Ñ
Pasar fuera del país el verano tiene sus cosas: ahora me cuesta trabajo poner las tildes sobre las vocales de una manera directa, y ya puedo poner la -ñ-.
Pasar el verano fuera del país tiene otras cosas; por ejemplo, si estás en Noruega:
- No hay que ver las caras de nuestros políticos todos los días en el telediario.
- Puedes ver una película en la televisión sin que te la corten periódicamente para aconsejarte a que compres cuatro coches, tres cremas, cinco chocolatinas y un detergente.
- Puedes ver esa misma película en versión original y no tener que escuchar a Robert Redford (es un decir) hablando un idioma ajeno.
- No tienes que ver verjas y rejas en todas las casas de la ciudad: bajos, primeros pisos, etc.
- No tienes que ir a un restaurante y salir apestando a tabaco.
- No tienes que ver las caras de esos futbolistas llamados galácticos en los periódicos. Caras que te recuerdan que eres una pardilla que por mucho que te esfuerces en trabajar nunca conseguirás ni una centésima parte de lo que ellos ganan por cada patada bien o mal dada a un balón, mientras corren detrás de él con pantalones cortos.
Siempre me cuesta unos días adaptarme, al olor a tabaco, a la televisión, a las rejas..., y a la -ñ-.
A veces la percepción del tiempo y del espacio nos traiciona. Especialmente gracias al avión: tu cuerpo está ya en el destino, pero tu espíritu se queda aún unos días en el aeropuerto de origen.
Con las diligencias no pasaba esto.
Ni muchas otras cosas.
Pasar el verano fuera del país tiene otras cosas; por ejemplo, si estás en Noruega:
- No hay que ver las caras de nuestros políticos todos los días en el telediario.
- Puedes ver una película en la televisión sin que te la corten periódicamente para aconsejarte a que compres cuatro coches, tres cremas, cinco chocolatinas y un detergente.
- Puedes ver esa misma película en versión original y no tener que escuchar a Robert Redford (es un decir) hablando un idioma ajeno.
- No tienes que ver verjas y rejas en todas las casas de la ciudad: bajos, primeros pisos, etc.
- No tienes que ir a un restaurante y salir apestando a tabaco.
- No tienes que ver las caras de esos futbolistas llamados galácticos en los periódicos. Caras que te recuerdan que eres una pardilla que por mucho que te esfuerces en trabajar nunca conseguirás ni una centésima parte de lo que ellos ganan por cada patada bien o mal dada a un balón, mientras corren detrás de él con pantalones cortos.
Siempre me cuesta unos días adaptarme, al olor a tabaco, a la televisión, a las rejas..., y a la -ñ-.
A veces la percepción del tiempo y del espacio nos traiciona. Especialmente gracias al avión: tu cuerpo está ya en el destino, pero tu espíritu se queda aún unos días en el aeropuerto de origen.
Con las diligencias no pasaba esto.
Ni muchas otras cosas.
31/08/2005 11:44 Enlace permanente. sin tema




