Se muestran los artículos pertenecientes a Marzo de 2006.
01/03/2006
NÚMEROS
Hoy cambia un dígito en mi particular cómputo del tiempo.
"As time goes by..."
Sí, creo que esta noche viajaré por enésima vez a Casablanca.
Para compensar.
02/03/2006
RESURRECCIÓN
Hoy presenta Manuel Vilas su libro RESURRECCIÓN en la FNAC de Zaragoza a las 19,30.
RESURRECCIÓN ha obtenido el XV Premio Jaime Gil de Biedma.
Está publicado en la la Colección Visor de Poesía.
03/03/2006
RESURRECCIÓN II
Un poema del libro RESURRECCIÓN de Manuel Vilas con el que me siento identificada.
Muchos días. Hoy, por ejemplo.
EL INMADURO
Me pasa siempre, y duele, y confunde. Debe de ser algo relacionado con la desesperación de vivir. Si estoy en Barcelona, me gustaría estar en Madrid. Si estoy en Zaragoza, me gustaría estar en La Coruña. Si estoy en La Coruña, me gustaría estar en la cima del Aneto, comiendo setas venenosas bajo el cielo helado. Si voy al cine, en mitad de la película me entrarn unas ganas revolucionarias de estar en mi casa viendo la televisión. Si estoy sentado en el sófá viendo la televisión, me gustaría estar muerto y enterrado ene l cementerio, contando los días que faltasen para la resurrección de la carne. Todo m epersigue, ciudades, cines, casas, cementerios. Si estoy con amigos, preferiría estar con amigas. Si estoy con amigas, me gustaría estar con enemigas. Si estoy con enemigas, me gustaría estar en casa durmiendo la siesta. Si me compro unos zapatos con cordones, en que salgo de la tienda y ando por la calle empiezo a envidiar a todos aquellos que llevan zapatos sin cordones. Y también me pasa con las camisas, las cazadoras, los pijamas, y las sandalias en el verano. Y también con las vidas: si me pienso abogado, preferiría ser médico. Si médico, sacerdote. Si sacerdote, hombre casado y con siete hijos. Si casado, soltero. Si soltero, viudo muy apenado. Si viudo, monje. Si monje, matador de toros. Estés donde estés, no has acertado por completo. Siempre hay algo más barato y mejor por ahí. Siempre hay vistas desconocidas en el acantilado de la vida. Me está matando esto de vivir una sola vida. La gran muerte de vivir en una sola forma.
Pues eso.
08/03/2006
RESPIRAR
Sí.
La gran diferencia.
Tal vez la única.
Respirar o dejar definitivamente de hacerlo.
Es lo que separa la vida de la muerte.
NOTA: Prometo ser más optimista/positiva/agradable otro día. Hoy no doy más de mí.
Por cierto, que hoy es el Día de la Mujer Trabajadora. Para celebrarlo llego ahora a mi casa. He estado trabajando casi todo el día. Hoy, daría algo por no ser una mujer trabajadora. Hoy reivindicaría el estado civil de "mantenida".
Sí. De verdad.
09/03/2006
RESPIRAR II
Vuelvo a traducir aquí un poema de Eli. Es el mismo que hoy aparece en su necrológica de un periódico allá en el norte más al norte de todos los nortes. El mismo que ya transcribí en este blog hace unos meses.
Eli firmaba como Elja en sus dos columnas semanales y era una mujer sabia.
Y bellísima.
El hombre puede llorar -eso puede hacer el hombre.
Llorar como un niño pequeño en el gran bosque del que nunca encontrará la salida.
Llorar porque no encontramos lo que deseamos,
y porque encontramos lo que deseábamos y que ya no era lo que deseábamos.
Llorar porque no seremos amados por aquellos a los amamos.
Llorar sobre las esperanzas de lo que amábamos.
Llorar por nuestra solitaria adolescencia, y por la juventud perdida, y por nuestra madurez en la que ya no reconocemos nuestros cuerpos.
Podemos llorar por el hijo que deseamos y nunca conseguimos, y podemos llorar por el hijo que sí tuvimos. Podemos llorar mucho por ellos.
Podemos llorar porque nunca fuimos lo que deseábamos ser, o porque sí lo conseguimos y ya no era aquéllo que habíamos soñado.
Podemos llorar por la vida cada vez que se dirige hacia nosotros, y por la vida no vivida,
y por todos los días de la vida que no hemos usado.
Pero de todo eso podemos también reír. Eso podemos hacer, sí.
También podemos reír.
Este poema lo leerán también hoy los ciudadanos de Trondheim, en Noruega, cuando lleguen a la última página de ADRESSAVISEN.
Porque siempre llegamos a la última página.
10/03/2006
TEATRO
Se estrena esta noche la ORESTIADA en el Teatro Principal de Zaragoza.
Es una de esas tragedias de principio a fin. El montaje vio la luz en Mérida, dirige Mario Gas, que también interpreta junto con Vicky Peña, Constantino Romero y Emilio Gutiérrez Caba.
Tuve la suerte de asistir a un curso de interpretación de verso clásico en Alcalá, en la escuela de Alicia Sánchez. El maestro era Emilio G. Caba. El texto con el que trabajamos, Don Juan Tenorio.
Un gozo escuchar su voz, mirar sus manos, sus ojos, mientras dice el verso mejor que nadie. Un placer haber disfrutado de su magisterio. El Don Juan con él es mejor que el que concibió Zorrilla.
Hay actores que llenan el escenario antes de abrir la boca. Muy pocos.
Emilio es uno de ellos.
12/03/2006
11 DE MARZO
Ya sé que hoy es 12, pero ayer fue 11.
Pasé por Atocha , igual que hace dos años el día de antes y el día de después. En la zona de Cercanías, flores sobre las vías: hasta allí debía haber llegado uno de los trenes que no llegó. Ahora las flores son pisadas por las ruedas de los que sí que están llegando.
Me subo al tren. Hoy poca gente sonríe y habla en la estación. Llego a Barajas. Mi vuelo está cancelado por problemas técnicos. Como he llegado pronto, me meten en el anterior y problema solucionado. Me pregunto que habría ocurrido si hubiera llegado media hora más tarde. Llego puntual al aeropuerto de Amsterdam
Me tomo dos larguísimos tés de jazmín en el Gran Café del aeropuerto. Antes he comprado tres lápices de labios, que están más baratos que en España. También compruebo que el bolígrafo Montblanc que mi padre me ha regalado por mi cumpleaños cuesta aquí bastante menos. Tengo tres horas para mi té y para un pastel de manzana con pasas y canela. A mi lado, holandeses a la derecha, suecos a la izquierda. Los camareros, altos, muy atractivos, cuerpo de gimnasio, piel oscura, prototipo de los nuevos europeos. El otro día leí que la raza rubia desaparecerá dentro de pocos decenios. Las mujeres pálidas sólo serán las abuelas, las vírgenes de Bellini y las venus de Boticcelli.
Hay tormenta de nieve en Amsterdam y el vuelo se retrasa. EL efecto de mi "orfidal" se está pasando con tanto té y temo que me tenga que tomar otro. Lucho contra la tentación y aguanto sin él: al fin y al cabo, en el bolsillo también surte efecto. El avión recorre las pistas durante un buen rato: me doy cuenta de que el aeropuerto de Amsterdam probablemente tiene más superficie que Teruel. Despegamos con viento y con nieve.
Noruega sigue blanca: el manto de nieve cubre parte de la verdad.
En casa hay flores.
No serán pisadas por ningún tren, pero también han llegado desde las ausencias.
Hay quince grados bajo cero y el sol convierte la nieve en una capa de diminutas estrellas.
13/03/2006
FUNERALES
Llego a casa desde el cementerio. Aquí los funerales son distintos que ahí.
Ahí, te mueres, te velan un día, a lo sumo día y medio. Depende exactamente de la hora que el médico certifica que te has muerto. Un cura que no te conoce mira tu nombre en la lista numerada que tiene delante. Después de un muerto va otro, y así toda la mañana.
Aquí todo se toma con más calma, hasta los funerales. El muerto ha de esperar una semana o una semana menos un día, como Elia. Hay tiempo suficiente para prepararlo todo: qué músicas sonarán, quién tocará, quién hablará y de qué. Todo organizado, y cada asistente recibe un programa de mano.
Jørgen ha hablado de su madre, de la amistad, del amor, de los miedos infantiles y de los miedos agónicos: las mismas imágenes, distintas pesadillas. Muchos años entre unas y otras. Ha leído tres "petier", columnas de Eli, sus reflexiones sobre la vida, publicadas en "Adressavisen" hace ya algunos años. Ha sido un funeral hermoso, y a la par sereno y emotivo. Ha sido un regalo de Jørgen a Eli y a todos los que estábamos presentes.
Para terminar, el "Vals triste" de Sibelius. Con él llegaron mis lágrimas.
La casa está ahora aún más llena de flores: rosas, tulipanes, azucenas, lirios, lilium, más rosas, más tulipanes...
Copio el final de un texto de Eli que se ha leído en su funeral:
"Vennene våre,
blomstene langs den veien vi går i livet.
Når solen skinner på oss, da åpner de seg sammen med oss,
og tårene våre er regnet de ikke lukker seg for". (Elja Skaalmo)
"Nuestros amigos,
flores a lo largo del camino que recorremos en la vida.
Cuando el sol brilla a nuestro lado, se abren al mismo tiempo que nosotros,
y las lágrimas nuestras son gotas de lluvia que no consiguen cerrarlas" (Elja Skaalmo)
Hoy es un día de ausencias: Eli se ha ido en su ataúd blanco cubierto de tulipanes. Hoy también se ha marchado la madre de Javier Torres. Desde aquí le mandamos también nuestro cariño.
Es nuestra columna vertebral la que se desvanece cuando la que parte es la madre.
Ellas también siempre fueron flores que permanecieron abiertas.
Y seguirán permaneciendo.
14/03/2006
ARMARIOS
Entrar en el armario de otra persona es una suerte de sacrilegio.
Entrar en el armario de un muerto es la profanación más completa.
Si además llevas en tus manos bolsas negras, unas para guardar en el desván, otras para tirar a la basura, te empieza a doler el estómago. Y la sonrisa ya no se dibuja en tus labios aunque te los pintes con una barra de Christian Dior recién comprada en un aeropuerto internacional de lo más pijo.
Hay armarios de pie y armarios en los que se tumba a los cadáveres. Me cuentan que en IKEA, en las tiendas de Suecia, no en las de aquí, ni en las de ahí, venden ataúdes sistema propio: o sea por piezas, como todo en la cadena sueca. Te llevas las tablas y te lo haces tú mismo. Te venden también los tornillos y las bisagras, en el mismo lote. Sale mucho más barato que el que se compra en la funeraria.
Como Don Manuel en la novela de Unamuno. Él se lo hizo con el "nogal matriarcal". En Suecia no hay nogales, así que los harán con pinos, o con abedules. No sé. O importarán los nogales de algún otro continente.
En fin...
Nunca mejor dicho.
Lo del ... fin...
18/03/2006
ESPECTÁCULOS

Estrellas de nieve
Los hay teatrales y naturales.
Una noche vi una aurora boreal: el cielo todo se llenó de luces blancas y amarillas que parecían danzar al son de una música hecha solamente de silencios. Fue un viernes santo, en la cabaña, en las montañas.
Pensé que era el mayor espectáculo que podía regalarnos la naturaleza.
Otra noche, esta vez estival, vi las lenguas de fuego que escupe el volcán Stromboli cada pocos minutos. Desde el mar, la lava roja ascendente iluminando el cielo oscuro. Pequeñas estrellas fugaces en un firmamento nuevo. Algunas se apagan en el aire. Otras caen a las laderas de la isla-volcán. Pocas se desvanecen en las aguas marinas.
También pensé que era el mayor espectáculo que podía regalarnos la naturaleza.
Algunos días, el sol convierte la nieve en un mar de estrellas de agua. De diamantes que se deshacen entre mis manos. Brillantes que guardan en sus facetas todos los colores y que parecen mirar hacia el fuego que les da existencia ante mis ojos, y que después los derretirá.
O simplemente, vendrá la noche y las sombras cubrirán el manto blanco y nada brillará.
Cada minúscula estrella de nieve también me parece el mayor espectáculo que puede regalarnos la naturaleza.
NOTA: Bienvenidos, F.L., y Manuel V. a este blog.
21/03/2006
PRIMAVERA
Dicen que llegó ayer a media tarde. Hoy es su primer día entero.
A mí la primavera, la verdad... Me gustan sus colores verdes y la explosión de flores, pero me produce astenia, ese cansancio generalizado, ayudado por las alergias que tapan la nariz y fomentan los picores palatales.
EL ciclo de la resurrección, de la vuelta a la vida. Todo eso que está muy bien para estudiar los mitos y el inconsciente colectivo: Jung, von Franz, Eliade...
Para la vista y el oído también: los pájaros cantores...
Pero para el resto de los sentidos... es la leche.
22/03/2006
HEDDA GABLER
El sábado vi una producción de Hedda Gabler, de Henrik Ibsen, en el Trondelag Teater de Trondheim. Este es el año Ibsen, menos sonoro que el año Mozart, pero también. No sé si por estos lares se está preparando algún montaje del dramaturgo noruego, pero en su país natal sí.
El caso es que un escritor universal, por eso mismo, no tiene patria, y aunque el señor Henrik nació allá en el norte, vivió en Italia, donde escribió gran parte de sus dramas más importantes, y sobre todo en Alemania: en Noruega sus obras no se entendían y eran motivo de escándalo.
Aunque escándalo también crearon en Alemania: Ibsen tuvo que cambiar el final de su Casa de muñecas en el país de Novalis, con una arrepentida Nora que no se iba de casa.
Hedda Gabler quizás no sea su obra más conocida en España, pero es una de las más intensas. Mediocridades, mentiras que ayudan a sobrevivir, suicidios porque uno no acaba de soportarse a sí mismo. Ni un gramo de azúcar para edulcorar.
El montaje del Trondelag Teater es limpio, visual, en negros, blancos y rojos. La interpretación espléndida, la dicción de los actores tan clara que hasta yo fui capaz de seguir el texto.
Leo en el programa de mano que August Strindberg se sintió identificado con el personaje de Eilert Lovborg, el escritor, antiguo amante de Hedda, que pierde su manuscrito durante una noche de borrachera. En realidad se lo ha dejado al marido de Hedda. El libro es magnífico. Hedda lo guarda y cuando Eilert va a su casa desesperado, ella no le cuenta que lo tiene, y le da una pistola para que cometa un último acto de "belleza". El texto de Strindberg está en sueco así que no acabo de entender el porqué de verse retratado en este personaje. Parece que él contó en privado a algunas personas cierto episodio muy íntimo que Ibsen debió de conocer. Es curioso lo que pasa con las lenguas escandinavas: el danés escrito se puede entender fácilmente desde el noruego, en cambio, el danés oral no es tan fácil; con el sueco ocurre lo contrario: se comprende mejor cuando se oye que cuando se lee.
El caso es que Ibsen también en Hedda Gabler tomó a un conocido como modelo sin pedirle permiso. Lo mismo había hecho con Laura Kieler para el personaje de Nora.
Y es que todo lo que se le cuenta a un escritor puede aparecer dentro de un libro.
O a un amigo de un escritor.
Así que mucho cuidado...
23/03/2006
LUGARES

Tulipanes rosas, ya se ve.
Cada vez me convenzo más de que mi estado natural es estar dentro de un tren o en un aeropuerto. Esta frase puede parecer pretenciosamente cosmopolita, y hasta gilipollas. Pero no.
Mi amigo R. dice que los aeropuertos son algo así como lugares inexistentes. Y yo también lo creo: estás en medio de ninguna parte. Entre un avión y otro. En un país cuyo suelo no llegas a pisar merced a eso que llaman "fingers", y que te sacan de la nave para colocarte directamente en la terminal.
Y así te quedas un par de horas, o tres, o cuatro, rodeada de desconocidos (¡menos mal!), de lenguas: algunas las entiendes, otras las identificas, otras ni siquiera. Te paseas por las tiendas supuestamente libres de impuestos y te compras una crema, o dos: con los años te vas comprando más cremas antiarrugas; o un perfume: con los años vas comprando menos porque ya no te queda ni madre a la que llevarle aroma embotellado ni suegra a la que regalarle "J´adore" de Dior.
Y lo que te compras son unas flores que no tienen olor: unos tulipanes rosas que se inclinan en este momento ante las palabras a la vez sinceras y mentirosas de B.F. Pinkerton.
24/03/2006
FARMACIAS

Trollhetta y Rindhatten,
mi farmacia.
Decía el escritor noruego Oystein Dahle: "la naturaleza es mi farmacia".
Trollhetta y Rindhatten son esas dos montañas nevadas. Desde las colinas que mejor conozco suponen la puerta de entrada a Trollheimen, "la casa de los trolls", en noruego. Se trata de una de las cordilleras más espectaculares del país, al norte de Dovre, que ha sido siempre el puerto de paso desde el sur hacia Trondheim, donde estaba y está la catedral de Nidaros, uno de los centros de peregrinación desde la Edad Media, junto con Compostela y Canterbury.
A mí me gusta subir hasta las colinas desde las que está hecha esta foto. Andando en verano, esquiando en invierno, y pararme a contemplar las montañas que a mí, que vengo del llano y de las tierras secas, me parecen majuestuosas: más cuanta más nieve las cubre. Hay veces en que una no puede pararse a mirarlas: la temperatura de quince grados bajo cero, (y hasta veinticinco) no permite paradas contemplativas. Somos agua, y ahí arriba se siente más que en ningún sitio: todo se congela después de pocos minutos de inactividad.
En puro invierno no hay pájaros, los árboles no tienen hojas y el viento pasa por las ramas de los abedules sin sonar, el río está helado. Reina el silencio.
Pero me gusta pararme y escuchar, tan solo, los latidos de mi corazón, ahí dentro.
Es mi farmacia.
26/03/2006
FERIAS
Me paseo por la Feria del Libro Viejo y Antiguo de Zaragoza: no más de una docena de casetas en la Plaza de Aragón antes de entrar en el Paseo de Independencia, jalonado de versos. Me paro y los voy leyendo, allá arriba bajo los arcos. Observo a la gente que pasea a mi alrededor: caminan de prisa, hablan en voz alta, miran las botas y los bolsos de los demás paseantes, el color de las mechas del pelo, quien lleva o no, bolsas de marca en las manos. Pocos leen poesía en la calle.
Ni en casa.
Me encuentro con Pepe Melero y con Miguel Mena, hablamos de libros y de blogs. Me pregunto si entre las páginas de esta feria habrá alguno de esos tesoros que Pepe siempre encuentra.
Cambio de caseta y encuentro un libro de Fernando Pessoa, lo cojo: es un compendio de ensayos de literatura y arte. Vale ocho euros. Lo abro, veo que está subrayado. Lo compro.
Acabo de descubrir dentro de él un teléfono del pasado, de otra ciudad, tiene siete dígitos, varios nombres, un recado, una felicitación navideña italiana, y en la primera hoja de cortesía, el primer comprador ha escrito a mano lo que supuso para él, o ella, este su primer encuentro con Fernando Pessoa.
Me gusta leer libros que ya han sido leídos por otros: me parece que los leo dos veces, o tres. Leo el libro del autor, el de cada uno de los lectores que han dejado su lectura, un cachito de su vida, en forma de subrayado o anotación o glosa, y el mío.
Escribo aquí uno de los subrayados del que tuvo antes en sus manos este volumen que ahora está en este escritorio de Zaragoza:
"Los dioses griegos representan la fijación abstracta del objetivismo que concreta. No podemos vivir sin ideas abstractas porque sin ellas no podemos pensar. [...]Como las ideas abstractas nos sirven para conducirnos entre las cosas, los dioses nos sirven también para conducirnos entre los hombres. Los dioses son por tanto reales e irreales al mismo tiempo. Son irreales porque no son realidades, pero son reales porque son abstracciones concretadas".
Casi nada para un domingo por la mañana.
28/03/2006
VISI D´ARTE
Esta tarde he escuchado una versión de Pilar Lorengar en esta aria de Tosca. No sé de qué año y con qué director, porque el conferenciante no nos ha dado ese tipo de datos.
Nunca la había oído a ella en esta aria. La tengo interpretada por Callas y por Tebaldi, y un día la escuché en directo a Katia Ricciarelli, un día de julio de 1990 en que dio un magnífico concierto en el Coliseo de Zaragoza. No había más de treinta personas.
Inaudito. Increíble. Vergonzoso.
Pilar Lorengar apenas cantó en su ciudad. Aquí casi nadie la consideró como lo que fue: una de las mejores sopranos mozartianas de todos los tiempos.
Este año se cumple el décimo aniversario de su muerte, y parece que se le va a hacer un busto conmemorativo, un homenaje en su ciudad.
Por fin. Inaudito. Increíble. Vergonzoso.
Y es que Zaragoza puede comportarse peor que Medea con algunos de sus hijos.


