Facebook Twitter Google +1     Admin

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

DESOLACIÓN

La verdadera cara de la desolación no es la de un alcalde triste por perder una votación olímpica.

La verdadera cara de la desolación es ver la de un niño al cual le acaban de dar una noticia: la de volver a su país lejano para, tal vez, no regresar jamás al país donde ha aprendido a leer, a escribir, a convivir con personas de diferente lengua, sexo, edad, cultura.

El mismo día, el viernes, el rostro del alcalde desolado: Madrid no será olímpica en 2016. El niño vuela en estos momentos rumbo a un lugar desde donde recordará sus meses en un instituto de grandes ventanas, los chupachups de color rojo, las carreras en el recreo, los enfados de la profesora cuando no le apetecía escribir, sus risas cuando sus compañeros no podían decir "rojo" y decían "lojo". Su sonrisa, la de él, blanca, enorme, brillante, luminosa en su rostro oscuro.

Una sonrisa borrada con unas pocas palabras: "El lunes vuelves a tu país. Debes devolver los libros. Allí no los vas a necesitar".

Esa es la verdadera cara de la desolación. Y la de la crisis.

Lo demás son cuentos de hadas.

Sirenitas de Copenhague.

 

 

05/10/2009 20:05 ana alcolea Enlace permanente. sin tema


Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris