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AL ESTE DEL CANAL, blog de ANA ALCOLEA

APAGONES

Cuando era pequeña, muchas veces "se iba la luz", así como con voluntad, como si ella tuviera la potestad sobre ir y venir.

Se nos pide que esta tarde hagamos que se vaya durante cinco minutos. Entre las 19.55 y las 20 horas. Así que, apaguemos nuestras luces, nuestras teles, nuestros ordenadores permamentemente encendidos durante la tarde, nuestros aparatos de música. Demos un respiro al planeta. Durante ese rato, algo pasará en la atmósfera. No sé el qué, pero algo va a pasar. Menores emisiones de algo que hace daño al universo mundo. De algo que hace que en Navidad no haya nieve en el país de Santa Claus, por ejemplo.

De algo que provoca más niños y niñas huracanados que antes.

Son sólo cinco minutos, como le dijo un tipo a una amiga mía a la que se quería ligar.

Después de esos cinco minutos, se volverá a hacer la luz.

"Mas tendrá sentido", que dijo el poeta cordobés.

Por cierto, que me acabo de enterar: a Elisa Arguilé le han otorgado el Premio Daniel Gil de Ilustración 2007 por sus magníficas ilustraciones del libro MI FAMILIA, de Daniel Nesquens, publicado en la Editorial Anaya. FELICITACIONES, Elisa.
El libro es una joya, por cierto.

VOZ

Hubo una vez en la que perdí la voz el día en que me enteré que no me concedían traslado porque las autoridades pertinentes no habían sacado plazas.

Hubo otro día en que también perdí la voz porque me dio el aire, y con él algún virus se me asentó en esas cuerdas enanas que tenemos ahí dentro.

Y ahora, que llevo tres días sin apenas hablar, reposada, estoy a puntico de perderla otra vez. Debe de ser que acabo de leer en unos exámenes que los temas del modernismo literario son "la melancolía, la tristeza y la hostia"(quería decir "hastío") o las "evocaciones legislativas" (quería decir "legendarias")y que el esperpento es una "reformación de la realidad" (quería decir "deformación"), o una "deformación sintáctica de la realidad" (quería decir "grotesca" en vez de "sintáctica").

En fin...

Despistes, claro. Será eso. Espero. Si no, podría pensar que me he explicado fatal estos días.

Así que, a veces, da lo mismo tener voz que no tenerla.

De hecho, la mía se está desvaneciendo.

LIBROS

Como no estoy hoy para escribir mucho, os remito al interesante post de Luisa en su blog. Habla de Orham Pamuk y de su novela ME LLAMAN ROJO. Una novela que, precisamente, acabo de regalar.

En esta tarde en que no soy capaz de hacer casi nada, leo también yo a Pamuk, su ESTAMBUL, sus memorias urbanas.

Paisajes interiores más que exteriores, aunque hable del Bósforo y de los gigantescos barcos que surcaban, y surcan, el bellísimo estrecho.

Y tampoco os perdáis el YOUTUBE de Mariano Gistain en su blog sobre una columna de Cristina Grande en HERALDO.

COLPITA

"COLPITA" me quedé después de asistir a la representación de la ópera WOZZECK de Alban Berg, ayer en el Teatro Real de Madrid. Hasta tal punto que hoy apenas puedo hablar. Literalmente.

La ópera está basada en una obra teatral de Georg Büchner, escrita en 1836, cuando el autor tenía apenas 23 años, uno antes de su muerte. La versión musical fue estrenada en 1925, tras la insistencia del compositor, que andaba de acá para allá con su compleja partitura. El libreto es del propio Alban Berg, y apenas cambió el texto originario. Marcó un hito en la historia de la ópera y de la música del siglo XX.

Había oído hablar de esta ópera, pero he de confesar que nunca la había ni visto ni escuchado. Ayer lo hice, me angustió, me dejó sin aire, sin flato, sin energía; de modo que el primer golpe de aire posterior me dejó faringítica.

El texto es duro, contundente, con frases como: "Treinta años son trescientos sesenta meses y no sé cuántos días, horas y minutos. ¿Qué va a hacer con tanto tiempo?" "Me estremezco cuando pienso que el mundo gira sobre sí mismo en un día: po reso no puedo ver ya una rueda de molino sin ponerme melancólico" . Puede que Machado leyera a Büchner, no sé.
"Corre por el mundo como una navaja abierta, se podría uno cortar con él".
"Todo es bueno y amable... Pero todo lo terrenal es vano; hasta el dinero se pudre... Y mi alma apesta a aguardiente".

La música de Alban Berg también es dura, contundente, dodecafónica, en la línea de Schönberg, estridente a veces, incluso melodiosa otras. Taladra el oído y el alma. Y el cuerpo.

La puesta en escena de Calixto Bieito también es dura y contundente. Los soldados se han convertido en obreros de mono rojo, o desnudos. El lago y el bosque son tuberías, el niño con su caballo de madera necesita oxígeno para respirar, el mismo que se nos va quitando a los espectadores, a su madre, a todos los hombres. La escenogragía pretende provocar y lo consigue. Te revuelve los tuétanos y los sesos. Me parece que un WOZZECK pasado ya por todo el siglo XX y parte de este XXI que nos envuelve necesita una visión y una apuesta como la Bieito.

Dura, contundente.
Como el texto de Büchner.
Como la música de Alban Berg.

POR CIERTO

Por cierto, Lu, que he intentado varias veces responder a tu correo pero me lo devuelven todas las veces.

ACADEMIA

Ayer asistí a un acto en la Real Academia Española de la Lengua. Se homenajeó a Francisco Ayala por su "primer" centenario. Estuvo espléndido. Dijo que aquello le sabía a "saludo de despedida" y nos deleitó con un discurso emotivo, que nos emocionó a todos los presentes. Muchas caras conocidas, y algunas también admiradas de antaño. Académicos en cuyos libros tanto aprendimos, profesores que fueron nuestros, y escritores de los que siempre seguiremos aprendiendo.

Gonzalo Sobejano habló de la obra y la figura de Ayala en una lección magistral.

Y Enrique Vila-Matas fue el escritor premiado. Su discurso fue brillante, agudo, crítico, reflexivo, literario, sincero. Magnífico. No pude evitar sacar mi bolígrafo y tomar algunas notas en el reverso de la invitación. Ahí van algunas de esas frases que me gustaron. Intentaré ser literal, pero no sé si lo conseguiré:

Dijo "leo a los demás para volverlos otros".
"Lo único es propiedad de todos", sobre el conocimiento.
Comentó sobre ciertos sectores de escritores actuales que son "emisarios de la nada" y que algunos escriben para "estar entretenidos entreteniendo".
Habló de la responsabilidad de las palabras, donde se guarda la consciencia de la humanidad.
Nombró a grandes maestros, como Canetti, o Flaubert, de quien afirmó que aporta en sus obras la reflexión del escritor, y que desde él ya no se escribe como antes.

Ninguna de sus palabras fue gratuita, ni baladí. Su discurso fue una de esas joyas que no se encuentran fácilmente.

Disfruté y aprendí en sus palabras.

TECNOLOGÍA II

Claro que a veces lo que te hace la tecnología es la puñeta. Después de mi canto lírico del día anterior, anoche todo cambió.

Me pasé la tarde trabajando en la que debía ser la corrección fundamental de una parte de mi novela. Guardaba en archivo de vez en cuando, pero no en el lápiz de memoria.

Cuando terminé, introduje el susodicho en la abertura correspondiente. A la torre del ordenador, aquella penetración no le gustó y se cerró en banda. O sea, que se quedó muerto del todo. Pensé que todo había acabado y que aquella era una señal: debía quemar la novela ya que se había quedado muda dentro de una máquina que tal vez se sentía violada por las palabras y no solo por el "pen driver".

Parece, no obstante, que la sangre no llegará al río, y que podré recuperar el documento.

Eso dicen todos.

TECNOLOGÍA

La modernidad hace magia, la tecnología también, aunque a veces uno piense lo contrario.

A veces hace que desde el sofá de nuestra casa en la ciudad escuchemos las campanas de la iglesia de un lugar que está a cientos de kilómetros, y desde el que nos habla una voz querida mientras empieza a caer la nieve.

Otras veces propicia que veamos y oigamos a Juan Rulfo desde la silla del instituto. Hoy hemos visitado el blog de Magda en clase de Literatura Universal y hemos visto la entrevista de Joaquín Soler Serrano al magnífico escritor. Allí donde confiesa que PEDRO PÁRAMO es una obra voluntariamente difícil y que está escrita para que sea leída tres veces y así poder entenderla.

A veces hay magia en la tecnología. Sí.

VOLVER

VOLVER, la película de Pedro Almodóvar, se ha quedado fuera de las nominaciones a los Oscars. Una pena. A mí me gusta más que ninguna otra de las que he visto del manchego; que no son todas.

PENÉLOPE se ha quedado dentro. Ella sí que ha sido nominada y competirá por la estatuilla. A mí me gustó, muchísimo, en VOLVER. Incluso cuando parece que canta, y la voz es la de Estrella Morente, está maravillosa. Conmueve. Hace sonreír, reír, llorar, sollozar incluso. Lo malo es que le han salido cuatro competidoras de alto calibre: Meryl Streep, Judi Dench, Helen Mirren y Kate Winslet.

Vaya quinteto de actrices. Más que un póquer.

Por cierto, que Néstor Más, ha vuelto a escribir en su blog. Estamos encantados, Néstor. Es un placer leerte.

PERSONAJES

Los personajes cobran vida propia dentro de las novelas. Unamuno y Augusto Pérez lo sabían muy bien.

Lo que escribí hace dos años para mi personaje ya no le sirve. Son mis reflexiones, no tanto ya las suyas. Tacho y tacho, y cada tachadura es un desgarro, un golpe bajo, casi una traición. Hacia ella, hacia ellas. Y hacia mí.

Ninguna de nosotras somos tal como éramos.

VERANOS

Pues sí, parace que este blog ha vuelto al verano. Eso es lo bueno que tienen los blogs, que se puede hacer con ellos casi casi lo que uno quiere. Por ejemplo, quitar, poner, volver al verano, o a Plutón, o al Limbo.

Y es que dicen que mañana de niebla, tarde de paseo. Me consta que en Zaragoza hace una tarde casi casi de verano. Aquí no tanto, pero también hubo niebla y hay sol. Casi.

Está tan oscuro por las mañanas que la niebla enseña la iluminación nocturna de la iglesia magistral de Alcalá. El dorado tenue entre el blanco de la niebla, a lo lejos, cuando subo la persiana de la clase, la que da al norte, hacia donde está la catedral.

A esa hora no se ven aún las cigüeñas pero ahí están, aún dentro del nido, de esos nidos gigantescos debajo de los que da miedo pasar. Antes se iban en invierno a tierras más cálidas; ya llevan varios años que se quedan por aquí. Muchas tardes las veo pasar desde mi ventana, cuando regresan de recoger comida en los vertederos que hay más allá del sur de la ciudad. Al otro lado del cementerio. Es espectacular verlas, casi en bandada, grandes, con las alas abiertas. No traen bebés, ni vienen de París.

Vienen del vertedero. Sí. ¡Qué cosas!

PLUTÓN

Primero, los unos nos quitan el limbo.

Y ahora, los otros nos quitan Plutón.

Cada vez nos van dejando menos espacios.

MÚSICA

A Daniel Barenboim se se puede ver, escuchar, pero también leer.

Verlo lo he visto dos veces, a la vez que he escuchado lo que sale de los movimientos de su batuta y de sus gestos. Fue en Madrid, en el Real. Fue Wagner, Los maestros...  y El holandés. Ambas veces me dieron sendos escalofríos cuando la música arrancó desde el silencio.

Anoche leí este párrafo en su libro, Mi vida en la música:

"La música comienza de la nada y acaba en la nada y, en ese sentido, se parece mucho a la vida de una persona, un animal o un vegetal. La vida también comienza de la nada y acaba en la nada, y esa nada es... el silencio. Creo que todas las artes tienen algún tipo de naturaleza orgánica, pero lo que a mí me atrae de la música (y este es uno de los motivos por los cuales me quiero pasar la vida tocando música) es un elemento temporal que no existe de la misma manera en las demás artes. La música tiene algo de inevitable. Cuando se pone en movimiento, sigue su propio curso natural: dura lo que se tarda en tocar las notas que la componen. En un concierto, una pieza determinada puede comenzar a las ocho y, si dura treinta y cinco minutos, esa es su vida. Una ejecución musical es algo que sólo existe mientras se interpreta. Podemos pensar en ella y podemos imaginarla, pero en realidad su vida es lo que dura la pieza; eso es lo que convierte cada ejecución en algo único. El sonido no se puede mantener de forma indefinida. Al final, se convierte en silencio."

Una autobiografía llena de reflexiones sobre la música, sobre el mundo en que vivimos, el conflicto palestino-israelí, la necesidad de tolerancia, su amistad con Edward Said, su veneración hacia Furtwangler.

DESVANES

Todas las casas de aquí tienen su desván y su sótano, incluso los pisos.

Yo nunca había tenido desván, y tampoco mis abuelos. Mis conexiones con esa parte alta de la casa eran solamente a través de películas de la infancia en las que siempre, inevitablemente, aparecía: recuerdo Mujercitas o Cumbres borrascosas, e imágenes sueltas de otras cuyo nombre no recuerdo.

El desván de esta casa es siempre una caja de sorpresas: ropas, viejas fotos, bolsos, juguetes, libros, muchos libros, cuadros. Cada objeto me parece un tesoro conservado con y por la pátina del tiempo, que parece que no pasa ahí arriba. El olor también es distinto, y la temperatura, más alta que en el resto de la casa. Cuando llueve o en invierno, se tiende la ropa en la zona común y se seca pronto. Al menos más pronto que en los tendederos del jardín. Los desvanes de las casas más viejas tienen planchas comunes para sábanas, unas planchas mecánicas con rodillos que yo nunca antes había visto.

Ayer encontré un cuadro que pinté hace annos, y que no sabía donde estaba. Lo pensaba en Zaragoza, o en Alcalá, regalado a alguien; en cambio, estaba en un rincón de este desván. La memoria, muchas veces, juega con nosotros. Recordaba que lo había pintado aquí, en la otra casa, pero luego había caído en el vacío.

 Ahora está colgado de nuevo.

CUADROS

Asistí ayer en T. a la inauguración de una exposición. Se trata de una colectiva de artistas de las Islas Faroe. Esas de las que sabemos tan poco, y con cuya selección de fútbol jugó una vez Espanna, si no recuerdo mal.

Apenas cuentan con 48.000 habitantes dispersos por el archipiélago. Hay una isla en la que sólo viven dos personas; lo que no sabemos es  si se hablan o no.

Pues bien, entre esos habitantes, que corresponderían a una pequenna ciudad de las nuestras, la muestra ensenna las obras de seis artistas. Destacaré a tres de ellos, un hombre y dos mujeres, Edward Fuglø, Astri Luihn y Sigrun Gunnarsdóttir. En la lengua faroe, una variente escandinava, cercana al viejo noruego, hay tildes, como se ve en el apellido, islandés por otra parte, de la tercera artista.

Algo en común en los tres: la presencia de los pájaros, humorística en el caso de Fuglø (sus pájaros parlamentarios conllevan una divertida crítica política), melancólica en Gunnarsdóttir (una pequenna ave acompanna siempre a los personajes de sus cuadros), cósmica en la obra de Astri Luihn, mi favorita: lienzos de gran formato con pequennos pájaros que intentan seguir un camino no siempre de dirección clara.

Melancolía y humor en estos artistas que viven en unas islas, a mitad de camino entre Escocia e Islandia, que pertenecen a Dinamarca pero que son autónomas en todo, salvo en Defensa y Asuntos Exteriores; que no pertenecen a la Unión Europea por propia decisión a pesar de que la madre danesa decidió lo contrario. Unas islas llenas, intuyo, de aves marinas, frailecillos y gaviotas de diverso género, que les dan color y sonido, y por tanto identidad.

Melancolía y humor ensemble.

Como la vida misma.

PIEDRAS III

Cada montanna tiene un color diferente, por dentro y por fuera.

De lejos se ven grises, verdes, azuladas, blancas. Depende de la hora del día y de la estación del anno.

Desde dentro cada montanna es un mundo lleno de lagos, de cascadas, de ríos, de flores, de plantas, cada vez más pequennas: parece que se quieren proteger de los vientos y los fríos y crecen diminutas a ras de tierra.

O a ras de piedra.

Me gusta coger piedras de las montannas. Y observarlas durante y después: con sus líquenes adheridos y verdes, esa piedra gris brillante de Resfjellet, o la rosada de Raudfjellet, que por eso se llama así (la montanna roja), o esa piedra que aquí llaman "Kroke sølv", la plata del cuco, porque tiene partículas brillantes. Yo creo que está formada por mica, pero no estoy segura, que no entiendo de geología. Tuve un maravilloso profesor de ciencias en bachillerato, pero tan estupendo era que nos encantaba cuerpo y alma, y apenas recuerdo lo que nos contaba. De esas piedras está llena toda la subida hacia Blåho (blå significa azul) y el brillo azulado que desprenden da nombre y color a esta montanna, aparentemente plana en su cima, que es la más alta de la cordillera de Trollheimen, y que me recuerda a la montanna sagrada de Australia. No por el color, sino por su forma.

Hay piedras que no tienen nombres escritos. Las inscripciones las forman los musgos y los líquenes.

Son sennales de vida.

Qué bien.

PRENSAS

Después de días en las montannas leo EL PAÍS y consigo enterarme de lo que está pasando por el mundo mientras yo me dedico a cosechar frutas de bosque: multe y mirtilos concretamente.

La prensa por estos pagos es bien distinta. El periódico de esta región, que es el tercero en tirada de la nación, da noticias de asunto internacional en las páginas 6 y 7 del primer fascículo; eso aunque se esté bombardeando el Líbano.

Hace tres días, había dos marinos noruegos secuestrados por la guerrilla en Nigeria, el múltiple atentado frustrado en los aviones trasatlánticos, las bombas de Israel y de Hezbollá. De todo esto se hablaba en las páginas 6 y 7. La primera plana era para un asunto que alguien debió de considerar más interesante para el público. Tal vez para un público de un país en el que no hay mayores problemas internos. La noticia de apertura, con grandes titulares y gran foto, era que un gato no había sido atendido por el veterinario porque los ninnos possedores del minino no llevaban dinero consigo para pagar. Habían tenido que esperar a que viniera mamá con las coronas correspondientes y pagar al licenciado. Por supuesto, al gato no le pasó nada, y todos respiraron tranquilos: el doctor, los ninnos, su madre y los lectores del periódico.

Repito, ha sido la primera plana.

Claro que el mismo periódico aporta un suplemento cultural diario, de 32 páginas. No es muy "cultural" todos los días, la verdad, y en él se incluye la programación de radio y televisión, pero hay una intención de transmisión y comunicación de cultura cotidiana.

Lo que es mucho, a pesar de las leves heridas de los gatos.

NOVELAS

Leo estos días LA NOVELA DE GENGI, de Murasaki Shikibu, esa gran obra japonesa del siglo X.

Deliciosa, un canto a los sentidos, refleja la vida cotidiana de la corte de Heian (actual Kyoto) en su época de mayor esplendor y paz. El ideal masculino es un hombre sensible, que llora en público sin rubor, que se perfuma las mangas de sus ropas con aromas personales que él mismo elabora para que sean diferentes a los de los demás.

La comunicación entre los personajes se lleva a cabo mediante poemas de 4 versos que se intercambian en papeles perfumados de colores, y la seducción  nace de la caligrafía y del ingenio en las respuestas.

Dos volúmenes con cientos de páginas escritas por una mujer de la corte imperial japonesa de hace mil annos.

CAFÉS

A mí no me gusta el café. Sólo su olor cuando está recién molido.

Pero me gusta entrar en los cafés para tomar té y para ver como el tiempo ha ido cambiando el color de las paredes, el uniforme de los camareros y los pantalones y camisetas del público.

Trieste es una de las ciudades del norte de Italia que más sabor austro-húngaro guardan. Los edificios imperiales, las estatuas y lápidas recordatorias de María Teresa, las grandes plazas. Y los cafés.

Entre plaza y plaza se encuentra una con las esculturas en bronce de un Joyce paseante, o de un Saba que se abriga de los vientos del norte. Algunos de los cafés a los que acudían a escribir y tertuliar los artistas todavían permanecen con el sabor de antanno. El Café Tommaseo, en el que se gestó en 1848 el nacimiento de parte del Risorgimento, y que es el más antiguo no sólo de la ciudad, sino de toda la región, como me dice orgullosa la camarera. Música de Strauss recuerda, no obstante, el origen imperial del lugar, así como la decoración rococó de las paredes y los arcos que dividen la estancia en salas: amores y cariátides contorsionistas en yeso blanco han mirado a muchos que han escrito aquí sus diarios y a otros que han tomado su café "illy".

Italo Svevo solía empezar la mannana en el Café San Marcos, joya del art-nouveau triestino: paredes y arcadas con decoración de madera formando flores y otros motivos vegetales. Frescos que representan musas, faunos, y que parecen recién salidos de carteles de Mucha. Medallones con imágenes carnavalescas que recuerdan que casi todo en la vida es pura comedia. O pura tragedia. Depende.

Al Café San Marcos sigue viniendo habitualmente otro grande, Claudio Magris, que vive en la ciudad y que arranca en este lugar uno de sus mejores libros. Aquí toma café y escribe. Sobre el Danubio, sobre Trieste.

James Joyce e Italo Svevo se encontraban en el Café Stella Polare, que está en una esquina de la Plaza de San Antonio, una de esas plazas rectangulares abiertas al mar, que entra en forma de canal hasta el centro de la esplanada. Aquí sirven deliciosos platos de pasta y ese aperitivo de color naranja al que son tan aficionados los italianos, el "Spriz con aperol". Joyce fue profesor de inglés de Svevo, que tenía que viajar frecuentemente a Inglaterra por razones laborales. Le dio a conocer sus escritos al autor irlandés, que fue quien lo animó a seguir escribiendo y a publicar. Tal vez sin aquellas reuniones suyas en el "Stella Polare" no tendríamos ahora La conciencia de Zeno, que es una de las cumbres novelísticas del siglo XX, o sus cuentos, que también lo son.

Lugar de encuentros y reencuentros, los cafés. Parte fundamental de una ciudad, se respira en ellos la vida de una ciudad más que en sus catedrales y y palacios.

Cuando los cafés de una ciudad desaparecen, es que se ha abierto un agujero negro en ella.

PIEDRAS II

Los muertos de Bosnia te miran directamente desde sus tumbas. Muchos cementerios están junto a la carretera, en medio de la ciudad, al lado del café en el te tomas el segundo té de la mannana.

Los cementerios cristianos son grises y tienen la imagen del muerto grabada en la propia lápida. Desde el coche veo jóvenes caras que me miran, que incluso sonríen desde su hieratismo. Cualquier rincón otrora vacío es ahora un camposanto.

Los cementerios musulmanes son blancos: pilares inmaculados sin fotografías junto al camino, o en la colina en medio de la ciudad o del campo.

Los vivos y los muertos comparten espacios y miradas.

En Trieste hay un parque llamado "de la Memoria" (della Remenbranza). También está en una colina, entre la peculiar catedral e San Giusto y el Teatro Romano. En el parque también hay piedras. Muchas piedras. Desde arriba parecían parte de la decoración. De cerca se leen las inscripciones en rojo: el capitán piloto cuyo avión desapareció en el aire en 1941, el almirante que  se hundió con su barco en el 43, el teniente muerto en El Alamein.

Cientos de piedras, cientos de nombres de triestinos desaparecidos en tierra, mar y aire en la segunda guerra.

Más vivos y más muertos. Lugares para los que ya no tienen un lugar.

Piedras, muchas piedras.