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AL ESTE DEL CANAL, blog de ANA ALCOLEA

FOTOS

Me gustan las fotos del pasado. En realidad todas las fotos son fotos del pasado.

Una vez hechas, ya pertenecen a un momento que ha dejado de existir.

Me gustan las fotos en blanco y negro, las de nuestra infancia, las de nuestros ancestros. Miradas ya desde el otro lado. Miradas a no se sabe quién, ni en qué circunstancias. Miradas picaruelas, tímidas, sobrias, sombrías, desafiantes, dulces, adustas, amables, temerosas.

No me gustan las fotos ausentes de miradas. Se publicaba el domingo en "El País Semanal", en el artículo de Rosa Montero una foto que no me gustó ver: Stefan Zweig y su esposa Lotte muertos. Justo después de su suicidio. Ojos cerrados, bocas cercanas cerradas, manos entrelazadas. Un momento íntimo, tal vez el más íntimo, que alguien fotografió, y que alguien publica para que sean centro de otras miradas. De miradas a las que ellos nunca miraron.

No me gusta.

 

PRISAS

Como rápidamente. Hago la compra en "Galerías Primero", una cadena comercial aragonesa con precios estupendos. Enfrente hay una tienda en la que ha tiempo compré ropa. A estas horas está cerrada y no puedo caer en ninguna tentación. Aunque, pensándolo bien... necesito un abrigo. El que me hizo mi amiga Beni empieza a estar un poco viejo. La tela se va por algunos lados. ¡Pero me gusta tanto...! Yo lo llamo "el abrigo de Ana Karenina", porque es granate, gris, y es tan y como me imagino yo a Ana esperando al tren donde viene, sin ella saberlo, el que será su amante. Es el mismo abrigo que le di a Ángela en una de mis novelas, cuando espera a Carlota en el aeropuerto. Me gusta darles mis cosas a mis personajes.

Al menos algunas. No todas.

Vuelvo al instituto a evaluar. Huelo a tabaco y a frituras de restaurante. El olor lo llevo yo impregnado en la ropa y en el pelo. No me gusta nada. Ahora perfumaré con esta peste la reunión y a mis compañeros. No deberían dejar fumar en ningún restaurante. En ninguno. Ya sé que algunos de vosotros sois fumadores. Y que alguno de vosotros piensa que soy un poco radical. Pero, ¡qué le vamos a hacer!

Prefiero otros aromas.

Abro el periódico y lo hojeo rápidamente: parece que se va a construir un Teatro de Ópera en Zaragoza. Vuelvo a mirar la noticia porque no me la creo. Dicen que sí, y la SGAE está detrás del proyecto. Aleluya, aleluya.

¿Por fin la tierra de Miguel Fleta, de Pilar Lorengar, de Elvira de Hidalgo, de Carlos Chausson, o sea, Aragón, tendrá un teatro de ópera de verdad?

"Cosas veredes", como decía mi compañera Juana.

NOTA: Raúl, qué agradable sorpresa encontrarte en este blog. Gracias por tus palabras tan hermosas. Para un profesor es muy bueno leer que uno ha intervenido positivamente, espero, y un poquito, en la vida de sus alumnos. Gracias y un beso.

CAJONES

Sigo revolviendo en los cajones de mi infancia para la exposición en el instituto.

Encuentro objetos ya olvidados, al menos no omnipresentes en mi memoria, pero permanentes en el disco duro del recuerdo.

Mis viejas lecturas juveniles: las aventuras de los "Cinco", de Enyd Blyton siempre tuvieron un lugar especial. Nunca los he olvidado y mi gusto por las mermeladas caseras, por el brezo y por los páramos misteriosos viene de noches en la cama leyendo los avatares del aventurero grupo.

"Sissí emperatriz", "Sissí reina de Hungría", "El lago de los sueños"... alimentaban mi imaginación púber con historias muy románticas, sentimentales, incluso sentimentaloides. Me encantaban y las leía una y otra vez. Combinadas con Gogol, con las Brönte, con Tolstoi, con Mortadelo, con Filemón y con Lilí.

Encuentro mi colección de posavasos, la de cerillas, la de azucarillos, la de calendarios, la de perfumes en miniatura. Los sellos, los míos, los de mi madre y los de mi madrina. Las monedas de mi abuela, de mi tía.

Caramba, illo tempore coleccionaba de todo.

Ahora no colecciono nada. Acaso cajas de té, pero como no me caben en casa, están en el trastero casi todas. Libros dedicados por los autores. Eso me gusta. Tengo dos estanterías llenas. El primero fue el de D. Lapierre, Esta noche la libertad. Hice fila para conseguir el autógrafo en "Galerías Preciados", ahora "Corte Inglés" de Independencia. Yo tenía trece años y me emocioné muchísimo con la mirada, la sonrisa y las palabras de un escritor hacia mí. También tengo uno de Carlos Fuentes, y dos de José Hierro. Y de escritores amigos y de escritores conocidos.

Soy fetichista para los autógrafos. Y esto es así desde un verano de mi infancia en La Coruña: coleccioné los autógrafos de casi todos los jugadores de hockey sobre patines del campeonato del mundo.

¡Una emoción! Yo tenía diez años y al curso siguiente empecé a jugar al hockey en el colegio. Era malísima. Defensa. Un desastre.

 No ganamos ningún partido.

 

NOTA: Juan Antonio, Dani, Néstor, el reloj sigue funcionando. Ginebra de Camelot, bienvenida al blog de nuevo. Sí, estoy en Zaragoza.

RELOJ

Busco entre los viejos cajones del viejo dormitorio viejos objetos de mi infancia para la exposición del instituto.

Leemos LA INFANCIA Y SUS CÓMPLICES, de Fernando Sanmartín, y estamos organizando una exposición con fotos, juguetes, libros... cosas de nuestra infancia.

Encuentro un reloj. Era de mi madre. La recuerdo con él puesto, en su muñeca delgada como la mía. Destacaba mucho en su piel, muy blanca y delicada. Está parado. Lleva más de treinta años parado. Tal vez treinta años metido en ese cajón. Mi madre se compró otro reloj, y luego otro, y después otro, y ya nunca más lo volvió a llevar. Es dorado y la correa es negra.

Le doy cuerda. Lo aproximo a mi oído y el tic-tac suena. Lo meto en el bolso para traérmelo a casa. Lo acabo de sacar. En él son las cinco menos cinco. En el reloj de mi muñeca también.

Anda. Sigue vivo después de haber dormido durante tantos años en la oscuridad del cajón.

"Morir, dormir, tal vez soñar".

Tal vez haya estado soñando con su dueña. El de dentro de ella ya no suena. Ya no sueña. Se paró hace cuatro años. Pero él ha vuelto.

Como si hubiera despertado de un letargo en las tinieblas. Lo tengo a mi lado, en la mesa, a la derecha de la mano con la cual escribo los puntos. Este punto: . Y éste.

Y sigue marcando los minutos.

"Morir, dormir,  tal vez soñar".

BESOS

BESOS

Una de las figuras del techo del Teatro Nacional,

de Praga.

 

Mientras desayuno escucho la radio. El programa de Pepa Fernández. En la tertulia hablan de besos.

Según afirma un estudio, besar mucho y bien puede alargar la vida hasta cinco años.

Cuando éramos niñas, corría un bulo en el cole según el cual cada beso acortaba la vida en un minuto.

Debía de ser por la respiración. Eso debía de ser "besar mal". Es como nadar, se nada bien, o se nada mal. Se respira o no se respira cuando se nada. Se ahoga uno o no. Fuerza los pulmones y el corazón o no.

Hablan también del lugar donde van los besos nunca dados. O nunca recibidos. Esos permanecen en el terreno de los deseos, de los sueños.

Pero en la percepción del momento presente  no hay apenas diferencia entre los besos reales, los soñados o los deseados. La memoria los iguala en la mente.

Lo cual lo sé si es bueno o malo.

Besitos y buen domingo a todos.

 

BIBLIOTECA

Nuevo enlace con el blog de la BIBLIOTECA DEL IES EL PORTILLO, de Zaragoza.

Se comentan libros, noticias, actividades literarias y culturales del instituto y de fuera de él.

María Cardona es la artífice y está haciendo un espléndido trabajo.

SÁBADO

Sábado para estar en casa y maltratar a este primer catarro febril de la temporada.

Sábado gris en esta ciudad cada vez menos gris.

Sábado para terminar de corregir exámenes.

Sábado para arrebujarse en el sofá, debajo de una manta hecha por mi abuela cuando tenía cien años, y estar calentita.

Sábado para tomar hierbas buenas para la garganta y el catarro, en vez de té bueno: echinacea, tomillo, llantén, sauco... No saben igual, pero hacen bien a la salud, se supone.

Sábado para leer y disfrutar  de un libro especial.

Sábado para estar calladita y sólo hablar si es estrictamente necesario.

Y casi nunca es estrictamente necesario.

De hecho, casi nada es estrictamente necesario.

 

NOTA: Néstor en su blog propone un juego muy interesante.

 

PREMIOS

Premio Nacional de Narrativa: Juan Goytisolo.

Premio Cervantes de Literatura: Juan Marsé.

Yo a esto le llamo "buenas noticias".

 

NOTA: Gracias, Mayusta, por tus palabras. Y gracias otra vez por el concierto.

HOMENAJE III

Esta vez a Puccini, en el Auditorio. Concierto conmemorativo del 150 aniversario del nacimiento de Puccini, a cargo de las voces del concurso y de las clases magistrales de MONTSERRAT CABALLÉ.

Yo no podría vivir si Puccini y Verdi no hubieran vivido, y compuesto sus óperas.

El concierto de hoy ha sido espléndido. Algunas voces han sido realmente maravillosas. Un lujo para Zaragoza. Ya era hora, poder escuchar buena ópera, a cachitos, pero buena. Sin teatro de ópera, pero en fin...

Jovencísimas sopranos como la norteamericana Betsy Diaz, intérprete del "Visi d´arte" de TOSCA, Ilona Mataradze, con el "Vals de Mussetta" de LA BOHÈME. Aile Asszonyi ha cantado el aria "Senza mamma" de SUOR ANGELICA: a mí se me haa puesto la carne de gallina; canta con un gusto y una delicadeza espléndidos, un aria difícil, triste, tristísima, la más triste de todas las arias de soprano del mundo, probablemente: Mirella Freni nunca ha cantado esta ópera en directo, por ejemplo, lloraría demasiado, dijo en alguna ocasión. Marta Mathieu, ganadora del Premio Honorífico del año pasado, excelente y delicada Anna Bolena, de Donizzetti; el pasado año nos regaló con el aria de la condesa de LE NOZZE DE FIGARO y también estuvo magnífica. El tenor GIORDANO LUCÁ: ya nos lo ha advertido doña Montserrat, una voz importante mañana, hoy tiene 19 años y ha cantado "Addio fiorito asil" de MADAMA BUTTERFLY maravillosamente, una voz excelente, larga, redonda, bien timbrada, bien colocada, poderosa y delicada, con buen gusto. No os olvidéis del nombre: será una estrella muy pronto. El nombre es fácil, como el pintor pero al revés.

Y la sorpresa ha llegado casi al final: LUIS LIMA, nada más y nada menos, padre de una de las jóvenes debutantes, Camila Lima. Luis Lima, al cual vi en DON CARLO de Verdi en Madrid hace unos años con mi amiga Nieves, ha  cantado primero el aria de LA FANCIULLA DEL WEST, y luego ha acompañado a su hija en el dúo del tercer acto de LA BOHÈME, en el cual por un par de minutos la réplica de Mussetta la ha interpretado MONTSERRAT MARTÍ: ha estado espléndida, seductora, brillante. Ha sido un momento lleno de belleza y emoción.

Y MONTSERRAT CABALLÉ, la gran soprano de todos los teatros del mundo, ha sido la presentadora de la gala, desde el palco de honor. Ella nos ha presentado a cada intérprete y ha comentado aspectos interesantes de algunas arias y de la interpretación. Un lujo de los más grandes lujos de todos los lujos musicales celebrados en la ciudad.

Hablamos de la CABALLÉ. Nada menos.

Y de Puccini. Ese señor me ha hecho y me hace muy feliz.

Y sin saberlo.

 

NOTA: Gracias, Mayusta, por contarme ayer lo de este concierto. No me habría enterado. Cierto lo de Labordeta, algo para recordar,  Vicente, bienvenido al blog y gracias por tus palabras. Nerea, no te vi, ¿por dónde andabas en el Principal? Don Luis: ya he terminado de leerlo, los viajes en bus al instituto dan mucho de sí. A mí también me parece un buen libro.

 

HOMENAJE II

Pues sí, anoche se celebró la fiesta-concierto-homenaje a José Antonio Labordeta. Y fue estupendo. Muy bien organizado, muy bien equilibrado: recitado de poemas, interpretación de canciones, proyección audiovisual, tertulias, discursos, breves pero sentidos. Comenzó Carmen París, con la "La Albada", a capella, desde el pasillo central del Teatro Principal hasta el escenario. Fue ella quien presentó a la presentadora, Olga Viza, magnífica en su papel durante todo el acto. A continuación una tertulia sobre el homenajeado, divertida, entrañable, llena de sabiduría: Emilio Gastón, Gonzalo Borrás, Eloy Fernández Clemente, Pilar Navarrete y Luis Alegre. Luego Pilar Bardem recitó un poema de Labordeta, Rosana cantó una canción entre AVE y AVE. Víctor Manuel leyó la intervención del diputado contra la guerra de Irak y Ana Belén recitó el poema de Miguel Labordeta que en la misma sesión parlamentaria leyó su hermano siempre contra la guerra. Luis Pastor y Lourdes también cantaron, y Marina Rosell, y María José Hernández, la voz más hermosa del panorama musical. Y Joaquín Carbonell y Eduardo Paz de "La Bullonera", y el coro de mujeres que dirige el propio Eduardo Paz. Y el académico José Luis Borau dirigió un discurso. Y los editores de Rolde. Y me dejo a alguien, seguro.

En parte fue como volver a los años de la adolescencia, en que cantábamos "El himno a la libertad" con las luces de los mecheros. Anoche, el Teatro Principal, en pie, cantó en pleno el himno. No había mecheros encendidos, pero sí mucho cariño, cierta nostalgia y muchos buenos deseos.

Fue una noche hermosa, en Zaragoza, pero mucho más allá de Zaragoza.

Por cierto, que Cristina y yo saludamos a Ana Labordeta, hija del homenajeado y una de nuestras actrices preferidas en nuestra serie de la tele preferida: "Amar en tiempos revueltos". Ana es una actriz extraordinaria y actuará este fin de semana en el Principal con la obra NOVIEMBRE.

HOMENAJES

Hay días en que deberíamos ofrecernos un homenaje a nosotros mismos.

Hay muchas maneras de homenajearnos. A veces, simplemente, dejando de torturarnos con preocupaciones imposibles.

Como dice el proverbio chino, los sofistas, y mi tío: si un problema no tiene solución, ¿para qué preocuparnos?, y si la tiene, ¿para qué preocuparnos?

Hay días en los que vemos a alguien que no queremos ver, y en los que no vemos a quienes queremos ver. Tampoco eso tiene solución, porque no siempre depende de nosotros mismos. Así que, ¿por qué preocuparnos, tenga o no tenga solución?

En fin, que hoy estoy muy espesa. Y eso que en este ordenador tengo la "q", y podría escribir con mejor tino, pero hay días en que no lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible.

NOTA: Esta tarde a las 8, en el Teatro Principal de Zaragoza, concierto-fiesta-homenaje a José Antonio Labordeta, con motivo de  la publicación en Rolde, de un libro-homenaje al cantautor, profesor y político aragonés.

Cuando me cambiaron de colegio, allá por mis siete aún inocentes años, Labordeta era profesor y director del cole al que fui. Nunca me dio clase. Enseguida se marchó a un instituto. Corrían los años 60.

Hace mucho tiempo ya de eso.

PLACERES MENORES

O mayores, según se mire.

Comer un pedacito del nuevo praliné de limón, merengue y chocolate blanco de LACASA.  Un placer prenavideño. Debe de engordar, pero da igual.

Comprar una vela  con forma de estrella blanca en IKEA, colocarla encima de la mesa, mirarla y tocarla sin sufrir ningún daño. Funciona con una pila y no se cae.

Comprar otra vela, también en IKEA, dentro de un vaso de cristal, con perfume de rosas. Encenderla con una cerilla de una caja de cerillas de algún hotel, y sentir como su perfume llena toda la habitación.

Leer en la pantalla del ordenador un mensaje esperado. Y disfrutar de sus palabras.

Leer LA LEYENDA DEL REY ERRANTE mientras Patricia me tiñe el pelo y me peina y el secador no me deja oír el viento de la calle. Sólo el viento del desierto en la novela de LAURA GALLEGO.

Llegar a casa, encender la calefacción, ponerme los calcetines de lana, las zapatillas, comer el dulce de limón con merengue, encender una vela con perfume de rosas y otra sin perfume y de pilas, leer el correo, escribir en este blog.

Y mirar a mi alrededor.

 

ME GUSTA

Me gusta escuchar en un anuncio de la tele la música de COPPELIA y recordar una de mis últimas coreografías de mis tiempos de entrenadora de Gimnasia Rítmica: un montaje de pelota. En este momento veo la copa  de terceras clasificadas en un campeonato escolar hace ya muchos años. En el 86, el año de mi retirada.

Me gusta poner mis pies en la alfombra roja con forma de corazón, recién comprada en IKEA. Me gustó en mi primera visita a una tienda de IKEA en Noruega, pero pensé eso de: "es demasiado infantil para ti". Y hoy la he comprado y le tengo bajo mis pies mientras escribo. Me encanta.

Me gusta ir a IKEA: me parece estar en Zaragoza y a la vez en una ciudad del norte de Noruega. Todas las tiendas son iguales, incluso los nombres de los muebles están en sueco. Y hasta los libros, incluso alguno de Bergman. No están a la venta.

Me gusta empezar a decorar la casa con motivos navideños. Apenas dos detalles bastante neutrales. Este domingo más.

Me gusta hablar por teléfono con mis amigos, mientras al otro lado de la ventana el cielo tiene color de invierno, y la cúpula de San Fernando empieza a iluminarse con la luz nocturna.

Me gusta comprobar la existencia de  milagros cada día.

Y me gusta mi nueva máscara de pestañas. También hace milagros.

A lo mejor la canonizan.

 

 

NOTA: Mayusta, me alegra la coincidencia operística. Yo estaba en la tercera fila, allí justo delante de los cantantes. Una delicia. Disfruté mucho. Néstor, ¡ay, el Real!, ubi est?

ARTE

Sigo leyendo LUZ DE VÍSPERAS, la novela de Mauricio Wiesenthal. La sigo saboreando despacio, y las tardes otoñales de domingo son perfectas para sumergirme en su lectura, mientras un partido de tenis en la tele ya no parece un partido de tenis. El público del tenis era callado y silencioso, casi constelado, como una de las enamoradas de Neruda. Ahora grita, se traviste e insulta. Ya no se puede pasar una tarde de domingo viendo tenis en la tele.

Vuelvo a mi LUZ DE VÍSPERAS y leo, y como me gusta, os copio un fragmento:

Habla el doctor Huber: "El arte está por encima de la ciencia..., puede revelar la verdad, pero con un lenguaje de velos, silencios y oscuridades. Me paso las horas delante de un microscopio, observando cómo mueren las células en un medio hostil. Puedo estudiar cómo el exceso de azúcar causa la plasmólisis. Pero el tempo parsimonioso de la ciencia no me permite llegar tan lejos como pudo llegar Wagner cuando desarrolló el primer acorde del Tristán. En un segundo nos dio una explicación definitiva de cómo la vida se convierte en la muerte".

En la página 420.

 

JOUR

Me gusta el olor de los días como hoy, del final del otoño. Casi ya de invierno.

Cuando no hay viento, y el frío huele a frío.

PREMIOS

Asisto a la Final del Concurso Internacional de Canto MONTSERRAT CABALLÉ, con la presencia de la maravillosa artista. Dirige el maestro Cristóbal Soler a la Filarmónica de Pilsen.

Doce finalistas, y todos los premios para las sopranos: María Aleida Rodríguez, con los agudos más agudos de todos los agudos, obtiene el Premio Honorífico del Público. El tercer premio ha sido para Yu-Ree Jang, ha cantado el "Je veux vivre" de ROMEO ET JULIET de Gounod, una mujer preciosa y muy correcta. Segunda ha sido Karen Slack, ha interpretado el "Tacea la notte placida", de IL TROVATORE de Verdi, el aria es bellísima y ella ha estado delicada pero discreta. La ganadora ha sido Ekaterina Goncharova, con "Ernani, involami", de ERNANI de Verdi, un aria poderosa; la intérprete mona y delgada. Su voz... ya me gustaría a mí tener una décima parte de la suya. No me ha tocado.

Ninguna de las cuatro era mi favorita. Caballé ha comentado sobre alguno de los no ganadores. No sé si eran sus favoritos, a mí me lo ha parecido: yo la miraba a ella cuando cantaban los artistas, y he observado su atención, su mirada, su expresión. Ha mencionado a la joven soprano zaragozana María Eugenia Enguita, magnífica intérprete de la ALCINA de Händel. Ha alabado la interpretación intensa y emocionada de la soprano Alexandra Zabala del aria de Micaela en CARMEN de Bizet.  A mí me ha gustado muchísimo. El aria es una perita en dulce, pero ella no ha hecho muy bien. El tenor Adriano Graziani, intérprete del aria de WERTHER de Massenet, llega muy bien a los agudos y con lo demás mejorará, según ha augurado Doña Montserrat; lo mismo el bajo, guapo, guapísimo pero falto de expresividad según Caballé Krisztián Zoltán Cser, con "Ella giammai m´a´mò" del DON CARLO de Verdi. A mí me ha gustado su hieratismo aparente en el personaje de Felipe II.

Y mi favorito, sin ninguna duda, y no ha ganado ningún premio, y Montserrat Caballé también ha elogiado intensamente su interpretación, ha sido el barítono coreano JONG-HOON HEO, magnífico en el aria "Per me giungo... O Carlo ascolta", del DON CARLO de Verdi. A mí me ha emocionado. Ha hecho vibrar al auditorio y él también  vibraba. Es maravillosa su voz, su interiorización de voz y personaje, su técnica, su fraseo. Todo. En mi opinión, humilde por supuesto, el mejor de los doce junto con Alexandra Zabala.

Pero, en fin, los doce estupendos. Ya me gustaría a mí cantar sólo un cachito así.

 

RECOMENDACIÓN

You tube es una caja de sorpresas, o más bien, una caja de música.

Recomendación del día: Karita Mattila y Thomas Hampson cantando el vals de "The merry widow", o sea, de la opereta de Franz Lehar "La viuda alegre". Primero canta ella una aria y luego el dúo.

Es, tal vez, la versión más sensual de este vals. Interesante también la de Plácido Domingo con una embarazadísima Anna Netrebko, o la más discreta y a la vez brillante del tenor madrileño con la siempre espléndida Kiri Te Kanawa, y también con Julia Migenes.

Pero la de la bella, elegante,  soprano finlandesa de maravillosa y delicada voz Karita Mattila es mi preferida. Y hace una pareja deliciosa con Thomas Hampson.

Lo dicho, muy sensual en coreografía, en miradas, en voz, en todo.

Los dos, él y ella.

TÉ II

Nunca me ha gustado el café. Acaso su olor recién molido.

Tardé en descubrir el té de verdad. De niña me daban infusiones de té de monte cuando me dolía el estómago. Y no me gustaba nada. Durante años relacioné la palabra té con los brebajes verdosos de plantas también verdosas y flores amarillentas con problemas intestinales.

Años después, cuando vivía en Teruel descubrí el té de verdad. Fue con Helen, mi amiga de Escocia, con la cual compartí residencia durante un año. Y hoy compartimos amistad allende los mares. Ese mismo verano realicé mi primer viaje a la Gran Bretaña, sobre todo a Escocia: dos semanas de desayunos con cereales y de mucho té a todas las horas. En los veranos frescos y en las noches claras de Saint Andrews, las manos se calentaban con la taza de té humeante, junto a los ventanales victorianos del lugar donde vivíamos Helen, María José y yo. Desde el ventanal, veíamos el mar y la larga playa donde se rodó la escena inicial de una película oscarizada hace años: Carros de fuego. Una película muy hermosa con una banda sonora tan espectacular como la playa en la cual los protagonistas corren. Y corren. Y corren.

Nosotras no corríamos, la paseábamos y luego bebíamos té. Mucho té.

Del de verdad.

CHARLAS

Vengo de Alcañiz, esa preciosa ciudad de la provincia siempre cara a mi corazón de Teruel. Hoy he dado mi primera charla del curso. Ha sido con chicos de primero de ESO y han leído EL MEDALLÓN PERDIDO. Me gusta hablar de esta novela y recordar a Jesús.

No recuerdo haber llorado tanto como cuando murió.

Simplemente, no podía dejar de llorar, ni en casa, sola, en Alcalá, después de recibir la llamada telefónica, ni varios días después en el funeral y luego en el entierro. Las campanadas de la iglesia eran como  golpes de azada, como en el poema de Machado.

Cuando escucho  campanas no puedo dejar de recordar esa tarde. O tal vez era una mañana. Eso no lo recuerdo.

Y cuando hablo de esa novela, dedicada a él, me parece hacerlo revivir. Al menos ese ratito.

Y vuelvo a sentir su sonrisa.

Como cuando éramos niños.

Tomo un té de Navidad, o de Adviento, o más bien de Pre-Adviento. Lleva cáscaras de naranja, canela, clavo, pétalos de rosa.

Está muy rico y nos acerca al ambiente prenavideño-corteinglés-plaza-ikea-etcétera.

Me siento en el butacón, estiro las piernas, tomo la taza caliente, dejo la tetera, japonesa y verde, sobre la mesa. La casa huele a té. Cierro los ojos, pero no me duermo. He de salir dentro de un rato. Pero tengo unos minutos para mí y para mi taza de té.

Incluso para mi tetera.

El viento sopla al otro lado de los ventanales. Dentro el aire está sereno y huele bien.