en mi piel.
Desde hace un tiempo, en Madrid han cambiado el agua por un gran plástico, duro, eso sí, pero plástico.
Debe de ser para evitar celebraciones futbolísticas pasadas por agua.
Pero la Plaza de Colón ya no es la misma sin la cascada.
En la EXPO de Zaragoza hay varias cascadas. Al menos cuando yo estuve, se permitían las duchas para soportar el calor.
Ahora no sé. Todo cambia.
Ya lo dijo Heráclito. Precisamente al hablar de agua.
Nunca es la misma agua. Lo parece, sí, pero no lo es.
Casi nada lo es.
Recomendación del día: El libro LA PRIMERA TARDE DESPUÉS DE NAVIDAD, de Marta Rivera de la Cruz se presenta esta tarde en "Ámbito Cultural" de "El Corte Inglés" de Zaragoza, a las 19,30. Con esta novela, Marta Rivera ha ganado el Premio ANAYA de Novela Infantil y Juvenil de 2008.
VERANO

Entrada norte del Pabellón Puente, de Zaha Hadid,
en la EXPO de Zaragoza.
Un rincón fresco.
La entrada más espectacular.
O la salida.
En los últimos años, mis escasos veranos en Zaragoza siempre han estado ligados a enfermedades.
El calor tórrido de la ciudad en julio y agosto no la hace proclive a disfrutarla en este periodo.
Este año, merced a cierto tendón ajeno, mi verano va a ser maño. Está siendo maño.
Y me doy cuenta de sus excelencias: la ciudad está llena de caras nuevas con manos nuevas agarrando un mapa. El Paseo de la Independecia muestra una magnífica exposición de Manolo Valdés y sus casi gigantescas esculturas. Entre ellas, una serie de MENINAS, un motivo del cual son fan desde hace tiempo. Los museos urbanos albergan interesantes exposiones según dicen: confieso no haber visitado aún ninguna, pero lo haré.
Desde mi casa veo el canal, y los árboles casi machadianos a sus orillas, y la cúpula neoclásica de San Fernando, iluminada magníficamente por la noche. Ahí dentro hubo pinturas de Goya, desaparecidas durante los Sitios de 1808. Según algunos, los soldados franceses las destruyeron, según otros, fueron robadas y siguen viviendo en algún lugar secreto de este mundo lleno de jardines secretos y cámaras ocultas. Es mi primer verano en esta casa y me alegra la vista el Canal Imperial, mandado construir en el siglo XVIII, por un ministro de Carlos III, el señor Pignatelli. Era la época de la Ilustración y de las grandes obras públicas. Entonces, este barrio no existía.
Me gusta mirar a través de esta ventana, el ordenador está a un palmo de ella, y a través de la cortina de ganchillo hecha por mi madre hace años.
Es blanca y parece la celosía de un harén.
Al otro lado, los árboles, el canal y la cúpula donde un día estuvo Goya.
A este lado, una taza de té, imágenes venecianas, una foto de la Callas en "La Scala" durante una representación del 2º Acto de LA TRAVIATA con Ettore Bastianini (era guapísimo, por cierto), otra de Plácido Domingo en el MET, en el papel de OTELO (imponente y atractivo, como siempre), un cuadro con el Faro del Pescador de Santoña, una postal de LU del día de Sant Jordi, otra postal con la dama de Ghirlandaio, de la Thyssen, recuerdo de una tarde feliz en Madrid, la lámina de "La Flora" de al lado de Pompeya, comprada durante mi primera visita a Nápoles: ha estado conmigo en mi habitación de Teruel, en la de Santoña, en las dos de Alcalá, y en las dos también de Zaragoza. Me gusta su gesto al coger la flor, me gusta su espalda, su ropa, sus colores, su belleza casi etérea.
Y muchas más cosas. Y muchos libros. Y muchos papeles.
GOTAS

La gota de agua desde abajo.
Como si te cayera encima
y te refrescara.
Recomendación del día: en YOU TUBE, buscar Charles Aznavour y VENICE, o VENEZIA, para escucharla en francés o en italiano.
O VENECIA para hacerlo en español.
Las palabras son bastante diferentes en cada versión.
CHOCOLATE

El Pabellón de Aragón en la EXPO.
Las frutas de arriba no se pueden comer.
Y tampoco están siempre.
Como el chocolate.
La gula es el único pecado cometible en soledad. Para los demás, hace falta alguien, acaso sólo en pensamiento y no en presencia, pero alguien, al fin y al cabo.
Pero comer, se puede comer solo. O en compañía, pero el placer es de uno.
Esta mañana he ido a esa casa del pecado llamada "Jeff de Brugges". Cuando le he dicho a las maravillosas dueñas lo de "casa de pecado" me han confesado: "eso no nos lo había dicho nadie". Pues dicho está.
Es una chocolatería. Venden bombones y helados. Los mejores bombones y los mejores helados. Los traen frescos una vez por semana desde Bélgica.
Una se mete a la boca una de esas trufas de la colección "Les Divines" y acaba creyendo en los dioses. El otro día Maria L. y yo nos comimos dos en el autobús. En el 23, para más señas, y el placer se nos notaba en la cara. Algunas personas nos miraban casi escandalizados, pero no podíamos hacer otra cosa sino mostrar el casiéxtasis provocado por los bombones. Por la textura, por el sabor. Comer algo así es casisagrado.
O pecado.
La frontera entre lo pecaminoso y lo sagrado es muy delgada.
La delgada línea del placer.
Si tenéis un "Jeff de Brugges" cerca, caed en la tentación.
No hay casinada mejor.
IGLÚ

Panorámica de la EXPO,
con el iglú al fondo.
El iglú desaparecerá.
No por el cambio climático,
sino por otros cambios.
En realidad, al fondo no está el iglú.
Al fondo del fondo está El Pilar. A mi amiga Helen le parecía un gran salón de baile: muy grande, luminoso (estaba recién restaurado cuando ella lo vio por primera vez). Yo hasta entonces no lo había pensado así.
Ahora sí. Un gran salón. No se baila en él, pero se habla, se pasea, se canta, se reza, se santigua uno, se besa a una columna venida desde Éfeso.
Pero bailar, dentro, no. Fuera sí: se bailan jotas durante las fiestas, y otras cosas.
No tiene forma de iglú, más bien de parrilla, como El Escorial con aun menos ventanas.
La cúpula sí, es redondita, neoclásica ella, como el iglú.
Me gustan las cúpulas neoclásicas.
Parecen iglús. ¿O iglúes? La Academia admite ambas formas.
La de la Lengua, digo.
SILENCIOS

Otra imagen de la Gota de Agua desde arriba.
La foto es de Maria Letizia.
No siempre una tiene ganas de escribir. O energía para hacerlo. O algo para comunicar.
Estoy terminando, o casi terminando, una novela nueva, y necesito todas mis palabras para ella.
Y también casi todas mis emociones para mis personajes.
Son como vampiros: sacan casi todo de mí, lo bueno y lo malo. Me gustan mis vampiros. Me proporcionan momentos de alegría. Y algún escalofrío, incluso.
Otros vampiros me gustan menos: también te extraen la energía, pero no te provocan ni escalofríos.
Tal vez no escriba mucho en el blog estos días.
Mis palabras están en algún lugar de Escocia: al fresco, con lluvias y con mares.
Me refresca estar ahí metida, con mis vampiros...
TELEVISIÓN

Interior del Pabellón Puente,
en la EXPO.
Estas televisiones dan color.
Asco, y vergüenza:
- Oír, ver y no callar cómo con mis impuestos se permite la existecia de ese ente o corporación llamado TVE.
- Un ente o corporación donde se corta a Tolstoi, descafeinado, muy descafeneido, pero Tolstoi al fin y al cabo, para meter anuncios de los Sanfermines o de champú.
- Un ente o corporación donde se contrata a exnovias de extoreros para entretener al personal con gritos y con escotes, como en otros tiempos.
- Un ente o corporación donde existe un programa llamado GENTE, en el cual se muestran durante media hora las penurias de familias con problemas de varia índole, y en la otra media se enseña a la gente oficialmente "guapa" del país pasándoselo de puta madre. Es decir, donde el respeto al prójimo no existe.
- Un ente o corporación cuyos informativos no comentan y se limitan a contar.
- Un ente o corporación cuyos presentadores cuentan con la misma cara el nuevo diseño del más moderno cocinero, y la muerte de inmigrantes en patera. Si son niños, mejor noticia, más carnaza.
- Un ente productor de series de televisión vomitivas sobre temas morbosos y delicados, sobre los cuales todavía hay investigaciones policiales. La moral,el respeto, el buen gusto y la legalidad se van a tomar por el saco.
- Un ente o corporación donde no hay debates sobre temas de interés,y cuando los hay, se emiten más allá de la medianoche.
- Un ente o corporación donde las películas buenas se programan a las 3 de la mañana.
- Un ente o corporación donde las películas se cortan varias veces, bruscamente, en medio de escenas importantes, para emitir anuncios.
- Un ente pagador de estrellas apagadas hace tiempo.
- Un ente creador de otras estrellas nacidas ya apagadas. Pero muy bien pagadas.
- Un ente encantado de la vida por pagar y más y más, y poder televisar en exclusiva cómo 20 señores corren detrás de un balón e intentan metérselo a otros dos.
- Un ente lleno de deudas pagadas por el Estado, es decir, por los impuestos de los ciudadanos.
- Un ente competidor con las cadenas privadas en kilos de basura, y no de calidad. Como debería ser.
Y todo eso y más, con nuestros impuestos. Los impuestos de los no respetados por el ente o corporación.
¿De verdad es necesario un ente o corporación público tan malo, tan irrespetuosamente pésimo, tan endeudado con todos nosotros?
Jode muchísimo. Y es una enorme falta de respeto a los ciudadanos su existencia en esos términos.
Hasta mis palabras se ensucian al escribir sobre el tema.
La tele pública española no vale nada.
Pero nos cuesta mucho.
NOTA: Hay alguna excepción. Muy escasa.
TELEVISIÓN II
De niña en el cole ya me enseñaron a sumar y a restar. Era fácil. Multiplicar y dividir ya era más complicado.
En la Tele 1 y 2 tampoco saben sumar y restar: las películas empiezan siempre con retraso.
Y contar minutos no es difícil. De verdad.
¿O será otra falta de respeto al público y sí saben contar?
NOVELA
Hoy, día 14 de julio, Día Nacional de Francia, a las 9,30 de la noche, he terminado de escribir mi nueva novela.
Ha pesado 102 páginas y necesitará un periodo en la incubadora de al menos un par de semanas. Deberá ser revisada varias veces y permanecer en reposo entre revisión y revisión.
Todavía no tiene nombre pero lo tendrá.
Hace unos cuantos años, otro 14 de julio, dormí en un hostal de Saint Remy, en la Provenza. La dueña hablaba una mezcla de francés e italiano y yo no tenía ni idea de _ue otro 14 de julio terminaría de escribir una novela. Tampoco sabía _ue me iba a dedicar a escribir. Ese 14 de julio pasaba por allí para ir a Italia.
A veces las cosas pasan por casualidad.
Y las personas también.
NOVELA II
Gracias a todos por vuestros buenos deseos hacia la nueva criatura.
Mañana comenzará las revisiones periódicas con manos cuidadosas, pero aún dentro de la urna incubadora.
El parto ha sido breve pero intenso. El algún momento la madre sufrío de escalofríos.
Incluso.
No puedo contaros mucho.
El viaje esta vez es a tierras de kilts, de tartan y de clanes.
Hay mucho mar.
Y mucho brezo.
NOTA: Estaré ausente del blog unos días. Muy pocos. Os recomiendo los blogs amigos. Hay sorpresas maravillosas en ellos.
Besicos desde el canal.
VERDURAS

No es exactamente una verdura,
obviamente.
Es una magnolia.
No viene de ningún jardín de Zaragoza.
Viene de los Jardines de Sabatinni,
o Sabatini, junto al Palacio Real, junto al Teatro Real,
en Madrid.
La foto es cortesía de Néstor. Gracias, Néstor, por la foto.
Intenté anoche hacer una "fritada" como la llamaba mi madre. Por acá se llama así. En otros lados se llama "pisto": una fritura de verduras.
Mi recuerdo de la "fritada" de mi madre era diferente: el sabor más intenso, el color también, más dorado. Ella dejaba dorar las patatas y las cebollas muchísimo. Y lo cortaba todo muy fino. Yo tengo menos paciencia y el resultado fue de color bastante anodino. Sabrosa estaba, eso sí, estaba rica, pero no entraba por los ojos.
En casa de mi amiga Chus aprendí, por fin, a hacer salmorejo. Por estas tierras lo llaman "salmorrejo", con doble -rr-. La razón la desconozco. Le he cogido el gusto y ahora lo sirvo en casa casi cada día. Y éste sí entra por los ojos: todo rojo, casi rosado, con textura de crema. En realidad, es una crema de tomate. Me pregunto si funcionará como mascarilla para la piel. Sin ajo, claro....
Unos días en el pueblo, ET IN ARCADIA EGO, como titula Juan Antonio uno de sus post de la semana pasada, acaban relajando a una. Me llevé la novela, hice la primera revisión: muchas anotaciones, cambios, menos perífrasis, más descripciones... Me gusta hacer estas tareas en el pueblo, allí el ritmo es más lento, y esta novela necesitaba ser ralentizada. Y en esa "Arcadia" lo ha conseguido. Faltarán más correcciones, pero ahí estamos.
Entre páginas y páginas, algún salto a la piscina municipal. Hay poca gente todavía en el pueblo, y fuera del fin de semana, me he podido bañar con mi única compañía, con los olivos al fondo, el cementerio blanco con sus cipreses a lo lejos, y el canto de los pájaros. Y rumor del agua. Las voces de las aguas, el murmullo de las hojas, como escribió John Keats en uno de sus poemas sobre la naturaleza.
NOTA: Bienvenido de nuevo al blog, Rafael, te echábamos de menos por acá y por otros blogs. Bienvenido, Alonso, por estos lares; es un placer verte por acá y no sólo por allá. Isa de P. y Miriam, os imagino ya de vuelta de los campamentos; bienvenidas a los comentarios, sois adorables siempre. Bienvenida, Isa de Isablog, de nuevo; también se te echaba de menos acá y en tu blog. Nerea, lo dicho, guapa. Magda, un lujo siempre recibir tus palabras. José Antonio, vecino, tus fotos siguen siendo lo más. Lorea, me alegran tanto tus noticias, a ver si todo va bien. José María, un abrazo siempre. Dani, cómo escribes, cada día mejor... Juan Antonio, feliz en tu "Arcadia" con tus mujeres, nos haces compartirla. Álvaro, bienvenido de nuevo al blog, Fernando y Luisa, un brindis por la poesía.
A todos gracias por vuestros buenos deseos y felicitaciones a la nueva criatura. Intentaré mejorarla estos días.
NOVELA III
Termino las correcciones de mi nueva novela. Al menos la primera versión.
Cada lectura implica cambios. Es siempre como una espiral infinita. Siempre cambiaríamos algo: una coma, un determinante, un personaje entero, acaso sólo, (si puede decirse sólo a esto) un pronombre.
Anoche terminé con la última página. Y lo hice mientras escuchaba a Edith Piaf cantando HYMNE Á L´AMOUR, en francés. Poco, muy poco, después de conocer la muerte en accidente aéreo del hombre al cual amaba.
La música influye mucho en la vida. Al menos en la mía lo ha hecho y lo hace. Pero también en la vida interior de una novela. Algunas palabras, comas, pronombres incluso, escritos ayer, serían diferentes.
No tanto en sí mismos, pues no cambié nada de lo ya escrito y corregido estos días en el pueblo. Pero yo lo sentí diferente. Escribía y leía lo escrito bajo el prisma de la voz de esa mujer, serena y doliente.
Todo era mucho más intenso con su voz a mi lado.
RECOMENDACIÓN DEL DÍA: en You Tube, Edith Piaf, "Hymne á l´amour". Hay varias versiones. La mencionada arriba es en directo, y ella tiene el pelo recogido y la mirada más sobrecogedora. Cuidado: puede haceros temblar.
LÁPIZ DE LABIOS

Un velador en un bar en el centro
de Sarajevo. Hace años, pocos años, esta ciudad estuvo sitiada,
fue bombardeada, tiroteada, masacrada.
El lado oscuro. El más oscuro.
No tiré las cosas de mi madre cuando murió. De hecho, todavía tengo muchas de sus ropas. Desahacerse del armario de un muerto es una de las experiencias más terribles en una vida. Y yo aún no lo he conseguido.
Entre las cosas conservadas están sus lápices de labios. Tal y como ella los dejó.
La barra sigue teniendo la forma de cuña perfectamente simétrica: primero con un lado, luego con el otro. Ambos iguales. Mis barras de labios son tan diferentes... Sólo hay un lado recto y no del todo: se marca siempre una leve pendiente; la curva original del otro lado permanece. Casi hasta el final: cuando se está a punto de terminar, entonces utilizo el otro lado.
El otro lado no siempre es el lado oscuro.
En los lápices de labios de mi madre no había lado oscuro. Ni otro lado. Me gusta girar el mecanismo y observar sus formas. Y olerlos.
No hay lado oscuro. No hay otro lado.
Siguen como eran.
Son como eran.
Es casi lo único.
Y algo muy diferente: ayer salieron las listas de aprobados en las oposiciones para Profesores de Secundaria en Aragón. FELICIDADES a todos, muy especialmente a Carlos, a Flor, Isabel y a María.
TELES

Pabellón de Aragón, en la EXPO
de Zaragoza.
Precioso por fuera y por dentro.
Con un montaje documental magnífico de Carlos Saura en
un interior muy hermoso.
Reconozco mi pesadez, pero el tema de la television pública me sigue irritando como un grano.
Es un grano evitable, pues uno puedo apagar el aparato y ya está. Pero el ente, o corporación existe, y por ende, es.
Y es: vergonzoso, malo, molesto...
Intento ver una buena película. A veces ocurre el milagro y "ponen" una buena película. Me refiero a la argentina "HERENCIA", espléndida. En la "2", la parte seria del ente.
Pues la cortan, la recortan, no les importa cortar en los momentos principales, rompen el ritmo de la película, sin respeto ni por la directora del filme, ni por los actores, ni por televidentes, por supuesto.
El arte les importa un comino. Y el comino es algo minúsculo. Tal vez no les importa ni eso.
Por acá existe "Aragón Televisión". Cortan pero menos. Hay programas excelentes, como BORRADORES, de Antón Castro, a altas horas de la noche. Pero también hay milagros como el de anoche: dos producciones de la propia cadena, una sobre "Aragoneses en el mundo", convertido en un interesantísimo y magnífico documental sobre personas normales, de bien, aragoneses trabajadores en Filipinas. En menos de una hora, una manera espléndida de conocer como se viven, de verdad, vidas interesantes, en un país fascinante. Y todo muy real.
Y después un documental sobre Luis Buñuel, en el aniversario de su muerte.
Cortes hubo, sí, pero pocos y breves.
Si Gracián levantara la cabeza...
LIBROS

El gran toldo sobre la EXPO,
diseño de Isidro Ferrer,
Premio Nacional de Ilustración 2005.
Da sombra sobre la Cabalgata del Circo del Sol,
"El despertar de la serpiente",
y sobre los visitantes.
Para ver fotos de EXPO,
os sigo recomendando el blog de
José Antonio Melendo.
Una fábula, un regalo,
sus fotografías.
Leer debajo de una palmera en una playa del Caribe debe de ser la leche. En una tumbona con sombrilla en el Mediterráneo también.
Y en la terraza de casa, por la noche, con la cúpula neoclásica e iluminada de San Fernando al fondo, también. No tanto, claro, pero bien.
Os escribo mi lista de libros de este verano. Algunos ya leídos, otros empezados, y otros por comenzar. Ahí van:
- Poesías, de Mihail Eminescu, en edición bilingüe rumano/español. A mis alumnas de Rumanía les gusta mucho. Es un poeta romántico y fue traducido por María Teresa León y Rafael Alberti. Lo leo a sorbitos. Hay poemas bellísimos.
- _uien parpadea teme a la muerte, de Knud Romer. Escritor contemporáneo danés. Libro recomendado por Paco, de la Librería Cálamo de Zaragoza. Una novela de corte autobiográfico, con guerra mundial de trasfondo. Cómo la guerra traspasa generaciones en Alemania y en Dinamarca. Buena.
- La vista desde Castle Rock, de Alice Munro. Escritora contemporánea canadiense. También ahonda en la historia familiar desde sus antepasados escoceses emigrantes a América. Una prosa muy fina y depurada. Dice mucho con aparentemente poco. Para aprender de ella. Buena.
- Muchas veces me pediste _ue te contara esos años, de Juan Cruz. Estoy con ella y en ella. Casi un monólogo interior. No puedes dejarlo. Muy personal, muy intenso, como todos sus libros. Para subrayar muchas frases. Me está gustando mucho.
- Kitchen, de Banana Yoshimoto. Escritor contemporáneo japonés. Un regalo muy especial. Aún no lo he empezado. Los regalos los reservo para otros días.
- Desde ahora te acompañaré a casa, de Kjell Askildsen, uno de los mejores narradores de cuentos europeos. Escritor contemporáneo noruego. Traducción de mi muy admirada y entrañable Kirsti Baggethun. Sin empezar todavía.
- Los Cenci y otras crónicas italianas, de Stendhal. Ambientadas en el Renacimiento italiano. Para disfrutar de la mejor prosa, del mejor ambiente muy lentamente. Aún sin empezar. Así dura más.
- El mejor relato del mundo y otros no menos buenos, de Rudyard Kipling, selección y presentación de W. Somerset Maugham. Un lujo. Ganas de leerlo, todas. Me gusta acariciarlo mucho antes de empezarlo.
- Necesidad del mito, de Luis Alberto de Cuenca, recién reeditado. Un ensayo sobre el tema visible en el título. Muy interesante y bien escrito.
- Escribir (una antología), fragmentos de los diarios de Henry David Thoreau sobre el arte de la escritura. Para aprender. Thoreau es uno de los grandes autores norteamericanos del siglo XIX.
Pues ya está. Esos son los libros sobre mis mesas, mesillas, escritorio...
Ya os iré escribiendo alguna perlita de ellos.




