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AL ESTE DEL CANAL, blog de ANA ALCOLEA

LUCIÉRNAGAS

Vi las luciérnagas por primera vez no hace mucho tiempo: dos o tres años. En un rincón de la Liguria muy especial. Para acceder a la casa, había que cruzar el valle en un teleférico casero y manual. Era como volar.

La historia de ese teleférico aparece en parte en El vuelo de las luciérnagas, la novela juvenil que acabo de publicar en la editorial San Pablo. Salió ayer, aún está calentita. Las ilustraciones son de Juan Bauty: bellísimas, deliciosas. Cuando las miro, veo a mis personajes tal y como me los había imaginado: Juan ha captado la esencia, el gesto, el alma de cada uno de ellos.

Es mi primer libro con ilustraciones y estoy encantada.

El viernes, día 11 de septiembre, a las 6 de la tarde, contaremos cuentos en "El corte inglés" de Zaragoza. Bueno, contaremos y leeremos. Yo leeré una de las primeras. Habrá escritores: David Lozano, Fernando Lalana; pintores: Natalio Bayo, Lina Villa. También políticos, deportistas. Será una cita interesante. Estáis invitados.

Buen comienzo de septiembre a todos.

 

TARDES

Siempre está bien volver a la cabanna y también volver a la casa en la ciudad.

Dejar la cabanna siempre es duro. Un lugar donde se vive la naturaleza tan intensamente es, simplemente, bueno para el cuerpo y para el espiritu. Tambien para la mente en general.

He estado haciendo mi recolección estival de mirtilos y de multer, las moras árticas. Los mirtilos son buenos, ricos en vitamina C y en antioxidantes. Aquí tienen por nombre blåbaer, que significa "bayas azules", o "moras azules", son redondos y están muy buenos cuando están frescos, con o sin azúcar, con o sin leche. Las multer son doradas y solo crecen en estas latitudes. Me gusta cogerlas especialmente cuando les da el sol, a mediodía o por la tarde: el sol les da un brillo especial que, junto a su textura de cera, las convierte en una fruta espectacular y muy hermosa. Crecen, además, en lugares bellísimos, y el hecho de comerlas con azúcar se compensa con el ejercicio que hay que hacer para conseguirlas.

Pero ayer no cogí multer. Ayer pasé la tarde en casa de mi amiga Liv, que vive en una casa roja con vistas a la ciudad y al fiordo. Todos los veranos pasamos una tarde-noche en su terraza, viendo como el sol se esconde sobre el fiordo y sus colinas, y como poco después vuelve a salir. Liv toca la última pieza que compuso Beethoven en un piano de cola negro, con el cielo enrojecido por el sol a su lado, al otro lado de la puerta de la terraza.

Cerca y lejos.

Como casi todo en esta vida.

 

Ramón, qué bueno verte por este blog después de tu viaje a Sicilia. Veo en el tuyo que hablas de Dacia Mariani: las mujeres de Alberto Moravia escribían muy bien. La Storia de Elsa Morante (creo que fue su primera mujer) es también maravillosa. De Mariani: La lunga vita de Mariana Ucria. Muy siciliana. María, qué pena lo de los incendios en la provincia de Teruel, y qué tragedia. Pero qué bueno lo de "nos veremos en septiembre". Carlota, corazón, ya sabes, estamos cerquita..., solo nos separa un cachito del Mar del Norte. Besicos.

 

SETER

Seter es la palabra noruega para "granja de montanna". Allí, a los seters se han llevado las vacas tradicionalmente en verano desde hace siglos. Así pastan en verano la hierba del monte, mientras en los prados de las zonas llanas recogen los pastos para el invierno: durante más de seis meses, los campos estarán cubiertos de nieve, y nada se podrá sembrar, ni cosechar. Nada crecerá en la tierra, pero todo sobrevivirá bajo el manto blanco. Ese, me parece a mí, es uno de los misterios de la naturaleza.

Actualmente, se mantiene la tradición, este país mantiene sus tradiciones mucho más que nosotros. Algunos seter se han convertido en segundas casas, en cabannas para pasar el verano de una manera primitiva en rincones llenos de belleza y tranquilidad. En otros casos, el seter sigue siendo lo que era, una casa de trabajo, con vacas, en las que las mujeres, tradicionalmente era un trabajo para mujeres y ninnos (los padre se quedaban en la granja, en la llanura, recogiendo el pasto para el invierno y recolectando patatas) hacen queso y rømme con la leche. Rømme es una especie de nata muy cremosa, no llega  a ser requesón. En cualquier caso, es algo muy rico en todos los sentidos: en sabor y en grasa. Tiene más grasa que cualquier tarta... Aquí se come con azúcar y pan plano. El pan plano es una especie de oblea dura y crujiente. Es muy ligero y todo es empezar... El pan noruego es una perdición: todo va a parar a las caderas, a los muslos...

En fin, todo para engordar.

Hay gaviotas en el jardín. Se las ve y se las oye.

 

NOTA: Isa, lo del cuadernillo..., apuntes del padre sobre las tierras de la antigua China. Te recomiendo los textos de Marco Polo, son interesantísimos. Me alegra que te haya gustado la novela... Bien!!!!!! Que tengas buenas vacaciones marbellíes, guapa. Montse, me alegra verte por mi blog; lo de los apellidos es siempre apasionante; y que Kierkegaard llevara el que llevaba es tremendo. Saludos.

COSTAS

La costa noruega no se parece a ninguna otra: agreste, sin apenas árboles, llena de islas, de islotes, de faros, de casas rojas de madera, de cabannas, de barcos de todas las tallas...

También hay cementerios. Todos los cementerios de la costa recuerdan a los marineros muertos.

Hoy he visitado uno de ellos. En Stokøya, uno de los puntos más occidentales de la costa de esta región de Trøndelag, donde estoy.

En los cementerios noruegos no hay fotos. Creo que es así en general en los de religión luterana, pero no estoy segura. Sólo lápidas con nombres, fechas y con alguna frase. Y muchas flores de colores sobre la tierra. Las tumbas aquí son tumbas, y no colmenas en las que el cuerpo no vuelve a la tierra, sino a un agujero de cemento.

Aquí los cementerios tampoco se llaman cementerios, se llaman "jardines de la iglesia", kirkegård. El filósofo danés Soren Kierkegaard se apellidaba así, "cementerio". Y están alrededor de las iglesias.

El que he visto hoy estaba entre una iglesia blanca y el mar. Entre las lápidas, una con una fotografía, la de Robin, que me ha mirado desde su sonrisa de ninno de ocho annos, muerto quién sabe cómo y por qué. Su cara amable, simpática, sana y feliz no presagiaba que poco después fuera a irse debajo de la tierra, delante del mar junto al que vivió, y tal vez junto al que un día de 2003 murió.

Se llamaba Robin y sonreía. No sé nada más de él, pero su mirada y su sonrisa se me ha quedado dentro.

 

SUECAS

Las "suecas" vinieron a nuestro país allá por la década de los 60. Todas las rubias, de ojos azules y piel dorada eran "suecas", aunque fueran alemanas, holandesas, noruegas o inglesas. Y los nativos iban locos por aquellas muchachas que eran las únicas que se atrevían a ponerse un bikini, incluso un completo en las playas ibéricas.

Las nativas estaban en casa, y pocas se atrevían a tomar el sol y mostrar sus carnes a los ojos llenos de tentaciones de los varones. A otras, directamente, no las dejaban ni sus padres ni sus novios ni sus maridos. Los 60 eran los 60. Y los 50... eran los 50.

Pero las suecas eran las suecas.

Y las suecas siguen siendo las suecas. Pasear por Estocolmo no es sólo ver los bellísimos edificios, los canales, los parques. Es una delicia caminar por las calles de la capital de Suecia, que es absolutamente espectacular: una no sabe dónde mirar, por todos los lados hay algún perfil interesante. Pasear por Estocolmo es, además, mirar a los demás paseantes. Sobre todo a "las" demás paseantes. Estas de ahora son las nietas de aquellas suecas de casi cinco décadas atrás, y además están morenas del sol de casa: una pasea por Estocolmo y se broncea más que en Zaragoza. El aire del mar tiene eso cuando hay sol, que te pone morena mientras caminas por la ciudad, junto a todos sus canales marinos.

De los suecos nadie decía nada en los 60 ibéricos. Con ellos pasa lo mismo que con las suecas, pero menos, lo reconozco.

Ellos no llaman tanto la atención como ellas. Salvo algunos nativos altos, altísimos, que podrían competir con Bergman o con Max von Sydow.

Por nombrar a dos de los suecos más internacionales.

Y altos.

Porque Jussi Bjørling no era tan alto.

Aunque su voz sí lo era.

De hecho, era la mejor.

Dicen que tenía una casa en la costa y que cuando ensayaba, los pescadores se paraban para escucharla, y que había viajeros que se acercaban en barco para oír su voz desde el mar.

Nadie ha cantado "Nessun dorma", de Puccini mejor que él.

 

 NOTA: Gracias, Juan Antonio, Rafael, Isa, Nerea y Julio por vuestros comentarios sevillanos e italianos. Que sigáis disfrutando del verano por las maravillosas y siempre cálidas tierras del sur.

 

VENTANAS

Ya sabéis que me gustan las ventanas. En general. Para mirar desde fuera y desde dentro.

En Noruega no utilizan persianas, y las cortinas suelen estar descorridas, de manera que se ve todo lo que hay dentro, cuando las luces están encendidas, que es casi siempre. Porque les encanta la luz, tanto en invierno como en verano. Aquí la electricidad es un poco más barata, pero no tanto. No obstante, dejan las luces de tiendas, supermercados, fábricas... siempre encendidas, día y noche. De esa manera, uno no sabe si la tienda está o no abierta.

Y lo mismo pasa con muchas casas. Uno se va de compras, o incluso de vacaciones, y deja luces encendidas.

En esta época, apenas anochece. Se puede leer con la luz artificial apagada durante prácticamente toda la noche. La luz celeste permanece encendida toda la noche.

A veces pasa que durante el día llueve y por la noche sale el sol.

Palabra de honor.

Ahora veo llover a través de la ventana de este despacho. También está a mi izquierda, pero no veo el canal. Ahora veo abedules, setos, algún pino, y casas de colores asentadas donde hubo un campo de concentración durante la Segunda Guerra Mundial.

Palabra de honor.

Y el búnker está aquí mismo, debajo del jardín.

Si lo pienso mucho me da algún que otro escalofrío.

 

DEL LEÓN III

Tampoco hablaré de la presentación de Bajo el león de San Marcos en Sevilla. Hay momentos estos días que no quiero convertir en palabras. Sensaciones, sentimientos que quiero quedarme para mí.

Sólo os diré que fue entrañable y que espero que me dure mucho la memoria para conservar esos momentos ahí guardados.

Mi padrino sevillano fue el escritor y profesor Juan Antonio González Romano. En su blog (ahdelavida.blogspot.com) encontraréis una crónica estupenda de la noche y fotos.

Gracias a todos los que me habéis acompañado estos días en Madrid, en Zaragoza, en Sevilla.

Alba, fue entrañable conoceros a ti y a tu madre en la FNAC sevillana el viernes. Gracias por venir a verme.

Rafael, por fin te pude ver fuera del ordenador. Fue un placer inmenso.

Isa, eres adorable y me encantó volverte a ver y compartir ese momento especial con tu padre y con tu madre. Sois una familia maravillosa.

 

NOTA: El martes a las 18.30 estaré en "La casa encendida" de Madrid, contando cuentos con estrellas.

 

CRÓNICA

Crónica de la presentación de Zaragoza de Bajo el león de San Marcos en El Periódico de Aragón, por Roberto Miranda.

Roberto es periodista y escritor. Yo lo había visto en muchas presentaciones. Siempre toma muchísimos apuntes en su cuaderno, y luego los vierte en sus crónicas. Esta vez lo ha hecho con mi novela y yo me siento muy privilegiada.

Muchas gracias, Roberto Miranda.

 

Raúl, siempre es un gusto saberte visitando este blog desde nuestra Alcalá compartida. Isa, cariño, fue muy hermoso compartir contigo ese rato tan lleno de magia. Tú formas parte de esa magia. Un beso.

 

DEL LEÓN II

De la presentación en Zaragoza, José Antonio Melendo ha hecho un precioso reportaje fotográfico que podéis ver en su blog: joseanmelendo.blogia.com

Las hermosas y delicadas manos al piano son de Tatevik Mantashyan, que empezó y acabó el acto tocando bellísimas piezas de música armenia contemporánea.

Muchas gracias, José Antonio.

DEL LEÓN

No soy capaz de escribir sobre las presentaciones de mi novela en Madrid y en Zaragoza.

Temo romper el hechizo si lo hago.

Encuentros y reencuentros después de años, de meses, de semanas, de días, de horas.

Miradas cómplices, sonrisas esbozadas, algunas lágrimas, escondidas o no. Presencias de personas muy especiales para mí.

Tres ausencias muy presentes en un mismo espacio: mi madre, Pascuala (no era mi tía, pero como si lo hubiera sido), mi prima Pili. Las tres nos miraban desde las estrellas.

Un vestido verde y un vestido azul. El mismo collar: un viejo collar de madera negra de los años veinte. Compartió tiempo y espacio con el de Carlota: ambos le fueron regalados a mi madre en la misma casa de muñecas. El collar  viajará también a Sevilla.

Pero no voy a  contaros  mis sentimientos de esos dos días, de esas dos tardes compartidas.

Esta vez me los guardo dentro de mis sueños.

Como un tesoro.

Son un tesoro.

 

NOTA: Un beso, José María, otra vez será. Nerea, siempre es estupendo verte. Lorea, me gustó poderte presentar a M.W. antes de empezar. Max, os había hablado de una sorpresa el día de la Feria: Tatevik y sus manos eran la sorpresa. Creó un ambiente de magia y de poesía.

CALENDARIO

Estos días voy a estar, por enésima vez, fuera del blog. Andaré presentando mi nueva novela.

La presento en Madrid, en Zaragoza y en Sevilla. Tres ciudades muy especiales para mí por muchas y muy variadas razones.  Tres ciudades y tres presentadores de auténtico lujo. Me sentí muy privilegiada cuando aceptaron mi invitación.

En Madrid, el día 25, Fernando Marías.

En Zaragoza, el día 26, Mauricio Wiesenthal.

El Sevilla, el día 3 de julio, Juan Antonio González Romano.

Los lugares y las horas:

  • En Madrid, librería "El bandido doblemente armado" a las 8 de la tarde, calle Apodaca número 3.
  • En Zaragoza, "Ámbito cultural" de "El corte inglés", a las 7.30 de la tarde, Paseo de la Independencia.
  • En Sevilla, FNAC, a las 8 de la tarde, Paseo de la Constitución.

Pues eso, estáis invitados al evento.

Al uno, al otro o al de más allá.

 HOY ES DÍA DE SAN JUAN: FELICIDADES A TODOS LOS JUANES, Y JUANAS.

 

NOCHE DE SAN JUAN

Mi abuela contaba cosas sobre esta noche mágica: poner agua al sereno y lavarse una la cara con esa agua al día siguiente. Así se consigue una piel más blanca. Lo haré esta noche, como todas las de San Juan cuando me acuerdo y tengo terraza para poner el balde. Me lavaré la cara para tener una piel más blanca y después me pondré el autobronceador.

Para parecer más morena. Las cosas, a veces, son así de paradógicas. Las personas, a veces, mucho.

También contaba algo mi abuela de una virgen:  se podía ver en las claras de huevo la noche de San Juan, pero no me acuerdo cómo ni cuál era el sistema.

También haciámos un vino de nueces: estaba muy rico, y las nueces se debían coger el día de San Juan. Las cogíamos en una finca cercana al canal. Debía de ser de algunos parientes o conocidos, no teníamos coche y llegar hasta allí, me parecía una expedición. Y luego veníamos con el cargamento de nueces. Mi abuela, mi madre y yo.

Lope recogió versos en los cuales se hablaba de coger "verbena" la mañana de San Juan, o de no cogerla "pues mis amores se van". La verbena recogida este día o esta noche tiene cualidades amorosas, o amatorias, as you like it.

A mi amiga Concha le gustaba hacer una hoguera la noche de San Juan. Diminuta, en el balcón, en Teruel. Y mirar el cielo, y tomar baños de luna. Y regalarnos ratos de felicidad.

Mi amiga Concha murió. Cuando su hermano me dio la noticia por teléfono no pude llorar. Tardé dos días en poderlo hacer.

Las lágrimas no siempre salen cuando se las espera. No siempre podemos llorar. Hoy he sabido de una persona cuyos ojos no pueden llorar. Como uno de mis personajes. Pero lo más curioso es su nombre: ambas se llaman igual.

Esas cosas pasan la víspera de San Juan. Y más.

Feliz noche mágica.

 

NOTA: Un besico, Miriam, hasta el viernes.

GUITARRAS

Yo tocaba la guitarra. Me hubiera gustado tocar el piano, pero me regalaron una guitarra, como a Carlota. Costó mil pesetas. Aún la tengo y aún suena. Poco, la toco poco, pero suena.

Escucho en "youtube" a Nicola di Bari cantando "Chitarra suona piu piano" y "La prima cosa bella". Ambas hablan de guitarras. La palabra "piano" en italiano significa "despacio" y fue una de mis primeras palabras en esa lengua: dentro de un coche, yo le decía eso al conductor camino de algún lugar del Piamonte. Tenía poco más de dos años. Una de esas dos canciones la canté muchos años después, también en un coche, camino de Valencia. También hace muchos años de eso.

Hoy he recibido dos regalos infinitos. De esos con los cuales una se emociona, de esos "veladores" de ojos: una de mis alumnas, Laura, me ha hecho un dibujo con mi vestido verde y mis gafas de sol sobre el pelo. Lo tengo colgado a mi lado, junto a esta mesa desde donde escribo. Es precioso. Laura forma parte también del otro regalo: mis compañeros del grupo de lectura me han regalado un libro dedicado por todos. Cada dedicatoria es un tesoro para guardar muy adentro.

Hoy ha sido uno de esos días en los cuales una se da cuenta del verdadero valor de las palabras. De la palabra.

Gracias, chicos, por las palabras y por los hermosos momentos junto a las palabras.

Y buscad esas canciones. La estética del artista es muy de los años 70, su voz y su saber decir las canciones son hermosos...

 

NOTA: Mayusta, te echaremos de menos el viernes. Lorea, ojalá nunca te echemos de menos y podamos seguir compartiendo palabras y momentos hermosos. Gracias.

 

BORRADORES

Esta noche no os perdáis el programa "BORRADORES"  Aragón Televisión, presentado  dirigido por Antón Castro.

Y a mediodía, en Cadena Ser, Radio Zaragoza, nos os perdáis tampoco el programa de Miguel Mena.

¿Alguien dijo "mariposas"?

 

Besicos.

MARIPOSAS II

Sigo con mis mariposas.

Y con falta de sueño. Se me agolpan los personajes en la cabeza. Los unos, los otros, y los de más allá.

Dos libros de poemas me esperan para intentar despejar mi mente y alojarla un rato en el silencio, en el desierto, en la desnudez: De la embriaguez desnuda, de Ouka Leele, y Nombrar el lugar, decir silencio, de Miguel Ángel Ortiz Albero, presentado ayer en Zaragoza.

Y de fondo, lieder de Wagner, los lieder dedicados a Matilde Wesendonk, en la voz de Waltraud Meier. En you tube.

Una belleza creada en Zürich, precisamente en Zürich, a orillas del lago...

 

NOTA: Lether, me encantará verte en la presentación de Madrid. Isa, gracias por tus ánimos, eres un cielo. ¡Lástima no darte clase al curso próximo!

 

MARIPOSAS

Mariposas en el estómago se pueden tener por diversas causas.

Por ejemplo, estar a punto de presentar una novela y andar preparando el discurso, el speech, las palabras... Esas cosas.

Por ejemplo, imaginar en su lectura a algunas personas conocidas. Su cara, su expresión, sus pensamientos... cuando leen mis palabras. Las mías, las de mis personajes... Una ya no sabe si es una o es otra, o es las dos a la vez. O las tres.

Ángela. Angélica.

Mariposas en el estómago y en la cabeza. Por eso, apenas puedo dormir.

 

NOTA: Dani, pues sí, para recordar. Lether, una pena no verte. A ver si nos encontramos en la presentación de Madrid. Jesús, muchas gracias; me pasaré por tus poemas.

Mañana, día 18 de junio, Miguel Ángel Ortiz presenta a las 8 PM en "Librería Antígona" su nuevo poemario. A mí me gustan mucho sus poemas. Intervendrán Fernando Sanmartín y Antonio Pérez Lasheras.

 

MADRID

Volver a Madrid siempre es un ejercicio de nostalgia extraña. Vuelvo pero parece que no  me he ido. Cojo el AVE, en poco más de una hora estoy en Atocha, y diez minutos después de un agradable paseo por Alfonso XII y por el Retiro, llego a la Feria.

Como tantos domingos por la mañana cuando vivía allí al lado.

La extraña percepción del tiempo y del espacio. El "parece que fue ayer". Parece que el tiempo no haya pasado, y que el espacio sea el de siempre.

Me encuentro y me encuentran rostros que pertenecen a ese espacio y a otro tiempo. Pero todo se funde en el momento presente: los sucesivos pasados y los sucesivos lugares confluyen en un punto del Retiro.

Los que eran compañeros de clase ahora son pareja maravillosa. Los que no eran papás me traen a su precioso bebé al que me paso a mi lado de la caseta para jugar con él entre los libros. Mis compañeras de mi anterior instituto: el francés, la música, el gusto por lo bien hecho. Mi familia madrileña, mi prima, con quien fui por primera vez al Retiro, cuando me enamoré del Palacio de Cristal y creí que no podía haber una construcción más hermosa. Me reencuentro con amigas queridas. Muchas tardes juntas, hablando, cambiando mi pelo de color, animándome a empezar a escribir. Muchas tardes de tertulias en mi casa. Muchos paseos por Alcalá, hablando de lo divino y de lo humano. Sobre todo de lo humano, que da más de sí... Chapuzones en la piscina... Largas noches de conversación en el sofá. La parada de "La Continental" cuando no había estación de autobuses. Incluso cabañas nórdicas de parejas mixtas, de maño-noruega, o de maña-noruego, que dan mucho de sí. Paseo con otra amiga, charla y helado en el "Bellas Artes", uno de los locales que más me gustan en la capital, a pesar del calor.

Un día para recordar.

NOTA: Lether, estuve sólo por la mañana. Siento no haberte visto. José María, lo pasé bien. Bienvenido al barrio. A ver cuándo tomamos ese café pendiente.

Un día para recordar.

SAN ANTONIO

Llevo años sin entrar en la iglesia de San Antonio. Allí comulgué, por su puerta pasaba cada día cuatro veces, de niña, para ir a mi primer colegio. Cuando iba contenta y cuando no.

Mi madre me llevaba siempre de la mano, y con ella entraba a la iglesia, a ver al santo, subíamos la enorme escalinata, y besábamos a San Antonio por la parte de atrás. Subir hasta allí arriba y adorar al santo era una aventura para mí de niña. No lo hacíamos todos los días, solo de vez en cuando. Así era  más especial.

Como todo en la vida.

Hoy es San Antonio. Los dulces típicos ya no encajan en juncos, ahora van dentro de bolsas de plástico.

La verbena está en estos momentos bajo mi ventana. Como no puedo dormir, corrijo los exámenes de mis alumnos de bachillerato. Lo han hecho bien. Han reflexionado bien sobre Hamlet y sobre Macbeth.

Mis ventanas vibran y las persianas también: los decibelios lo pueden todo. Retumban las paredes y mis tripas. De mis orejas ni hablamos. Es como tener la discoteca en casa. No voy a intentar dormir hasta las dos de la mañana, hora en la cual terminarán de hacer ruido.

Si no puedes vencer al enemigo, aliate con él. Eso dicen, pero no, no me apetece bajar a bailar. Prefiero ver "Mamma mía" y escuchar a Meryl Streep cantar "The winner takes it all". Con Puccini no me atrevo con este fondo diabólico. La contaminación musical sería insoportable.

El domingo iré a la Feria de Madrid. Cada año me gusta comprar poesía allí. Antes sólo compraba poesía en la Feria, en el Retiro, era una tradición. Ahora la compro más a menudo. Es la mejor lectura en el autobús número 33, incluso en el 31. El otro día compré un libro de Luis Antonio de Villena, una antología espléndida. Me la dedicó. Me gusta coleccionar libros dedicados por su autor: tengo más de ochenta.

Soy una fetichista.

San Antonio era de Padua, o vivió en Padua. Cerca de Venecia, vaya.

Si algún Antonio, o Antonia, se pasea por este blog, felicidades.

 

MINUTOS

Hoy es un día de esos en los que no se para ni un minuto. Tal vez ni un segundo.

Apenas he tenido tiempo para comer, entre examen y examen.

Intentando solucionar conflictos internacionales.

Un día en el que por tener tengo hasta guardia de recreo. Con solecito, eso sí.

Algunos alumnos hablan en mitad de las pistas, comen bocadillos de alimentos muy variados, otros beben refrescos llenos de calorías, otros pasean, la mayoría ríe. Otros no. Otros intentan todavía encontrar su lugar en el mundo. O sea, en el patio del recreo, que es el mundo en estos momentos.

Y algunos chicos juegan al fútbol. Lástima que no pasara por aquí algún encargado de reclutar futbolistas. La millonada que pagan por Ronaldos, Kakás y demás es... no encuentro el adjetivo. Tal vez ni exista.

Aquí tenemos chicos que juegan mejor que muchos de los que están en Primera División. Regatean el balón con maestría. Y además, le echan ganas. Muchas más que algunos. Yo, entender de fútbol, más bien poco. Pero de verdad, que estos niños nuestros juegan muy bien.

 

NOTA: Gracias, Carlos, y bienvenido a este blog.

 

EMOCIONES

Es extraño el mundo de las emociones.

O al menos a mí me lo parece.

Algunas emociones asoman humedad en los ojos.

Otras provocan inundaciones.

A veces, las mismas causas provocan efectos muy diferentes.

Otras veces, no se sabe la razón, los efectos son inesperados.

Las alas de la mariposa.

Tengo un vestido hecho con una tela salvada de una inundación fluvial  hace cuarenta años en una ciudad del norte de Italia. La mayor parte de la pieza se estropeó, pero algunos metros se salvaron. Mi madrina hizo fundas de colchones con esa tela. A mi madre le regaló un par de medidas. Veinte años después, alguien me hizo un vestido con esa tela.

Veinte años después, me lo sigo poniendo en este otro lugar del mundo.

Es divertido pensar en mi vestido convertido en funda de colchón. O en la funda de colchón convertida en un vestido.

Lo inesperado. Las alas de la mariposa.

Las emociones. A veces, también son sorprendentes.