Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2006.
02/04/2006
DÍAS
Hay días en que te pasan cosas que nunca antes te habían pasado, o que sí te han pasado y te gusta repetir:
Por ejemplo, hay días en que te reencuentras con alguien a quien no habías visto desde hacía casi veinte años.
O días en que te visita esa amiga a la que conociste el mismo año y el mismo mes en que empezaste a dar clase.
Días en que te tomas una tónica en la estacíon con alguien a quien conociste el mismo mes y el mismo año que a la amiga que te visita.
Días en que estás en una Feria del Libro Infantil rodeada de niños por todas partes menos por una.
Días en que comes con esa persona a la que conociste en un congreso.
Días en que, por fin, te gusta estar al lado de dos perros, y acariciarles el hocico y el lomo, y sentir que les gusta.
Días en que saludas a ese editor cuyo trabajo te gusta mucho, y con el que intentaste publicar y no lo conseguiste.
Días en que pierdes un tren.
Y días en que te das cuenta de que has perdido, definitivamente, más de un tren.
Tendrá que ser así.
¿O no?
03/04/2006
NEBLINA
Hay muchos tipos de niebla, de neblina. Esa que solemos tener en los inviernos de Zaragoza, o incluso en las mañanas primaverales sevillanas junto al Guadalquivir.
Pero también hay "neblina corporal", que no quiere decir que uno vaya echando humo por doquier, sino que es una especie de loción que una se da por las mañanas después de la ducha. No es una crema hidratante, sino un agua ligera, apenas aceitosa que se impregna y confunde con la piel y la deja suave y bienoliente.
Me la ha traído mi amiga Helen de Inglaterra, su perfume se llama "Summer Hill", y "neblina corporal" es nuestra traducción de "body mist".
Un placer sentirse envuelta por la niebla.
O por la neblina.
O...
04/04/2006
UNIVERSOS
Acabo de comprar uno de esos libros irresistibles en esa librería también irresistible que es ANTÍGONA, de Zaragoza.
Es un librito minúsculo con fragmentos de Novalis, el poeta romántico alemán.
Copio uno de ellos:
"Soñamos viajes a través del Universo: pero ¿no está el Universo dentro de nosotros? No conocemos las profundidades de nuetro espíritu. Hacia dentro va el camino misterioso. En ninguna parte sino dentro de nosotros, está la eternidad con sus mundos, el pasado y el porvenir".
Pues eso, dentro de nosotros.
A veces entre la niebla.
Incluso.
05/04/2006
SEVILLA
Hay hombres seductores. Y mujeres. Y ciudades.
A mí Sevilla me seduce. Ya sé que es muy tópico esto que digo pero me da igual. Es así.
La primera vez fui con mis compañeros de la Facultad. Creo que todavía no había aprendido a mirar y a sentir como ahora.
La segunda vez volví con mi madre. Fuimos a una boda llena de color y de brillantes ajenos. Mis zapatos han conservado durante mucho tiempo albero del sarao. Más tiempo de lo que duraron juntos los novios. Lo pasamos bien. Al día siguiente paseamos por Triana, por la Macarena, de punta a punta. Luego nos dimos un paseo en coche de caballos: la Universidad, antigua fábrica de tabacos donde Carmen cantaba su habanera (siempre he deseado cantarla encima de una mesa con una falda con muchos volantes; es uno de mis deseos incumplidos); el Parque de María Luisa, con flores de un otoño que aún no lo era, con Bécquer y sus alegorías; la plaza de la Catedral, con sus naranjos.
Sevilla huele a azahares. También es un tópico. Y también me da igual. Me gusta respirarlos: me parece que se meten dentro de mí. Me gusta sentarme casi de noche en uno de los bancos de la plaza, debajo de un narajo con las flores abiertas, mirar hacia arriba, aspirarlo, y ver la torre de la Giralda recortada en un cielo que poco a poco va dejando de ser azul.
Me gusta. Sí.
06/04/2006
ANIVERSARIOS
Hoy el IES "Ramón y Cajal" celebra su décimo aniversario, y lo hace con una conferencia de Víctor Juan Borroy.
Cumplir años y aniversarios es una constatación física del inexorable paso del tiempo. Para bien y para menos bien. Nos seguimos empeñando en celebrarlo: regalos y tartas.
Un poco de color y de azúcar para edulcorar las arrugas.
Un poco de champán para bañarlas en burbujas bebibles sin "spa".
Zaragoza amaneció con nubes.
Aunque sin niebla.
18/04/2006
PASCUA
En el norte más allá del norte no celebran la Semana Santa, propiamente dicha, sino que la Pascua es una fiesta de la luz, de la primavera: el color amarillo es un símbolo más de ello.
Durante toda la semana, la nieve ha abandonado la ciudad mientras yo estuve en las montañas. En Trollheimen todavía queda, y mucha. Cambia cada día, cada hora. Las montañas son así: los vientos varían repentinamente y el azul aparece y desaparece con mucha facilidad.
Hace dos días estuvimos en Dovre, la gran cadena montañosa que divide el país en dos. Durante la Edad Media, era el paso a veces dramático entre Cristianía y lal catedral de Nidaros. Los caminos pedregosos cubiertos de líquenes en verano están ahora tapados por una capa de nieve a veces tan fina que resulta traicionera. La luz es tan blanca como el cielo y apenas se ven los volúmenes en el suelo. Todo el horizonte es blanco y me acuerdo de Nansen y de Amundsen.
No vemos los bisontes que habitan estos pagos desde hace años. Su cuerpo se confunde siempre con las grandes rocas oscuras. Tal vez estén ahí, muy quietos.
El mar blanco a más de mil metros de altitud.
19/04/2006
GALLOS
Sigue habiendo gallos en la ciudad.
De los que cantan.
Ayer vine del médico a pie por el Barrio de la Paz. Hay parcelas como la que fue de mi abuela y que yo no recuerdo. Aquí se llama así, parcelas, a las casas de una planta. La de mi abuela también estaba en la ciudad, y tenía corral. Allí se criaban conejos, gallinas y pollos. Los pollos eran comidos sólo en los días más festivos: Navidad y el Pilar. También había un gallo que se lanzaba hacia mí cuando era pequeña y alguien le retorció el pescuezo para evitar que me sacara un ojo. Tampoco me acuerdo de él.
Ni de la perra. Se llamaba Linda y había sido de mi abuelo. Dicen que un día, celosa, me tiró a un rosal y las espinas me dejaron hecha una pena. Yo tenía poco más de un año y la perra fue regalada después de aquello. Tampoco la guardo en mi memoria.
Años más tarde, un pastor alemán cruzado con pastor belga me mordió. Me reventó el labio. De su cara junto a la mía nunca me podré olvidar.
Ayer escuché un gallo a mediodía en La Paz, y me acordé sin acordarme de la parcela en la que viví mis primeros años.
20/04/2006
BOSQUES
Llego ahora a mi casa desde el Meliá Zaragoza. Allí se ha presentado el libro ganador con el III Premio Anaya de Literatura Infantil y Juvenil.
El título, En un bosque de hoja caduca.
El autor, Gonzalo Moure.
Habla de la infancia revivida en el recuerdo. De la literatura presente en el cotidiano contar cuentos de la madre del escritor, y de la abuela de la protagonista.
El libro empieza así:
"A veces me cuesta recordar lo que sentía cuando era niña; lo que pensaba, hasta lo que veía. Y necesito hacerlo porque no puedo ser quien soy si no consigo rescatar de mi memoria todas aquellas sensaciones. Son momentos de desconcierto porque no lo logro. Pero, otras veces, creo que estoy cerca; otras veces, como ahora, me asomo a la niñez de nuevo y entonces los aromas del bosque llegan hasta mí puros, vigorosos, casi ingenuos."
Un libro para leer este fin de semana tan "literario".
21/04/2006
LIBROS
Anoche quería seguir leyendo el libro de Gonzalo Moure, pero debía dormir para estar fresca durante la mañana laboral de hoy. Lo cerré y lo dejé en la mesilla. Apagué la luz, me quité las gafas, e intenté dormir. Me costó trabajo y voluntad, a pesar de la labor de la química. El sueño se resistía a llegar. Encendí de nuevo la luz. Era casi la una de la mañana (no sé por qué de la mañana cuando aún es noche cerrada), abrí el libro y seguí leyendo.
Me parecía escuchar las palabras en la voz del autor y me dejé mecer por ellas.
Ahí va otro fragmento de literatura y de vida, de ficciones y de realidades.
De esa materia de la que esta hecho cada día, "the stuff [each day] is made of".
Los días.
Y los sueños, ["the dreams]":
"Me gusta escribir porque es hacer magia con las palabras. Magia solo para mí, magia para sentir la vida, para ver, para oír, para oler, para percibir el tacto de otra piel en la yema de los dedos. Magia para estremecerme de nuevo con el roce de un pico en el cuello."
23/04/2006
HAMLET
No me atreveré a hablar de esta obra de Shakespeare. Casi todo el mundo la considera su mejor fruto. Es una fiesta que se haya representado en Zaragoza durante este fin de semana "oficialmente" literario.
Una producción del Teatro Arriaga, con dirección de Lluis Pasqual, protagonizada por Eduard Fernández como príncipe danés, Marisa Paredes como su madre, y un elenco magnífico de actores, de esos que saben pronunciar hiatos y diptongos y que no apostrofan consonantes con vocales.
Una escenografía limpia, tan solo una cortina negra y plateada, dos palcos de la platea y los pasillos del teatro como escenas abiertas para los mutis.
El director sabe lo que hace. No siempre pasa esto. Los hay que pretenden lucirse en detrimento del texto. Aquí no ocurre: la representación es una celebración de la palabra y de la interpretación.
Todo el peso lo llevan los actores, espléndidos absolutamente todos, sin nada que maquille y sirva de apoyatura.
No hace falta cuando hay actores así, directores así, y un texto así.
Una fiesta de las palabras, del teatro para un 23 de abril.
26/04/2006
MEMORIAS
Ayer se inauguró la Semana de las Letras en el Centro Cívico de Torrero. Me invitó Eva Puyó, Directora de la Biblioteca, a impartir un Taller Literario bajo el título de "Literatura y Memoria". Eva es una de esas mujeres que acaricia los libros mientras los toca, y cuya voz se acompaña siempre de miradas acordadas.
En el Taller la mayoría éramos mujeres. Dos hombres entre nosotras. Rescatamos juntos algún que otro recuerdo de las infancias: un domingo en el Club de Tiro con un chófer muerto contra la valla, las palabras del abuelo, el ruido de los aviones que bombardeaban, el abrazo de la abuela, los magnolios del jardín del colegio...
También volvimos los ojos hacia los sueños ocultos, y hacia los viajes: a París con todos los nietos, a dormir junto a las cataratas de Iguazú en compañía de la mochila, al carnaval veneciano...
Hablamos de Novalis, de Víctor Hugo, de Cervantes, de Cristina Grande, de Fernando Sanmartín, de Gonzalo Moure, de Miguel Delibes, de Thomas Mann, de Palmira Pla. Leímos sus textos y los que se fueron escribiendo ayer por la tarde en el taller.
Nos emocionamos. Nos asomamos a la infancia como a una ventana que nos trae aromas de paisajes antiguos.
También nos trae sus colores.
Por eso las lágrimas de ayer estaban perfumadas y coloreadas.
Gracias a todos por la tarde que compartimos ayer.


