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AL ESTE DEL CANAL, blog de ANA ALCOLEA

DON JUAN

Además de "Halloween", por estos pagos hemos tenido la tradición de representar la obra de Zorrilla, Don Juan Tenorio el 1 de noviembre.

La relación con eta fecha tiene que ver con la siguiente historia: Cuando se estrenó la obra en 1844 no tuvo ningún éxito. Entonces Zorrilla decidió vender sus derechos a un director teatral. Este buen hombre, con muy buen ojo, tuvo la idea de hacer coincidir una segunda representación de Don Juan con el día de difuntos. Sabido es que toda la Segunda Parte de la obra se desarrolla en un cementerio. Este hecho, además de la presencia de fantasmas de diferente sexo, hizo que tuviera muchísimo éxito.

A partir de ese  momento, afloraron por doquier las representaciones de Don Juan Tenorio el día de Todos los Santos, y el día de los Difuntos.

Y don José Zorrilla no obtuvo ni una moneda de derechos de autor. Por eso siempre decía que el Don Juan era una obra mala, que la había empezado en un anoche de insomnio, y que no era su mejor fruto literario.

Probablemente no lo sea. Pero tal vez sin su Don Juan Tenorio no habría pasado a eso que llamamos la posteridad.

"Cuán gritan esos malditos!

Pero, ¡ mal rayo me parta,

si en concluyendo esta carta,

no pagan caros sus gritos!"

Así empieza hablando Don Juan, en la  Hostería del Laurel, un precioso rincón de Sevilla.

 

LUCES

A Pedro Sanjurjo, in memoriam

 

Cuando muere un pintor, no sólo se apaga su voz.

También se apagan los colores.

También se apagan las luces.

Incluso las sombras se apagan.

 

Es difícil mirar los cuadros del pintor cuando acaba de morir.

Ves su mirada recién apagada.

Junto al mar.

 

SALOMÉ

Hemos terminado la lectura de Salomé, de Oscar Wilde, en el Club de Lectura del instituto.

 Me sigue gustando más la traducción de Pere Gimferrer.

La versión de un poeta.

 

Os dejo unos versos de la parte final, en la que Salomé ha bailado para Herodes y, después de hacerle empeñar su palabra, le pide en bandeja de plata la cabeza de Iokanaán. Todo por un momento de placer y belleza. Aun a costa de la muerte ajena y de la propia.

 

No has querido dejarme besar tu boca, Iokanaán.

Pues bien, la besaré ahora. La morderé

con mis dientes como si fuera un fruto

maduro. Sí, besaré tu boca. Iokanaán.

¿Acaso no te lo dije? Ahora la besaré.

Pero, ¿por qué no me miras, Iokanaán?

Tus ojos, tan terribles, con aquel fulgor

de cólera y desprecio, están ahora cerrados.

¿Por qué están cerrados?¡Abre los ojos!

Alza tus párpados, Iokanaán.

¿Por qué no me miras?

¿Es que acaso me temes, Iokanaán?

Y tu lengua, que era como una serpiente

roja que destilara veneno, está ahora

inmóvil y muda, Iokanaán, está víbora roja

que vomitó sobre mí su veneno.

Es extraño, ¿verdad?¿Por qué está ahora

inmóvil la víbora roja? No has querido

saber nada de mí, Iokanaán. Mes has rechazado.

Me has dicho cosas infames. Me has tratado

como a una cortesana, como a una prostituta,

¡a mí, hija de Herodías, princesa de Judea!

Pues bien, Iokanaán, yo vivo aún, pero tú

has muerto y tu cabeza me pertenece.

Puedo hacer con ella lo que quiera.

Puedo arrojarla a los perros o hacer

que sirva de pasto a las aves. Las aves

devorarán lo que hayan dejado los perros...

¡Ah! ¡Iokanaán! Iokanaán, has sido el único

hombre a quien he amado. Todos los

demás hombres me repugnan. Pero

tú eras hermoso. Tu cuerpo era una

columna de marfil que se alzaba sobre

un zócalo de plata. Era un jardín poblado

de palomas y de lirios de plata.

Era una torre de de plata guarnecida

de escudos de marfil. Nada en el mundo

era tan blanco como tu cuerpo.

Nada en el mundo era tan negro como tus cabellos.

Nada en el mundo entero era tan rojo como tu boca.

Tu voz era un incensario que esparcía

extraños perfumes y cuando

te miraba oía una extraña música.

¿Por qué no me miraste, Iokanaán?

Ya veis, el horror en medio de la belleza. O la belleza en medio del horror.

Cuando Salomé fue estrenada en París por Sarah Bernhadt, Oscar Wilde estaba en la lóbrega y oscura cárcel de Reading. Nunca llegó a ver su obra representada sobre un escenario. Wilde vivió la belleza en el horror.

Y logró sobrevivir  al horror gracias a la belleza. Allí escribió De profundis.

Pero eso será para otro día.

 

TIEMPO III

TIEMPO III

Ahí está el momento de las campanadas.

Mientras tanto, los

12 apóstoles

se asoman por las ventanas.

Y miran a los mirones.

¿O tal vez mejor "miradores"?

Me gusta más la palabra.

 

El tiempo matiza muchas cosas. El dolor lo transforma, no lo destruye. El dolor es como la energía.

Es una forma de energía.

El tiempo nos hace ver a personas a las cuales un día  amamos como extrañas.

Más bien recordarlas como extrañas. Como sombras, como arena desdibujada.

A veces es una pena.

A veces no.

 

NOTA: Esta tarde a las 7.30 en "Fnac" de Zaragoza, Luis Sepúlveda presenta su nuevo libro, LA LÁMPARA DE ALADINO. Lo acompañará Ramón Acín. Son unos relatos hermosísimos.

TIEMPO II

TIEMPO II

En cambio, todo el mundo le saca fotos a este reloj.

Es doble. Uno da las horas.

El otro da el zodiaco.

Nos gusta fotografiar el paso del tiempo.

Fotografiar las campanadas, tocadas por la propia muerte:  la calavera hace doblar las campanas, mientras vacía un reloj de arena con la otra mano.

Y todos le hacemos fotos en ese instante. Un momento tan sólo, un recuerdo del tempus fugit, como reza la leyenda de tantos relojes de pared, de esos llamados "del abuelo".

A mí nunca me han gustado esos relojes. Cuando he de dormir en una habitación donde hay uno de ellos, o de los otros, con campanadas o sin ellas, pero con tic-tac, lo desconezco, lo paro.

No me gusta ese recordatorio en mi habitación. Mientras duermo o lo intento.

Bendito sea el inventor de los relojes con pilas. De los silenciosos. Y si no lo son, se extrae la pila y al día siguiente se vuelve a poner. Y nadie se entera.

¡Lo he hecho tantas veces!

 

NOTA: Nuevo enlace, esta vez con la página web de la espléndida pintora Laura Correa.

TIEMPO

TIEMPO

A este reloj de un lateral del Ayuntamiento de Praga

no lo mira casi nadie.

Hay otro, doble, más espectacular.

En éste, el tiempo pasa en blanco y negro.

En el otro, el tiempo pasa en colores.

Pero pasa.

 

 

Extraña siempre la percepción del tiempo. Tan subjetiva, tan irreal.

 

Se hace largo en la espera vacía.

Pero a veces también se hace corto en la espera vacía.

Al menos en el recuerdo, cuando no hay nada, o casi nada para recordar.

 

Se hace corto cuando lo disfrutamos.

Pero a veces también se largo en el disfrute.

Al menos en el recuerdo, cuando hay mucho, muchísimo para recordar.

 

Extraña la percepción del tiempo. Sí.

NIÑO BALCÓN

NIÑO BALCÓN

Placa conmemorativa de Vladimir HOLAN

en una de sus casas en Praga. Ahí escribió los poemas de ABISMO DE ABISMO.

La casa no tenía balcones.

 

Niño balcón es el título del nuevo cortometraje de Pilar Palomero.

Un niño mete la cabeza entre los barrotes de un balcón y allí permanece durante años. Alguien le salvará a cambio de su propia libertad.

La imposibilidad de la felicidad y de la libertad en medio de la ternura. Un relato bellísimo, lleno de lirismo.

El guión de Pilar Palomero, su dirección, la fotografía, la interpretación, el ritmo narrativo. Todo es espléndido, sorprendente cada escena, cada manera de tratarla, cada imagen.

Original y a la vez dentro del lenguaje del mejor cine de autor.

Una obra de arte de nueve minutos.

Un lujo haber podido ver esta joya.

En cuanto podáis verla, no os la perdáis.

No perderéis tampoco la sonrisa desde la primera hasta la última escena.

¡Lo cual no es poco!

CINE

Esta tarde se estrena el nuevo corto de Pilar Palomero.

Será en Zaragoza, en el Colegio Mayor Universitario "Pedro Cerbuna" a las 9 de la noche.

Y será espléndido. Esta mujer vale mucho.

Si podéis pasaros, no os lo perdáis.

VIDRIERA II

VIDRIERA II

Efectivamente, es la vidriera de Alphonse Mucha en la Catedral de San Vito, en Praga.

Es espectacular.

Os dejo la imagen completa.

Una no pararía de mirarla. La foto no hace justicia al original.

Como casi nada en la vida.

No obstante, algunas personas mejoran en las copias mudas.

O mejoramos.

Otras no.

VIDRIERA

VIDRIERA

Este fragmento de vidriera es de un importante pintor, autor de famosos carteles, de principios del siglo XX.

Os propongo un juego:

1.- Nombre del artista.

2.- Nombre de la ciudad en cuya catedral podemos contemplar esta joya del Art Nouveau.

 

Una pista: todo está relacionado con el texto de la entrada anterior.

 

NOTA: Isa, gracias por el regalo. Octavio, Holan es uno de los grandes poetas del Siglo XX, a Clara Janés le debemos las traducciones. A través de ella se ha conocido en España.

 

HOLAN

Aunque el poeta checo Vladimir Holan (1905-1980) sólo hubiera escrito este poema que os dejo, ya por esos versos debería haber pasado a la historia de la literatura.

Pero escribió más. Vivió muchos años autoexiliado en la propia Praga, en la isla fluvial de Kampa.

Sus poemas fueron traducidos por la también poeta Clara Janés. Éste que vais a leer pertenece a su libro DOLOR:

"En septiembre: hacia las dos de la noche"

Al apagar la vela sientes alguna vez

que has comprendido. Como si dijéramos: quedaste ciego

donde debías ver...

Dejaste allí todos tus años jóvenes,

en buena tierra mal camino,

y ahora es obvio que estás viejo y secretamente enfermo...

Pero no tengas miedo, aún no morirás,

la muerte está tan sólo en el jardín

y agita los ciruelos...

 

SALOMÉ

Leo con  alumnos SALOMÉ de Oscar Wilde. Dedicamos los recreos de los martes a una parte del Proyecto de Lectura. Nos reunimos en la Biblioteca y leemos. Es una actividad voluntaria y los chicos han disfrutado mucho esta mañana de la lectura del bellísimo texto del irlandés.

Leemos la traducción de Mauro Armiño, bella y más barata que la de Pere Gimferrer, bellísima, poética, maravillosa. Cuando al escritor lo traduce el poeta el resultado puede ser el de esa Salomé publicada por Galaxia Gutenberg, después de que se agotara en Lumen. La de Lumen contaba con las ilustraciones originales de Aubrey Beardsley, cosa que ocurre en la de Mauro Armiño, (en Valdemar). Las ilustraciones de la de G.Gutenberg son de Gino Rubert, y también son espléndidas.

Un fragmento de la versión de Gimferrer. Habla Salomé:

Tu boca es como una rama de coral

que han hallado unos pescadores

en el crepúsculo marítimo y que reservan

para los reyes. Tu boca es como el bermellón

que los moabitas encuentran en

las minas de Moab y que les es arrebatado

por los reyes. Tu boca es como

el arco del rey de los persas, pintado

de bermellón y con cuernos de coral.

Nada en el mundo es tan rojo como tu boca...

Déjame besar tu boca.

NOTA: Esta tarde, en Zaragoza, en la librería LOS PORTADORES DE SUEÑOS, Daniel Nésquens presenta sus nuevos libros, Marcos Mostaza. Será a las 20.00 y estará acompañado por Antonio Ventura, editor de Anaya Infantil y Juvenil.

 

POETAS

De Alfredo Saldaña en su libro Hay alguien ahí:

"las palabras son las miradas del poeta. El poeta mira y al mirar sanciona con la palabra un mundo, un paisaje, un rostro, un territorio; contribuye a certificar la realidad de un modo singular, acorde a su sensibilidad, sus deseos, sus intereses, sus preocupaciones o sus miedos; mira con los ojos de la angustia, la insatisfacción, el dolor , la alegría, el placer o el abatimiento, y al mirar así -de una u otra manera- ilumina mundos _ue permanecían oscuros y se reconoce en ellos..."

NOTAS: Siento lo del "_ue"; ya sabéis, esa tecla no me funciona. ¡Cómo es de difícil escribir sin usar una letra!

Magda, tienes razón, las peores pueden ser esas llamadas en medio de la noche. Asustan siempre. Besos.

Nuevo enlace: Bernardinas. El blog de un espléndido escritor, Antonio Castellote.

VERSOS Y LLAMADAS

Siempre los versos son llamadas.

Y a veces las llamadas son versos.

 

 

NOTA: Gracias, Néstor y Juan Antonio, por vuestra solidaridad. Luisa, también a mí me encantó verte. Lástima que no me pude quedar más tiempo. Seguro que la presentación fue interesante.

El libro de Alfredo Saldaña lo es. Lo empecé a hojear anoche. No es de poesía. Es sobre poesía.

 

LLAMADAS

Hay llamadas inoportunas, de esas de teléfono oculto, con las cuales te pretenden vender algo mientras te acaban de despertar de la siesta, o de levantar de la mesa cuando intentas comer.

Hay llamadas inesperadas, llegadas del pasado, dadoras de sorpresa y alegría.

Hay llamadas en las cuales oyes palabras horrendas, hospitalarias. De esas palabras para erradicar del diccionario y de la vida, de esas portadoras no de sueños sino de destrucción.

Hay llamadas esperadas regaladoras de vacío. Cuando cuelgas el teléfono sientes como si te hubieran arrancado el corazón para colocar un agujero.

Hay llamadas sólo existentes en su calidad solicitadora de peregrinas peticiones. Con ellas, se te pone cara de gilipollas.

Y hay llamadas llenas. De palabras, de silencios. De estar ahí, al otro lado del teléfono, de verdad.

De todo hay. Incluso en una tarde como la de ayer.

 

NOTA: Para la tarde de hoy, a las 8 en la Librería "Antígona" de Zaragoza, el poeta Alfredo Saldaña presenta su nuevo libro de poemas. Fuimos compañeros de promoción en la Facultad.

No sé si se acordará de mí.

VERSOS

Juan Antonio en su blog propone que escribamos algunos de los versos que han sido o son importantes en nuestra vida. Los he anotado allí, pero los comparto también aquí con vosotros.

Más que nada, aprovecho que este ordenador la "Q" sí que funciona.

¡Qué facil resulta escribir cuando existe la letra "Q"!

Cuando era joven, (podría decir incluso "cuando era más joven") me gustaban mucho unos versos de Gerardo Diego, de uno de sus libros creacionistas, de CÁNTICO si no recuerdo mal:

                     "Aunque la lluvia baile

                                              el sol

                                                   bordará un día en tu bastidor".

Poco después, (todavía era casi joven) descubrí a Hölderlin, y su libro HIPERION se convirtió en mi compañero de mesilla. Una de sus frases es la que elijo para estas líneas:

"El hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona".

Ahora que ya soy menos joven (digámoslo así, querido N.) alterno las dos frases en mi vida.

Aunque en el fondo no son tan diferentes.

Ambas dicen la verdad del poeta.

¿La verdad del poeta?

 

 

 

PASEAR II

Pasear por el Paseo de la Independencia y encontrarme con viejos amigos, viejos conocidos, viejos compañeros.

Pasear por ese mismo lugar y ver rostros con los cuales nunca he cruzado palabras, sino miradas.

Pararme a charlar con esos amigos, conocidos, compañeros, de otros tiempos.

Y también de éste.

Seguir paseando y notar como hoy no me duele la rodilla.

Llamar por teléfono mientras paseo y recibir buenas o malas noticias.

Oír el teléfono dentro del bolso y escuchar una voz deseada.

Volver a casa dejando atrás el paseo y dentro de un autobús.

PASEAR

Me gusta pasear entre montañas muy altas y sentirme minúscula a su lado.

Me gusta pasear junto a la tierra de donde nacen los crocus, incluso en este día de  otoño casi primaveral.

Me gusta pasear bajo el sol y sentir su calor en mi piel, y sentir la necesidad de mis grandes gafas de sol durante esta mañana, allí arriba, en el monte.

Es estos momentos, en la Televisión pública noruega se está retransmitiendo la ópera MANON de Massenet, desde el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, con Rolando Villazón. La española sigue con su basura habitual, a la misma hora.

Veo las noticias: el Teatro Real de Madrid estrena hoy UN BALLO IN MASCHERA de Verdi. Estrenan también nuevo sistema: ciertos cines tienen el monopolio de mostrar en sus salas los estrenos del Real. Una óptima idea, con una pega: no sé en las demás ciudades, en Zaragoza, el cine mostrador de las óperas del Real está situado en un novísimo macro-super-mega-centro comercial, de esos sustitutivos de las Plazas Mayores donde se va a comprar, pasear, comer, beber, hablar poco, ver cine, y seguir comprando; enorme, horrendo, al cual no se puede llegar sino en coche, tampoco en autobús. Ahí, y sólo ahí, se puede ver en mi ciudad la ópera.

En medio de un mercado de neón, música "ambiental", zapatillas de deporte última moda, hamburguesas, outlets de "El corte inglés", y tallas 36. Dentro de un polígono industrial.

Si Verdi levantara la cabeza, la volvería a hundir en su tumba.

¿Me estaré volviendo muy rara con la edad y la pre-menopausia?

Interrogación retórica.

 

ENSEÑAR

A veces es tan fácil, a veces tan difícil.

Me reencuentro estos días con viejos alumnos. Bueno, lo de viejos es un decir: criaturas todavía adolescentes, pasaron por mis aulas hace ya años.

En el mismo día por la mañana me encuentro con una antigua alumna: nos vende estupendamente un par de zapatos.

Por la tarde, en la presentación del libro de J.J. Ordovás, delicioso por cierto (Nomeolvides: el autor dijo en la presentación no entender a las mujeres, pero escribe un libro cuyos "capítulos" tienen todos nombres femeninos como primera y seductora palabra..."), me reencuentro con una de mis más admiradas profesoras de la Facultad de Letras: María Teresa Cacho: con ella aprendí mucho, muchísimo, de literatura del Renacimiento y del Barroco. Ella me animó a publicar un trabajo sobre variantes de "Romances" de Góngora. Cuando nos saludamos, me reconoció como "la gongorina": me gustó el apodo. Y me sigue gustando explicar y descifrar con mis alumnos algunas estrofas de la "Fábula de Polifemo y Galatea".

Preparaos, chicos de 1º de Bachillerato... veréis cómo se puede jugar con las palabras y los conceptos.

 

NOTA: Dani, Rafael, Néstor,¿y si escribimos una protesta conjunta e indignada sobre la basura en RTVE, por ejemplo al Defensor del Pueblo? LU, una pista sobre mi tercer nombre: lo has leído muchas veces en mis novelitas. Besicos.

 

24

El 24 de septiembre es una fiesta que solíamos celebrar en casa. Mi abuela se llamaba Mercedes. Le pusieron ese nombre por la reina Mercedes, la de los romances y cantares, la que murió a los 18 años sin descendencia, la primera esposa de Alfonso XII, la bella damita sevillana que trocó claveles por nardos en sus mejillas, como cantaba doña Concha Piquer.

A mi madre también le pusieron Mercedes. Nació un año antes de que estallara la guerra, y mi abuela la envolvía en mantitas para bajarla al "caño" cuando se oían las sirenas que anunciaban los bombardeos. Mi abuela siempre decía que si mi madre hubiera nacido un poco después, o si hubiera tenido otra hija, le habría puesto el nombre de Paz. Y sus ojos se humedecían cuando recordaba aquellos pensamientos. Y sus ojos no se humedecían fácilmente.

A mí también me tocaba el nombre familiar. Pero el destino quiso que mi madre eligiera como mi madrina a una amiga italiana que no se llamaba, no se llama, Mercedes, sino Anna. Por eso mi primer nombre es Ana, aunque el segundo es Mercedes, como mandaba la tradición de la estirpe femenina. Aún tengo un tercer nombre, alguno de vosotros lo conocéis. Otros no.

Antes celebrábamos este día en mi casa.

Ya no.