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AL ESTE DEL CANAL, blog de ANA ALCOLEA

TELEVISIÓN

TELEVISIÓN

Interior del Pabellón Puente,

en la EXPO.

Estas televisiones dan color.

 

 

Asco, y vergüenza:

 

  • Oír, ver y no callar cómo con mis impuestos se permite la existecia de ese ente o corporación  llamado TVE.
  • Un ente o corporación donde se corta a Tolstoi, descafeinado, muy descafeneido, pero Tolstoi al fin y al cabo,  para meter anuncios de los Sanfermines o de champú.
  • Un ente o corporación donde se contrata a exnovias de extoreros para entretener al personal con gritos y con escotes, como en otros tiempos.
  • Un ente o corporación donde existe un programa llamado GENTE, en el cual se muestran durante media hora las penurias de familias con problemas de varia índole, y en la otra media se enseña a la gente oficialmente "guapa" del país pasándoselo de puta madre. Es decir, donde el respeto al prójimo no existe.
  • Un ente o corporación cuyos informativos no comentan y se limitan a contar.
  • Un ente o corporación cuyos presentadores cuentan con la misma cara el nuevo diseño del más moderno cocinero, y la muerte de inmigrantes en patera. Si son niños, mejor noticia, más carnaza.
  • Un ente productor de series de televisión  vomitivas sobre temas morbosos y delicados, sobre los cuales todavía hay investigaciones policiales. La moral,el respeto, el buen gusto y la legalidad se van a tomar por el saco.
  • Un ente o corporación donde no hay debates sobre temas de interés,y cuando los hay, se emiten más allá de la medianoche.
  • Un ente o corporación donde las películas buenas se programan a las 3 de la mañana.
  • Un ente o corporación donde las películas se cortan varias veces, bruscamente, en medio de escenas importantes, para emitir anuncios.
  • Un ente pagador de estrellas apagadas hace tiempo.
  • Un ente creador de otras estrellas nacidas ya apagadas. Pero muy bien pagadas.
  • Un ente encantado de la vida por pagar y más y más,   y poder televisar en exclusiva cómo 20 señores corren detrás de un balón e intentan metérselo a otros dos.
  • Un ente lleno de deudas pagadas por el Estado, es decir, por los impuestos de los ciudadanos.
  • Un ente competidor con las cadenas privadas en kilos de basura, y no de calidad. Como debería ser.

Y todo eso y más, con nuestros impuestos. Los impuestos de los no respetados por el ente o corporación.

¿De verdad es necesario un ente o corporación público tan malo, tan irrespetuosamente pésimo, tan endeudado con todos nosotros?

Jode muchísimo. Y es una enorme falta de respeto a los ciudadanos su existencia en esos términos.

Hasta mis palabras se ensucian al escribir sobre el tema.

La tele pública española no vale nada.

Pero nos cuesta mucho.

 

NOTA: Hay alguna excepción. Muy escasa.

 

 

SILENCIOS

SILENCIOS

Otra imagen de la Gota de Agua desde arriba.

La foto es de Maria Letizia.

 

 

No siempre una tiene ganas de escribir. O energía para hacerlo. O algo para comunicar.

Estoy terminando, o casi terminando, una novela nueva, y necesito todas mis palabras para ella.

Y también casi todas mis emociones para mis personajes.

Son como vampiros: sacan casi todo de mí, lo bueno y lo malo. Me gustan mis vampiros. Me proporcionan momentos de alegría. Y algún escalofrío, incluso.

Otros vampiros me gustan menos: también te extraen la energía, pero no te provocan ni escalofríos.

Tal vez no escriba mucho en el blog estos días.

Mis palabras están en algún lugar de Escocia: al fresco, con lluvias y con mares.

Me refresca estar ahí metida, con mis vampiros...

IGLÚ

IGLÚ

                     

Panorámica de la EXPO,

con el iglú al fondo.

El iglú desaparecerá.

No por el cambio climático,

sino por otros cambios.

En realidad, al fondo no está el iglú.

Al fondo del fondo está El Pilar. A mi amiga Helen le parecía un gran salón de baile: muy grande, luminoso (estaba recién restaurado cuando ella lo vio por primera vez). Yo hasta entonces no lo había pensado así.

Ahora sí. Un gran salón. No se baila en él, pero se habla, se pasea, se canta, se reza, se santigua uno, se besa a una columna venida desde Éfeso.

Pero bailar, dentro, no. Fuera sí: se bailan jotas durante las fiestas, y otras cosas.

No tiene forma de iglú, más bien de parrilla, como El Escorial con aun menos ventanas.

La cúpula sí, es redondita, neoclásica ella, como el iglú.

Me gustan las cúpulas neoclásicas.

Parecen iglús. ¿O iglúes? La Academia admite ambas formas.

La de la Lengua, digo.

CHOCOLATE

CHOCOLATE

El Pabellón de Aragón en la EXPO.

Las frutas de arriba no se pueden comer.

Y tampoco están siempre.

Como el chocolate.

 

 

La gula es el único pecado cometible en soledad. Para los demás, hace falta alguien, acaso sólo en pensamiento y no en presencia, pero alguien, al fin y al cabo.

Pero comer, se puede comer solo. O en compañía, pero el placer es de uno.

Esta mañana he ido a esa casa del pecado llamada "Jeff de Brugges". Cuando le he dicho a las maravillosas dueñas lo de "casa de pecado" me han confesado: "eso no nos lo había dicho nadie". Pues dicho está.

Es una chocolatería. Venden bombones y helados. Los mejores bombones y los mejores helados. Los traen frescos una vez por semana desde Bélgica.

Una se mete a la boca una de esas trufas de la colección "Les Divines" y acaba creyendo en los dioses. El otro día Maria L. y yo nos comimos dos en el autobús. En el 23, para más señas, y el placer se nos notaba en la cara. Algunas personas nos miraban casi escandalizados, pero no podíamos hacer otra cosa sino mostrar el casiéxtasis provocado por los bombones. Por la textura, por el sabor. Comer algo así es casisagrado.

O pecado.

La frontera entre lo pecaminoso y lo sagrado es muy delgada.

La delgada línea del placer.

Si tenéis un "Jeff de Brugges" cerca, caed en la tentación.

No hay casinada mejor.

GOTAS

GOTAS

La gota de agua desde abajo.

Como si te cayera encima

y te refrescara.

 

 

Recomendación del día: en YOU TUBE, buscar Charles Aznavour y VENICE, o VENEZIA, para escucharla en francés o en italiano.

O VENECIA para hacerlo en español.

Las palabras son bastante diferentes en cada versión.

VERANO

VERANO

Entrada norte del Pabellón Puente, de Zaha Hadid,

en la EXPO de Zaragoza.

Un rincón fresco.

La entrada más espectacular.

O la salida.

 

 

En los últimos años, mis escasos veranos en Zaragoza siempre han estado ligados a enfermedades.

El calor tórrido de la ciudad en julio y agosto no la hace proclive a disfrutarla en este periodo.

Este año, merced a cierto tendón ajeno, mi verano va a ser maño. Está siendo maño.

Y me doy cuenta de sus excelencias: la ciudad está llena de caras nuevas con manos nuevas agarrando un mapa. El Paseo de la Independecia muestra una magnífica exposición de Manolo Valdés y sus casi gigantescas esculturas. Entre ellas, una serie de MENINAS, un motivo del cual son fan desde hace tiempo. Los museos urbanos albergan interesantes exposiones según dicen: confieso no haber visitado aún ninguna, pero lo haré.

Desde mi casa veo el canal, y los árboles casi machadianos a sus orillas, y la cúpula neoclásica de San Fernando, iluminada magníficamente por la noche. Ahí dentro hubo pinturas de Goya, desaparecidas durante los Sitios de 1808. Según algunos, los soldados franceses las destruyeron, según otros, fueron robadas y siguen viviendo en algún lugar secreto de este mundo lleno de jardines secretos y cámaras ocultas. Es mi primer verano en esta casa y me alegra la vista el Canal Imperial, mandado construir en el siglo XVIII, por un ministro de Carlos III, el señor Pignatelli. Era la época de la Ilustración y de las grandes obras públicas. Entonces, este barrio no existía.

Me gusta mirar a través de esta ventana, el ordenador está a un palmo de ella, y a través de la cortina de ganchillo hecha por mi madre hace años.

Es blanca y parece la celosía de un harén.

Al otro lado, los árboles, el canal y la cúpula donde un día estuvo Goya.

A este lado, una taza de té, imágenes venecianas, una foto de la Callas en "La Scala" durante una representación del 2º Acto de LA TRAVIATA  con Ettore Bastianini (era guapísimo, por cierto), otra de Plácido Domingo en el MET, en el papel de OTELO (imponente y atractivo, como siempre), un cuadro con el Faro del Pescador de Santoña, una postal de LU del día de Sant Jordi, otra postal con la dama de Ghirlandaio, de la Thyssen, recuerdo de una tarde feliz en Madrid, la lámina de "La Flora" de al lado de Pompeya, comprada durante mi primera visita a Nápoles: ha estado conmigo en mi habitación de Teruel, en la de Santoña, en las dos de Alcalá, y en las dos también de Zaragoza. Me gusta su gesto al coger la flor, me gusta su espalda, su ropa, sus colores, su belleza casi etérea.

Y muchas más cosas. Y muchos libros. Y muchos papeles.

AGUA

AGUA

El iglú de la EXPO en Zaragoza,

y una de las cascadas.

El esplendor del agua.

Ganas de convertirse una en Anita Ekberg y llamar a Marcello,

Mastroinani, claro.

Un poco de "dolce vita" no está nada mal.

 

 

A veces las noticias caen como chorros de agua fría.

Otras veces como una lluvia refrescante.

Si el cántaro va mucho a la fuente, al final va y se rompe. Eso me decía mi madre de niña. No conocí el significado del refrán hasta muchos años después.

Una cascada como  ésta era el emblema de la Plaza de Colón en Madrid. A mí me gustaba escuchar el estruendo del agua al caer, y pasar junto a ella, y sentir las minúsculas partículas de agua en mi piel.

Desde hace un tiempo, en Madrid han cambiado el agua por un gran plástico, duro, eso sí, pero plástico.

Debe de ser para evitar celebraciones futbolísticas pasadas por agua.

Pero la Plaza de Colón ya no es la misma sin la cascada.

En la EXPO de Zaragoza hay varias cascadas. Al menos cuando yo estuve, se permitían las duchas para soportar el calor.

Ahora no sé. Todo cambia.

Ya lo dijo Heráclito. Precisamente al hablar de agua.

Nunca es la misma agua. Lo parece, sí, pero no lo es.

Casi nada lo es.

 

Recomendación del día: El libro LA PRIMERA TARDE DESPUÉS DE NAVIDAD, de Marta Rivera de la Cruz se presenta esta tarde en "Ámbito Cultural" de "El Corte Inglés" de Zaragoza, a las 19,30. Con esta novela, Marta Rivera ha ganado el Premio ANAYA de Novela Infantil y Juvenil de 2008.

LISTA DE HONOR

LISTA DE HONOR

No muy lejos del lugar

"donde aprenden

a volar las gaviotas".

 

Acabo de leerlo en el Blog de Literatura Infantil y Juvenil

Mi novela DONDE APRENDEN A VOLAR LAS GAVIOTAS, publicada por la editorial ANAYA,  forma parte de la LISTA DE HONOR de los Premios CCEI de Literatura Infantil y Juvenil 2008.

De hecho, por orden de votos obtenidos, es la primera de la Lista de Honor.

Ha sido una sorpresa estupenda y una alegría inesperada.

La ganadora ha sido LA LEYENDA DEL BOS_UE SIN NOMBRE, de Pedro Riera, en la Editorial Alfaguara. (Lo siento: ya sabeís, no funciona en este teclado la grafía adecuada, y al sustantivo del complemento del nombre le falta la grafía correspondiente al sonido [k])

Felicidades al vencedor, y al resto de los premiados.

Y muchas gracias al jurado por haber elegido mi novela.

CUBOS

CUBOS

Cubos a la entrada del Pabellón Puente,

en la EXPO de Zaragoza.

De metal, de madera, de cristal.

De palabras de agua.

Las flores de ayer están dentro.

Estar dentro de un cubo es estar dentro de la matemática más pura.

 

 

 

Oí hablar por primera vez de "cubos" en el colegio de monjas, cuando era niña.

Hasta entonces, para mí un "cubo" era un "pozal", voz aragonesa para el recipiente contenedor de agua para fregar, basuras, etcétera.

La monja nos mandó dibujar en casa un cubo.

Y yo estaba dibujando un pozal cuando llegó mi padre. Me dijo: "Si en clase de Matemáticas, la monja te ha mandado dibujar un cubo, se referirá a esto". Y cogió un lápiz y con dedos sabios empezó a dibujar un cuadrado, a su lado otro cuadrado, y luego fue uniendo las aristas con líneas rectas. De pronto apareció, como por arte de magia, el cubo.

Eso era un cubo, lo otro era un pozal.

No supe del aragonesismo de la palabra "pozal" hasta muchos años después, cuando vivía en Madrid y alguien me lo dijo.

Para mí el cubo es el cubo, y el pozal es el pozal.

Desde el día en el cual el cubo salió de los dedos de mi padre.

Hace ya muchos años de eso.

AGUA Y FLORES

AGUA Y FLORES

Flores no acuáticas como si lo fueran.

En los Cubos casi anexos al Pabellón Puente.

EXPO de Zaragoza.

 

 

Cuando veo flores sobre el agua recuerdo otras flores y otra agua.

Esparcimos las cenizas de mi madre en alta mar, y arrojamos rosas rojas sobre la estela del barco.

Una cada vez. Permanecían allí, sobre el agua, errantes. Miraban lo desconocido, se mecían con las olas provocadas por la embarcación. Parecían cabezas de náufragos atónitos por serlo.

Cuando el mar se calmara con nuestra lejanía, sólo permanecerían ellas. Ellas y las cenizas ya mezcladas con el agua salada.

A menudo me preguntó cómo sería su vida cuando nosotros desaparecimos hacia la costa. Si les llegaría el sonido, imperceptible para los humanos, de las lágrimas cuando caen.

Ahora veo estas flores sobre el agua, encerradas en un cubo junto al Pabellón Puente. Son un estallido de color en contraste con la transparencia del agua.

Alguien, muchos alguienes, han echado monedas al agua en calma. Como si fuera la Fontana de Trevi y expresaran un deseo de volver.

No entiendo el deseo de arrojar monedas al agua.

No se vuelve por eso.

Ni se deja de volver.

¿Volver?

 

NOTA: En el blog de Magda podéis encontrar el Número 10 de la revista NARRATIVAS. Se trata de un monográfico de Literatura Erótica. Os encontraréis con alguna sorpresa...

 

PUENTES

PUENTES

Interior del Pabellón Puente

de la EXPO de Zaragoza, obra de

Zaha Hadid.

 

 

Los puentes unen.

A veces también separan.

Incluso salvan a uno del agua. Del agua dadora de vida...

El del río KWAI dio para mucho de sí: un tío mío tenía un loro y silbaba la música de la película. Lo hacía cuando estábamos en otra habitación, nunca delante de las visitas. Era tímido el puñetero loro.

Cuando volaron el puente de Mostar (en Bosnia-Herzegovina), volaron un símbolo de unión.

Ahora está restaurado, y es uno de los pocos edificios sin agujeros de metralla en la ciudad.

Me gustan los puentes de París. Todos.

Y los de Venecia, todos, especialmente los de metal, realizados durante la dominación austriaca. Me recuerdan una producción de LA GIOCONDA, de Lluis Pascual, con Carlo Guelfi en el papel de Barnaba. Me gusta sobre todo el puente del Campo del Guetto Nuovo.

Y el de Brooklin, y el de Triana, y el de la Torre de Londres.

Y un puente colgante en un rincón de la Liguria donde pasé momentos hermosos cuando era niña, y de donde vienen los primeros recuerdos de mi vida.

Y el Pabellón Puente de Zaragoza: un gladiolo por fuera, el vientre de una ballena por dentro. Me gusta caminar por sus entrañas, blancas, metálicas, llenas de pantallas, de gente, de reflejos.

Sobre todo de reflejos.

¡La vida es un puro reflejo tantas veces!

Menos mal.

 

REFLEJOS

REFLEJOS

Reflejos en el interior del Pabellón Puente,

obra de Zaha Hadid.

Es la más espectacular entrada de la

EXPO de Zaragoza.

 

La realidad se convierte muchas veces en un reflejo.

Por ejemplo, los árboles a las orillas del canal, junto a mi casa.

Por ejemplo, los álamos del río, junto al Duero de agua, y junto al Duero de palabras, en los versos de Don Antonio Machado.

Por ejemplo, los palacios de Venecia sobre el canal.

Por ejemplo, Venecia entera sobre la laguna.

O la persona real convertida en personaje de novela: Caterina Cornaro, reina de Chipre, en Venecia: un doble reflejo.

O la caricia inalcalzada de un deseo.

O el reflejo de un puente sobre el río: en Londres, en Nueva York, en Sevilla, en Roma, en Zaragoza.

O el reflejo del río dentro del puente.

A veces, los puentes no son sólo lugares de tránsito entre una orilla y otra.

A veces, los puentes son lugares para estar, para pasear, para mirar, para esconderse de las miradas.

Algunos puentes me provocan una extraña fobia. Vértigo. Los he de pasar muy deprisa y sin mirar el agua.

Debe de ser el miedo a ver mi reflejo en el agua fugaz.

 

 

 

 NOTA: Nuevo enlace con el blog de María Dubón, CIERZO. Reflexiones sobre la vida, sobre la belleza, poemas. Hermosas fotos. El título hace referencia al viento del norte zaragozano. A disfrutarlo. El "cierzo" del blog, el otro... no se disfruta tanto.

 

TORMENTA III

TORMENTA III

En la Torre del Agua,

la lluvia de cristal

y de agua.

 

Después de la tormenta.

 

 

La calma

La deseada calma.

La calma no deseada.

¡Hay tantas calmas no deseadas!

La lluvia cuando cae despacio, en gotas minúsculas, muy lentamente.

En calma.

 

NOTA:

Nuevo enlace: el blog de Isa, ISABLOG.  Escribe relatos, haikus y es estupenda. Sensibilidad y gusto por las palabras. A disfrutarlo.

TORMENTA II

TORMENTA II

Los cilindros a veces son transparentes, a veces azulados.

A veces silenciosos, a veces el trueno.

A veces la lluvia cae en el bastidor.

 

Y después de la tormenta...

Y después de las tormentas...

Y después de algunas tormentas...

Y después de demasiadas tormentas...

Y después de no todas las tormentas...

TORMENTA

TORMENTA

La gran escultura de la tormenta.

Interior de la Torre del Agua.

EXPO de Zaragoza.

 

 

Las gotas de agua, a veces, se convierten en tormentas.

En cortinas acuáticas, refrescantes.

De agua, de cristal.

A mí me gusta el cristal de colores. El de Murano, el de Nancy, el de Tiffany, el de Baccara.

Me gusta verlos y tocarlos.

Y me gusta la tormenta de la torre. Seguimos en la EXPO.

Está en los pisos inferiores de la Torre del Agua. Justo debajo de la gran gota. Las escaleras mecánicas recorren la tormenta y luego te posan bajo la gran gota.

Una sinfonía de blancos, transparencias, blancos deseantes del azul, transparencias deseantes del blanco.

Como mi anillo de cristal veneciano. Con él escribo ahora.

También me gusta mirarlo. Y tocarlo.

GOTA DE AGUA V

GOTA DE AGUA V

Ahora con el reflejo de las proyecciones en rosa.

Como "La vie en rose".

Como un crepúsculo.

Como la aurora de rosados dedos de Homero.

Incluso como el jarabe de rosas de Ángela.

Seguimos en la Torre del Agua, de la

EXPO de Zaragoza.

 

 

El agua riega las flores, las de casa, las de los jardines que van cubriendo la ciudad a pesar de este calor que empieza a ser sofocante.

El agua, en todas las culturas antiguas, se relaciona con el principio masculino, de germinación, de fecundidad. De vida.

En el Génesis, se dice que Dios creó al hombre de barro, es decir, de tierra (lo femenino) y de agua (lo masculino). Algo parecido aparece en el Popol- Vuh, el libro sagrado de los precolombinos quichés. También en la antigua Mesopotamia, etcétera.

El agua, la tierra.

Incluso en Pablo Neruda: "Mi cuerpo de labriego salvaje te socava..."

Esta gota es el estallido vital.

Casi la gran explosión primigenia.

Porque todo empieza con una gran explosión acuática.

Los humanitos.

Y el universo.

Al menos eso dicen.

Lo del universo, digo.

GOTA DE AGUA IV

GOTA DE AGUA IV

De nuevo la misma gota.

Otra visión.

En busca del perdido azul.

 

GOTA DE AGUA III

GOTA DE AGUA III

Siempre la misma escultura.

El reflejo azul no siempre está: depende de las proyecciones de los círculos horizontales.

(Se ven en la foto del post anterior)

Desde la planta sexta, hasta donde llegan las escaleras mecánicas.

 

Son las tres de la mañana y no puedo dormir. Hace calor y pienso en la gota de agua.

Cierro los ojos en la cama y pienso en cómo me gustaría zambullirme dentro de ella.

Pero no es posible: es un agua imposible.

Llena de vacío, de aire, de huecos, de blancos, de plata.

Es como el sueño en el cual no puedo entrar esta noche.

Me doy cuenta de algo: he olvidado los pendientes en mis orejas. Nunca los llevo cuando duermo.

Son como dos diminutas gotas de agua.

Tal vez por eso no puedo dormir esta noche.

O por ser la Noche de San Juan.

Felicidades a todos los Juanes visitantes de este blog.

Y a los no Juanes: ésta es la noche más mágica del año. El solsticio de verano. La noche para coger la verbena.

O para no cogerla, como en los versos de Lope de Vega.

Tal vez por eso no puedo dormir esta noche.

Por ser la Noche de San Juan, noche del fuego.

Y del agua: si se pone un balde de agua al raso, y por la mañana, uno se lava con ella, la piel será más luminosa. Es una de las leyendas de esta noche. Hay más. Muchas más.

 

NOTA: En el blog de José Antonio Melendo (enlace, ahí mismo, a vuestra derecha), podéis ver fotos maravillosas de la EXPO.

GOTA DE AGUA II

GOTA DE AGUA II

La Gota de Agua desde el piso 18 de la Torre del Agua.

EXPO de Zaragoza.

Fotografía de María Letizia Bosio, Letizia con "z", venuta dall´Italia

per fare la foto e per imparare lo spagnolo.

Bella e cara.

 

 

Somos agua.

Así nos lo contaba el profesor de Ciencias Naturales en la escuela. Se llamaba Emilio y nos gustaba mucho.

Yo me di cuenta de que realmente estamos hechos de agua la primera vez que esquié a menos de 20 grados bajo cero.

Las lágrimas que resbalaban por mis mejillas, debido al frío, me las podía quitar como si fueran diminutos cristales pegados a mi piel.

El vaho que salía de mi boca y de nariz se condensaba y se helaba en mi bufanda inmediatamente.

Parecía aire y era agua.

También me di cuenta de que no podía pararme a contemplar las montañas noruegas: unos pocos, muy pocos, minutos quieta y una se congela.

La gota de agua en su splash se ha solidificado en casi infinitos puntos, estrellas aparentemente informes.

Lo informe de algunas formas, que lo son, pero no se parecen a nada.

 Porque se parecen a todo lo que puede ser.

 

GOTA DE AGUA

GOTA DE AGUA

Este es un fragmento de la escultura "Splash", dentro de la Torre del Agua, de la EXPO de Zaragoza.

Consta de 135 piezas creadas a través de un ordenador. O más. Y mide 21 metros de altura.

Los artistas son Mona Kim, Todd Palmer, Olga Subirós y Simon Taylor.

La foto no es mía. Gracias, N., por mandármela para colocarla en el blog. Tú sabes cuán negada soy para estas cosas.

A partir de mañana habrá otras fotos, de la gota de agua y más, para refrescar estos primeros días de verano.

Este es un aperitivo, pero deseaba compartirlo con vosotros, y mostraros un cachito de la EXPO ya hoy.

La idea es la explosión, el estallido, de una gota de agua.

El splash.

La he visitado ya dos veces. La miro y la miro y no puedo dejar de hacerlo.

De un lado, de otro. Desde arriba, desde abajo, desde los laterales en las rampas. Desde el ascendor cuando asciende veloz: esto sólo si vas en silla de ruedas..., o si la conduces.

El hechizo de las formas.

De los colores proyectados.

Del agua hecha formas.

135 formas formantes de una forma.

Espectacular.