PASADO
A veces el pasado vuelve.
Y lo hace en, de y con una forma inesperada.
Esta vez lo ha hecho en la forma de una Tesis Doctoral de Ingeniería.
Ayer recibí un regalo inesperado del presente desde el pasado.
Un antiguo alumno me envió su Tesis Doctoral con una hermosísisma carta.
Habían pasado quince años desde que le di clase en segundo de BUP en otra ciudad. Me buscó, me encontró y me ha regalado su trabajo, bellamente encuadernado.
Ese libro ocupará un lugar en la estantería de los libros más bellos, los más personales, los que más me han emocionado.
Porque ayer me emocioné cuando leí la cubierta y vi el nombre de aquel adolescente que ya no lo es.
NOTA: Juan Antonio, Javier, la crónica de hoy ha superado los 15 minutos. Han sido 33 minutos y 260 calorías. ¡BIEN!
BICICLETA II
132 calorías.
5 kilómetros y medio.
15 minutos.
Podía haber ido al instituto y llegar después a la Plaza de España.
Aida de fondo, canta el "Numi pietà".
Mariana me espera en el otro ordenador.
Esta mañana, visita a La Aljafería con mi amiga Rosa. Una coral de Pau, ciudad hermanada con Z. ha cantado el "Va pensiero" del Nabucco de Verdi, junto al Salón Dorado, muy cerca de la Torre del Trovador, la misma del Trovatore de Verdi.
Verdi da mucha marcha para pedalear. Y para casi todo.
A mí, Verdi me hace muy feliz. Casi tanto como Puccini.
La cuestión palpitante actual es si seré o no capaz de poner el despertador mañana 15 minutos antes para pedalear sin Verdi. A las 6.30 de la mañana, mis vecinos no lo soportarían. Y no tengo MP3 ó la versión modernizada de las miniaturas eléctricas de sonido.
Javier: pues eso, ya veremos el futuro de esos 15 minutos. Bienvenido al blog y saludos.
BICICLETA
Fui una hija y nieta única muy protegida por las mujeres de la familia.
Nunca me compraron una bicicleta.
Y tampoco aprendí a montar.
Mi único recuerdo bicicletil es el de un triciclo en el Parque Pignatelli, cuando era muy, muy pequeña. En cuanto se me pasó la edad del triciclo, ya nunca más volvía a montar en bici.
Ayer entró por primera vez en mi casa una bici.
Estática.
Sin ruedas, ni dos ni tres. No tiene ruedas, se apoya en una plataforma y tiene una pantalla que señala hasta la temperatura ambiente.
Si consigo levantarme todos los días 15 minutos antes y pasarlos con ella antes del desayuno y la ducha..., desaparecerá mi michelín.
Continuará...
Nerea: un gusto siempre verte en las presentaciones de libros. Besicos. Tenemos un té pendiente, no obstante.
AGENDA
Otoño lleno de presentaciones y actividades culturales en la ciudad del viento.
El miércoles Manuel Rivas en "La Aljafería", será entrevistado por Antón Castro.
El jueves, doblete al mismo tiempo, concentración en las escalinatas del Paraninfo contra el recorte presupuestario en Cultura por parte de Ayuntamiento: fuegos artificiales muchos, sí, pero cultura poca, por favor, no vaya a ser peligrosa. Y en el Palacio de Sástago, David Lozano presenta la tercera y última entrega de LA PUERTA OSCURA.
El viernes, Nacho Escuín presenta su nuevo libro de poemas en la librería "El pequeño teatro de los libros".
Y entretanto, seguir escribiendo... y etcétera, etcétera, etcétera.
Y leyendo, por ejemplo, los cuentos de Francisco Ayala, los vanguardistas de alrededor del 27 me gustan mucho. Y a Eduardo Mendoza en sus VIDAS DE SANTOS, y al joven narrador Alberto Baeyens con su libro NATURALEZA CASI MUERTA, en editorial Eclipsados, y a Herta Müller para la próxima tertulia en mi instituto y VOCES EN EL DESIERTO (también en Eclipsados) de José Luis Rodríguez, poemas, y también los poemas de Carmen Arduña en TIEMPO DE ESPERA (en Huerga y Fierro). Y los poemas de Emily Dickinson. Y una revista de arquitectura. Y el libro de LA PEQUEÑA BRUJA, en Edelvives. Y las aventuras de Ulises con mis alumnos más jóvenes... Y el periódico, y el teletexto y lo de este ordenador, y lo del otro.
RECOMENDACIÓN PARA UNA TARDE DE LUNES
Id a "Youtube" y buscad los siguientes nombres juntos: Anna Netrebko y Elina Garanca.
Son dos grandes de la ópera actual, soprano y mezzo respectivamente.
Bellísimas voces y bellísimas señoras.
Escuchad y vedlas, por ejemplo, en la grabación de "Oh, nuit d´amour" de los CUENTOS DE HOFFMANN , de Offenbach. También en el "Duet des fleurs" de LAKMÈ, de Delibes.
Una delicia.
A Anna Netrebko la vi y la oí cantar Julieta en la ópera de Gounod. Lejos, muy lejos.
DOMINGOS
Paso la tarde del domingo en casa, resguardada de la lluvia y del viento que se baten a ver quien de los dos es más fuerte en esta ciudad de tres ríos y un canal.
O sea, a ver quien de los dos la tiene más larga. La potencia, me refiero, la velocidad, la cantidad en la unidad de medición que sea.
En casa se está bien. He estado colgando un par de cosas en un par de paredes: una virgen de escayola forrada de estaño que hizo mi madre hace muchos años. Recuerdo que comprábamos las figuritas de escayola en algún lugar de la calle de Santa Gema, donde ahora está el padre de todos los gimnasios de la ciudad. A mí me ugstaba el nombre de la calle. No sé por qué, pero me gustaba. Allí cerca también había una fábrica que tenía algo que ver con el alumniminio. Creo que en su solar es donde ahora está el padre de todos los gimnasios.
Lo otro que he colgado es la foto de bodas de mis abuelos. En blanco y negro, claro. Más negro que blanco, porque mi abuela va vestida de negro, como casi todas las novias de la época. La época era la de los años 20, concretamente 1923, y el marco y la foto costaron 3 pesetas, según reza una nota a nombre de mi abuelo escrita con lápiz en el reverso. Lo que ahora está tocando la pared de mi casa, cien metros más abajo de la casa que se hicieron mi abuelos cuando se casaron y de la que salió mi abuelo para morir en 1961. Pocos meses antes de que llegara yo a esa casa. Una casa de la que extrañamente no tengo ningún recuerdo.
Y ahora me voy a poner a trabajar en mi novela. Todavía no he decidido en cuál: si en la que estoy escribiendo, o en la que tengo que corregir. Lo pensaré mientras reviso mi correo y me termino de despertar. Me he quedado dormida en el sofá y se ha hecho de noche mientras tanto. Me gusta mucho esa sensación: dormirme cuando aún hay luz, y despertarme con la casa a oscuras.
Los domingos son así.
Juan Antonio: pues sí, algo tendrá esta Don Juan que permanece en nuestras memorias. Besicos.
INÉS
"Doña Inés del alma mía"
Esta vez fui doña Inés, sin don Juan, pero doña Inés.
Con Brígida y con carta de don Juan.
"Virgen santa, qué principio"
A pesar de los ripios en algunos versos, el Tenorio de Zorrilla me parece una joyita disparatada, que me hace disfrutar enormemente. Como persona, refiero a Casanova por encima de Don Juan,;como todas, claro. Pero como personaje, ese gallardo, calavera, hijo de Satanás, poseedor de misteriosos amuletos, arrogante y chulo e impresentable como ninguno, es todo un hallazgo. No de Zorrilla, que lo edulcora con el amor de y por doña Inés. El prototipo ya aparece nada menos que en la mitología griega, y más: el trasgresor, el sacrílego castigado por la tradición; salvado por el cristianismo de Zorrilla y por el romanticismo de la época (1844) en la cual lo escribió. A don Juan lo salva el amor.
Y es que el amor...
Nerea: no te he visto por allí. Besicos guapina.
TERTULIAS Y LECTURAS
Empezamos con las tertulias en los diferentes Grupos de Lectura.
Mi primera tertulia acerca de Bajo el león de San Marcos será este jueves día 29 a las 8 de la tarde en la preciosa librería El pequeño teatro de los libros, en la calle Silvestre Pérez, de La Fuentes, en Zaragoza. La dirige Nacho Escuín.
Nacho será uno de nuestros invitados en la tertulia de mi instituto el día 3, como editor de "Eclipsados", junto al poeta Miguel Ángel Ortiz Albero.
Los días 3 y 4 en el Teatro Principal se organizan las lecturas públicas de Don Juan Tenorio. Nos hemos inscrito varios miembros de nuestro Grupo de Lectura vespertino, y leeremos el día 4. El año pasado me tocó leer el papel de Lucía, la criada de doña Ana, mi don Juan fue Santiago Gascón y me lo pasé estupendamente. Ver el teatro desde dentro, las bambalinas, la estrechez del Principal es excesiva, pero es recoleto y delicioso, a la par que bello. Sentir los focos en la cara y en las medias. No ver al público. Oírlos respirar pero no verlos.
Como Psiquis y Eros.
Alejandro: Me acordaré de ti en Málaga. Disfruta de las lecturas.
RUBOR
Leo con rubor el libro de HERTA MÜLLER, Tierras bajas. Lo leo con rubor por una razón: lleva publicado en Siruela desde 1990 y yo, no sólo no lo había leído, tampoco conocía su existencia ni la de su autora.
Lo mismo les pasó a muchos tertulianos en diferentes programas radiofónicos y televisivos el día en el cual le fue otorgado el Premio Nobel de Literatura a Herta Müller: no la habían leído. Pero lejos de reconocer con rubor su desconocimiento de la escritora, tacharon a los miembros de la Academia Sueca de improperios varios por no otorgar su premio a otros autores más conocidos por estos lares, bien sean de la tierra, bien hayan sido más conocidos, traducidos o leídos por ellos mismos (vates de todos los temas, incluida la literatura), bien pertenezcan al ámbito de lo hispánico.
Hay muchos escritores desconocidos para la mayoría de nosotros, público mayor o menor. Y si nos las damos de expertos en la materia, o leemos a los premiados o nos callamos. O los leemos y además nos callamos.
Yo estoy leyendo a HERTA MÜLLER y no me apetece callarme. Me parece extraordinario lo leído hasta el momento. EXTRAORDINARIO he escrito, sí. Lo mejor en mucho tiempo. Un estilo conciso, directo, en primera persona, en presente, una mezcla de lo real, lo realista, lo sórdido, lo tremendista incluso, con lo onírico. Una visión de una realidad, de muchas realidades desde los ojos curiosos de una niña. Unos ojos de hielo tan observadores como nunca antes me había encontrado.
Unos ojos tan agudos como alfileres.
EXTRAORDINARIA HERTA MÜLLER. Una grandísima escritora y, desde luego, merecidísima ganadora del Premio Nobel de Literatura.
Nota: Alejandro, muchas gracias por tus palabras. Te contestaré en un email. ¿Una recomendación de algo muy especial para mí? Por ejemplo, así de repente, El festín de Babette de Karen Blixen, o La muerte en Venecia de Thomas Mann, o El último encuentro de Sandor Marai, o Carta de una desconocida, de Stefan Zweig. Y un libro para mí aún más especial, Hiperion, de Hölderlin. Saludos cordiales a ti y a tu profesor, Antonio.
PLAN RENOVE
Lo del Plan Renove para coches y otros utensilios de gran volumen es de sobra conocido. Ideas para mejorar en tiempos de crisis. Coches, gafas, y esas cosas...
Esta mañana he visto un anuncio en una tienda que me ha dejado..., digamos... sorprendida. En la tienda, en la acera, en una pizarra a dos caras, como las de los menús del día de algunos restaurantes. Una especie de Plan Renove de........................................................................................................................................................................................
SUJETADORES.
Sí, sí, habéis leído bien: SUJETADORES, de esos que las señoras llevamos, otrora llamados "sostenes"; en las tetas, vaya.
El anuncio dice que si llevas a la tienda tu viejo sujetador te dan 5 euros. Luego compras otro y ya está. Me veo rebuscando en el cajón mis viejos sujetadores, esos que ya no hacen milagros y hacen vencer a la ley de la gravedad. Sujetadores de colores imposibles, que un día fueron graciosos o incluso sofisticados, pero que ahora viven su vida misteriosa dentro de un oscuro cajón, junto con otros más monos y milagrosos, que los hay, no penséis que no...
En fin, que uno de esots días, seguro que en la misma tienda hay un Plan Renove de bragas.
Lo espero con ansiedad.
NOTA: Gracias Montse, Jordi, Juan Antonio, Juan B., Nerea, y María por vuestros comentarios sobre la historia de mi alumno. Cada vez que me lo imagino de vuelta a su anterior vida, se me encoge algo muy estrecho ahí dentro de mis tripas. Anónimo lector de EL MEDALLÓN PERDIDO, espero qque te lo hayasp asado bien con él. Roberto, lo de tu profesor y mi persona es una larga historia. La averiguarás cuando nos veamos en Málaga... Carlota, será un placer firmarte los libros en Zaragoza en cualquier momento. Mándame un correo a la dirección que tienes en esta página y nos vemos un día por la ciudad. Muchas gracias por tus palabras.

